Una sombra tan solo seras

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domingo, 20 de octubre de 2019

Tetas

                                                                   TETAS

-Cuando llegamos a este mundo traidor la única pregunta que nos hacemos sin ser capaces siquiera de formularla es: ¿Dónde está la teta? Cuando, tiempo después, lo abandonamos (normalmente contra nuestra voluntad) hay gente que sigue aferrada a algún apéndice mamario (normalmente de tipo estatal) no sabemos bien si por falta de entusiasmo en buscarse otro tipo de alimentación, o por tener muy claro que madre no hay más que una y este pezón no lo suelto. Que este frenesí alimenticio se de en menores de tres años lo consideramos normal, un mecanismo de la naturaleza destinado a perpetuar la especie; cuando se da en varones (o hembras) talludos, que ya son capaces de afeitarse por sí mismos (ellos el bigote y ellas lo que tengan por costumbre) ya lo consideramos como una parafilia o (según los casos) como una desviación presupuestaria. Sobre este último supuesto estoy escribiendo estas líneas. Sobre esa estirpe de gente que: quizá incapaces de buscarse el currusco por su cuenta, se montan en un coche oficial desde su nunca tierna infancia y ya no se bajan ni cuando el chofer tiene que cambiar una rueda pinchada. Uno esperaría de gente así que fuesen agradecidos con los que pagamos el dispendio, pues ya no es su madre la que suministra el delicioso néctar, sino otras gentes que si fuimos destetadas a su tiempo. Pero nada más lejos. Quizá por ser conscientes de sus limitaciones alimentarias, de que no saben hacer otra cosa que ingerir por un extremo y expeler por el otro (habilidad al alcance de cualquiera); esta gente suele ser arriscada, partidaria de mirarnos por encima del hombro detrás de las lunas tintadas y en casos extremos blindadas. Hago estas consideraciones después de ver el número de cargos políticos de confianza, es decir no elegidos por los que pagan (nosotros). Y es de más de 300000 mamones (en segunda acepción: que mama más cantidad o más tiempo de lo normal) sumados los de libre designación, fundaciones, observatorios, institutos, consorcios… y lo dejo aquí que solo tengo un folio. El gasto estimado de este estrago alimentario varía según las fuentes, pero supera notablemente los 1400 millones de euros que se estima va a suponer la ridícula subida de las pensiones. La pregunta (ya saben Vds. que respuestas no tengo) es ¿Por qué nadie se escandaliza del mencionado trastorno alimentario y si de la mierda de pensiones que cobramos? ¿No se puede habilitar una nodriza más económica para alimentar a los mamoncetes? ¿No se puede volver a instituir una nueva Gota de Leche, donde con algún sustituto lácteo del dinero podamos alejar de estas pobres criaturas el fantasma de la malnutrición? ¿No hay quien les dé el cambiazo en el mecanismo succionador para que nos chupen otra cosa? Uno agradecería que ya que nos ordeñan no abusasen, pero es en vano, nadie le da las gracias a las vacas por explotarlas. Yo creo que alguien debería explicar a esta gente que a su edad ya se pueden comer lentejas, y que se puede llegar a los sitios andando y que ambas son costumbres sanísimas y aconsejables. Mientras llega esta revolución pediátrica y alimentaria. Aquí estoy, con mi plato de lentejas ¿A alguien le sobra un poco de chorizo para dar sabor?

 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...