CAMISAS
Cada
vez está más claro que Vox es el brazo armado del PP (si es que hubo dudas)
Siempre es necesaria la juventud en
armas y sin cerebro como mano de obra barata de cualquier proyecto autoritario;
y así hubo los chicos de la camisa negra y los chicos de la camisa parda y
después los de la camisa azul, y también hubo los chicos de la gasolina y el
baztoki (con pendiente) y los chicos de La Obra (sin él). Vox es la enfermedad
juvenil del PP, esos chicos que dicen cosas audaces con las que, en el fondo,
están de acuerdo sus mayores. El PP no se va a casar con Vox pero está
dispuesto a ponerle un estanco. Abascal cumplirá muy bien su papel de recia
viuda de guerra que expende fenomenales tagarninas y labores peninsulares de dos clases: finas y con estacas. Algunas estanqueras he visto con parecida
barba y más salero vendiendo brevas a la entrada de los toros. Y es lo que
tienen estas viudas de la política, que hay que abrirles negociado donde
facturen en razón de sus sufrimientos por la patria que fueron muchos e
intensos. Se intuye la vuelta de rancias costumbres; Vox va a desempeñar
también el papel de chacha de pueblo en la familia “bien” : se dejara magrear por el señorito, que es un perdis de Falange, y tendrá poder de
sisa sobre la cesta de la compra. Vamos a pasar de una España moderna a una de
los Álvarez-Quintero, y uno teme que en cualquier momento la Tele empiece a
emitir en blanco y negro. Un mar de caspa lo va a anegar todo y yo ya le tengo
pedida la vez a Noé para escapar de este diluvio antediluviano que va a empapar la península. España se puede
convertir en un gran charco de aguas fecales, donde solo floten las biblias y
los manuales de economía de la escuela de Chicago y surnavegando, viento en
popa, el “Bribón” empujado por los vientos de la historia. La continuación de
esta novela de costumbres es que: la chacha y la estanquera (que empezaron los
primeros capitulos muy modositas) pronto se alzaran en armas con peticiones
extravagantes y reventaran este episodio nacional. Esto ocurrirá tanto si gana Sánchez como si no. A nivel
autonómico y gracias al moro Ali-ben-Abascal, España volverá a ser un reino de
taifas, donde para abortar habrá que usar el juego de La Oca con cuidado de la
casilla en la que caes, pues es posible que lo que en Zamora sea delito, en
Barcelona sea un mero trámite de la seguridad social (o viceversa). Se ve en el
horizonte una revolución Galdosiana (pero sin su llaneza ni su grandeza), antigua y con olor a muerto, con los
partícipes de redingote y chistera y calzados con botín- charol. Me fijo
últimamente mucho en la moda pero es que hace tiempo que las revoluciones son estéticas.
La ética se quedó hace mucho tiempo en Grecia, comiendo higos al sol con cuatro
filósofos semi desnudos; no volverá. Estos chicos de Vox desenterraran la momia
del Cid (¡otra vez!), que ya sabemos que en este país los cadáveres no paran
quietos. Aquí, el descanso eterno, es
solo una posibilidad entre varias. Y si no recuerdo mal cuando el desastre de
Annual, Alfonso XIII estaba en Burgos volviendo a enterrar al Cid, que es que
este país es muy simbólico. Estos alienados de la Historia sacaran de su osario a Don Pelayo y traerán a
su moderno descendiente a Sanxenxo a regatearnos a todos. ¿Veremos a algún
banderillero subsecretario? Alguno ya hubo gobernador civil en el 36. ¿Volverá
el cuplé a nuestras vidas? ¿Volverán las cajas de cerillas con toreros? A ver
si repite la camisa azul, o como insinué en otro papelin la destrona el
fachaleco. Cientos, quizá miles de hindúes que trabajan para Zara, están
pendientes de esta crucial decisión para ponerse a coser una u otra prenda. Es
necesario recordar aquella gran verdad; nadie
sabe para quién trabaja, a la que hay que añadirle la coleta moderna; ni cuándo va a cobrar. Pues eso, voy
convirtiendo estos papelines en revista de moda por ver que camisa se vuelve a
poner la Historia. Yo le he puesto una vela a Dios y otra a Sánchez, más que
nada porque me da mucha pereza volver a lidiar con ratas que creía haber matado
de jovencito, como queda dicho en este país nada está muerto del todo. No me
voy de vacaciones por si se me mete un okupa en casa, que es más elegante que
decir que no tengo un duro y me quedo con el botijo y el gato, osea que me
tienen de guardia como un sereno asturiano (que también es muy de Arniches y de
los Quintero) y que a lo mejor se vuelven a poner de moda, porque todo lo que
sea uniforme con botón de laton y con gorra de plato triunfa y es tendencia.
Que pasen Vds. un buen día, y saquen la camisa hawaiana que el enemigo se
desconcierta.
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