Una sombra tan solo seras

Mostrando entradas con la etiqueta Dresde. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dresde. Mostrar todas las entradas

martes, 24 de septiembre de 2019

Los pastores de la Biblia



-El independentismo catalán sigue firme el guión de todos los nazionalismos que en el mundo han sido. Se crea un mito y a continuación se llama a rebato a la congregación de fieles para que acudan a apretarse en torno al campanario para parecer; no que son más, si no que son todos. Después empieza el día de las campanas a voleo, el día jubilar de los repiques y la noche de los cristales rotos; y los camisas pardas (osea los Escamots, osea los CDR) empiezan a elaborar listas (¡Ay! las listas) después el proceso lógico es tachar de las listas a quienes mañana no entraran con ellos al paraíso (¿Ha existido algún ladrón bueno?); primero con un bolígrafo, luego con goma 2, que es la goma de borrar de los canallas. Y aquí estamos, con el insólito apoyo de una autoridad constitucional (la Generalitat), a los turbios y viejos manejos que diseñó Goebbels hace casi 90 años y que por lo que se ve no han perdido actualidad. Da pereza escribir de esto, da vergüenza ajena, pero no queda otro remedio. El mal es poco sutil, el mal es más bien de trazos de brocha gorda, de chafarrinones y churretes en la blanca pared de la convivencia; hay cerebros que no dan más de sí, hay cabezas como dijo Lorca que tienen dentro una vaga astronomía, un planetario, de pistolas inconcretas. Lo dijo de la Guardia Civil, pero hoy lo diría de los CDR. No se atreven todavía (y esperemos que no lo hagan) a llegar al tiro en la nuca, pero lo peligroso nunca es la pistola, es el mentecato que la empuña, la cabeza que la cobija y los palmeros que la jalean. Su materia gris se transforma en termita, que es el elemento con el que los aliados arrasaron Dresde (esto es lo que se llama una verdad incómoda). Da igual, la característica de esta mezcla es que una vez iniciada no se puede apagar. La materia gris se inflama y arrasa con los últimos restos de cordura; lo vimos en la guerra civil, lo vimos en la Panserbia, lo vimos en el País Vasco. Da igual también, porque el nacionalismo no aprende. Le da lo mismo reinar sobre ruinas humeantes con tal de reinar, para su proyecto sobran los bomberos, lo que quieren es la pira; reducir a cenizas las cabezas discrepantes, es indiferente también que sobre esas cenizas no se pueda sembrar nada porque son estériles. Son como pastores neolíticos greñudos y enfurecidos; queman las cosechas para que paste su ganado y se van desplazando con sus rebaños, dejando un rastro de humo y carbonilla, de inocentes y pequeñas criaturas abrasadas porque no pudieron correr lo suficiente. Ya sabemos la opinión de la Generalitat. Pero no sabemos qué dirá de esto el abad de Montserrat, que a lo mejor es el mismo que recibió a Himmler y luego a Franco (los abades son gente coriácea, tienen una resistencia sensacional, probada). La Biblia es de papel y como dijo un clásico; el papel lo aguanta todo. La iglesia siempre está con los ganadores y con los nacionalismos, que son muy de comulgar; en la Biblia el que gana es el pastor, gana Caín porque sigue vivo y aunque lleve la marca indeleble de fratricida es la estirpe que quedó; más, ¿Quién se acuerda ya de Abel, reverendísimo padre abad?

 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...