LECCIONES DE MIMICA ELECTORAL
Hay insultos de palabra, de obra y de omisión. Esto ya nos lo enseñaban en las catequesis, lo que pasa es que el disco duro de la memoria es piadoso y tiende a borrar información inútil. Según dicen los antropólogos los insultos más antiguos ni siquiera requieren de la palabra, seguramente por ser anteriores a ella: y así tienen Vds. los cuernos, que se ponen con los deditos índice y meñique extendidos y recogiendo (por pudor) los demás, esta tambien la higa, que se ejecuta cerrando el puñito y sacando rápidamente un dedo por enmedio (no te vayan a confundir con un comunista) y es gesto protector contra el mal de ojo y el transfugismo, y luego la peineta, ese dedo solitario que remeda al falo y que ya usaba Aristófanes en sus comedias. Se cuenta que Calígula se lo solía hacer a sus súbditos cuando se arrodillaban a besarle el anillo. Hoy día a los súbditos se les denomina votantes y son un puto coñazo muy difícil de gestionar porque no están contentos con nada y encima que les dejas votar cada cuatro años se quejan de todo los muy cabrones. Digo todo esto por ese insigne político que nos hace la peineta a todos; Mañueco, y me pregunto a qué viene tanto revuelo. Este Calígula moderno ya les hacia el gesto a sus vasallos e incluso a los fetos de sus siervos de la gleba, y se la hace a la memoria histórica en la plaza mayor de Salamanca, y se la hace a los bomberos forestales y se la hace a Dios que se ponga por delante. Y es sabiduría que se imparte en todos los partidos políticos si se quiere prosperar y engordar. Y es preciso tener en cuenta que con esa carita, esa talla y ese apellido habrá sufrido mucho de pequeño en el cole (imagínense las rimas del recreo con esos apellidos) los niños son crueles y es lógico que ahora, el pobre, se vengue un poco de tanto bullying y seguramente se lo habrá recomendado el psicólogo de guardia en la junta CyL con lo cual están Vds. confundiendo una malcrianza con una terapia. Lo único que me apena es ver que la criatura no se suelta del todo, que la peineta la hace como en secreto, como si perteneciese a esa derechita cobarde que debe disculparse. ¡Por Dios! Un triunfador como el, que lleva detrás un funcionario diciéndole al oído:“Recuerda que eres mortal” y es que la chusma no tiene nociones de cultura clásica. No amigos, no; no hay que cebarse con los sufridos políticos que tanto hacen por nosotros y tan poco por ellos mismos, y no se deben Vds. enojar si nos prometen una cosa y luego hacen otra. A la traición a la fidelidad se le llama poner cuernos (ya lo he mencionado) y es cosa antiquísima y yo les revelo lo que hago para descargo de mi conciencia y para mi felicidad politica; y es que en cada elección de mi puño y letra confecciono una carta de perdón de cuernos, sabiendo de antemano que me los van a poner.
Aquí les dejo un modelo del siglo XVI para que puedan Vds. (como hago yo) ejecutar caridad cristiana y despues no se amarguen por la infidelidad politica. Yo acompaño el simpatico ritual (tras depositar mi voto en la urna) parandome a la salida del colegio electoral y arrojando mi sombrero al aire y acompañandolo del antiguo grito purificador: “¡Cuernos dentro! ¡Cuernos fuera!” que debe ser estentoreo y alegre, y asi estoy yo de gordo y de lucio que me siguen los chiquillos por las calles, y es este un saber que tome de: "El Siglo del Cuerno" de D. Francisco de Quevedo, y si desconfian vuesas mercedes de seguirlo por su fama de hombre arriscado y chocarrero; tengo otro tratado mas fino y poetico del sutil Gutierre de Cetina titulado "Paradoja" (trata que no solamente no es cosa mala, dañosa ni vergonzosa ser un hombre cornudo mas que los cuernos son buenos y provechosos) y asi les doy a elegir dos estilos diferentes para que la politica no descalcifique a vueseñorias. Hagan Vds. como yo y no pararan cuentas en estas nonadas que hace Mañueco y otros Mañuecos como el y de todo el espectro politico. Y no pasen trabajos usias, que es cosa politica y que conviene a la monarquia y cada quien sabe a quien voto y quien le come por de dentro (que todos comeran o no sere yo gran tratadista)
¡Ah! Se me olvidaba decirles que yo esto lo acompaño de otro antiguo gesto mimico que se denomina corte de mangas y que lo hacian ya los griegos que mangas no tenian, y desde aquí y con todo mi cariño, dedico a este señor y a todos los despotillas y sacristanes modernos. Se ejecuta extendiendo el brazo izquierdo ante si, sobre cuya articulacion del codo y por la parte interior y carnosa debe caer (con violencia) la palma de la mano derecha haciendo ruido, lo que obligara asi al brazo izquierdo a una rapida subida del antebrazo que debe quedar a 90º respecto a su posicion anterior; se puede acompañar esto por una peineta de la propia mano izquierda que, asi, no permanecera inactiva. Y es todo (como la peineta) jocoso y de mucho contento, y si doy tantas precisiones es porque Vds. se habran olvidado ya de como se hace. ¡Hace tanto tiempo que fuimos a la catequesis! Sin embargo mister Mañueco, como va todos los dias a catequizarse estos piadosos y cristianos gestos le salen sin querer. Tenga voace, que lo leera y aplicara, buen año electoral y no se le de nada de que lo señalen por la calle. Vale.