Una sombra tan solo seras

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jueves, 31 de octubre de 2019

Consecuencias de beber



-Leo la sentencia de la violación grupal a una niña en Manresa y no doy crédito. Como estaba borracha y tenía la voluntad anulada no se pudo resistir y por tanto no hay violaciones si no abusos. Parece que hubo hasta una pistola, pero supongo que como la víctima ni podía verla no se considera. Una de las sentencias a las que nos tiene ya acostumbrados nuestro “aparato” judicial, que cualquiera diría que tiene la venda de la justicia de quita y pon y sus señorías ven solo lo que conviene, o ven cosas distintas de las que vemos los demás, por no hablar de la balanza; esa romana tan molona que sujeta la ciega señora con una mano y que no pasaría el peritaje de un inspector de abastos. En fin, que lo que debería ser un agravante (aprovecharse de la indefensión de la víctima) se convierte en un descargo para los abusadores. Y se me ocurre que en cierto juicio en curso a una lideresa de la derecha, esta podía aducir que se había pasado con el malta escocés que es una cosa que nos pasa a todos, aunque los demás procuramos ejercer el etilismo fuera de horas de oficina (salvo acaso los ponentes de la sentencia aludida) No conozco bien las entretelas de ese sistema pero la carrera de juez debe estar llena de sutiles filtros (como la eclesiástica) para que a obispo o a  juez solo llegue determinado tipo de gente; no de otra manera se explican este tipo de sentencias, que sí atentan a la razón atentan a la ley; esto lo observaron hace más de 2000 años los filósofos griegos que a lo mejor no caen en las oposiciones a juez porque es una cosa antigua y supongo que ya no la estudiará nadie. Uno se hace un lío en este país ¿Si me roban la cartera convendrá ir borracho? O será mejor presentar cierta resistencia para enseñar algunas magulladuras al juez. No sé a qué conduce tanto desafuero, desde luego a que consideremos el sistema judicial como un ejército de ocupación enemigo de la razón y por supuesto más considerado con unas personas que con otras, una maquinaria pomposa que tritura a los indefensos y se muestra servil con el poderoso que para eso llega a sus juicios acolchado por prestigiosos bufetes, con abogados que juegan al billar con sus señorías por frecuentar el mismo club. Mientras, se me ocurre el atraco perfecto; solo hay que obligar a la víctima a punta de pistola a que se beba una botella de orujo (no están los tiempos para escocés) y luego podremos aducir que nos entregó voluntariamente la cartera y que aún nos quería dar las llaves del coche y no quisimos. En todo caso siempre habrá que estar atento al posible grado de etilismo de su señoría; y a que la sentencia ha podido ser emitida con cierto grado de inconsciencia. Al fin y al cabo Pantagruel antes de cualquier juicio trasegaba un par de barricas que no entorpecian su juicio sino que lo sutilizaban. A lo mejor el viejo François Rabelais si que entra en el temario de las oposiciones a magistrado. El mundo es un misterio.

 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...