Una sombra tan solo seras

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jueves, 4 de agosto de 2022

 

LA SONRISA DE PRAXEDES

La verdad es lo que es,

Y sigue siendo verdad

Aunque se piense al revés.

(A.    Machado)

 

                                                                                                   

Sabido está, que una vez hecha la fama ya puede uno sestear tranquilamente. Pasa esto porque la gente es perezosa y una vez que se forma un criterio (o le prestan uno que es aún más cómodo) da mucho coraje tener que revisar las ideas que como suelen ser pocas más vale dejarlas dormitar. En este país, y en los demás, se suele adorar al santo por la peana que ya lo tengo dicho en estos papelines, Yo, que soy de natural curioso y un poco volteriano acostumbro a subir al altar a ver que hay por detrás y lo normal es que todo sea cartón piedra ya un poco apolillado, y cuando rascas un poquito el oropel es de purpurina y el humo de las velas obra como camuflaje más que como incienso. Pero tratándose de santos locales la cuestión se suele agravar porque siempre hay alguien que está dispuesto a tomárselo como cuestión personal. Y todo esto me pasa por hablar en Logroño de Sagasta, que aquí obra a la manera de santo local, quizá por lo del puente de hierro ya que el de piedra lo hizo otro santo, quizá porque ser el único riojano que ha tenido verdadera importancia política en España (Espartero no era riojano), quizá por haber sido masón que a la gente es algo que le pone mucho ahora que ya casi no se llevan los templarios… Por lo que fuere, cada vez que insinuó que estuvo probablemente implicado, y desde luego al tanto del asesinato de Prim me caen palos (figurados, no se alarmen) por todos los sitios, como si uno fuese un fiscal rufián y carlista dispuesto a meterlo al talego casi dos siglos después. 

Bien vayamos poco a poco; lo primero que hay que aclarar a la gente es que un político de ahora poco tiene que ver con uno del siglo XIX, ambos mienten con el mismo desparpajo y con la misma vacua retorica parlamentaria. Pero el político de la época de Sagasta, además no tenía ningún empacho en fusilarte aunque fueses su amigo (y especialmente si lo eras) ósea que algo llevamos ganado. El plomo lo mismo te podía abatir  en un pronunciamiento, en un duelo por honor o en un atentado, a los políticos de esta época no les asustaba la sangre, siendo justos tampoco la suya. También conviene recordar que aunque se votaba, nada tenía que ver con la democracia el asunto y sí con el pucherazo también llamado turnismo que así queda más fino. Un político de la época da igual que llevase el apellido de “liberal” era un cacique de aúpa al que no se le ponía nada por delante y sino más le valía dedicarse a otra cosa. Pasa también con Amos Salvador (lo saco aquí por ser de su cuerda) que como era amigo de Azaña y estuvo un ratito en el exilio y la sección femenina le incauto el Chalet y las perras, la gente se piensa que era de izquierdas. Pero en su chalet se ponían y quitaban obispos, alcaldes y lo que fuera, todo ello en animada tertulia mientras tomaban el chocolate bajo la arboleda. Y aquí hay que decir que al igual que no existen dictaduras de derechas o de izquierdas, (solo hay dictaduras).  Por lo mismo tampoco existen caciques “liberales” o de izquierdas; lo dejo dicho Castelao: “Los caciques son parásitos de un sistema de pura apariencia democrática”. Pero no nos desviemos y pasemos a la historia. El sumario del asesinato, de 7695 folios, está en parte perdido y humedecido de forma voluntaria (sobre todo las páginas que implicaban a Montpensier) pero resulta que se ha podido reconstruir en gran parte y faltan 5364 folios, lo que da un total de 13059. Bien por ahorrarles a Vds. incertidumbres y resumir queda claro que en el pase por manos de Pedrol Rius: recordemos, decano del colegio de abogados de Madrid y senador de designación real (quédense Vds. con ese dato) se perdieron 5364 folios y se deterioraron muchos de los actuales.  (También hay un apuntamiento y piezas separadas de la causa general). Hoy como ayer llovizna fino y menudo sobre algunos sumarios, cambia el tiempo pero no sus inclemencias y está comprobado que los ministros del interior (y D. Práxedes lo era) se ocupan más de los que matan gallinas que elefantes; es decir que la importancia del delito no depende del tamaño del trofeo a cobrar, si no acaso de si se va a asar o a disecar.

Además del cojitranco sumario, se pueden consultar los periódicos de la época en BN como: “Gedeón”, o “El Acusador” hojilla volandera que sale exclusivamente para intentar aclarar el asesinato. De todo ello (y de la lectura de una veintena de libros) se desprende que poco antes del intento definitivo (14/12/1870) se neutraliza otro, cuyo jefe es el riojano Juan José Rodríguez López alias “Faustino Jáuregui” y “madame Luz” nacido en Santa Eulalia que se trae a tres asesinos riojanos: Martin Arnedo, Esteban Sáenz, y Ruperto Merino (este cuñado suyo) los tres de Arnedo y con antecedentes penales, se trae además a dos valencianos y según aparece en El Acusador y en el sumario, compran carabinas ametralladoras de cartucho metálico que se llevan a desembalar a casa de Montpensier. Aunque cuando los detienen portan trabucos, que es arma más segura a corta distancia y menos aparatosa. Esta intentona no sale bien y hay que decir que los autores del libro que menciono al final (el resumen del sumario) los consideran más bien autores de estafa a Montpensier (lo que yo considero imposible) dos meses después liberan a uno de los valencianos, Tomas García al que le dan mule en las afueras de su pueblo; a Ruperto Merino unos de los riojanos lo matan  en la cárcel del saladero donde están recluidos y también a otros que si han intervenido en el asesinato. Alguien estaba atando cabos sueltos. “Jáuregui” lo comprende después de que intenten envenenarlo dos veces en chirona y al final, en un espléndido volatín acaba en la policía secreta con Romero Robledo. Desde luego la procedencia de estos primeros asesinos por sí sola no prueba nada. Pero yo no me puedo creer, que en esa época se pudiese mover algo (y menos un grupo de asesinos) en una Rioja caciquil donde se conocían todos sin que lo supiese Sagasta (que era el cacique riojano) y tampoco en un Madrid de menos de 400000 personas donde se saludaban hasta los gatos y donde Sagasta era responsable de gobernación. En total llegan de La Rioja, Valencia y de otros puntos, un número aproximado de 30 asesinos (en 1879 son absueltos todos los que quedan vivos a instancias de Cánovas por la inminente boda de Alfonso XII con la hija de Montpensier).

 Un mes después de este primer intento, la noche en que por fin  consiguen matar a Prim, justo en la puerta del congreso, Sagasta (que desde el día 25 había vuelto a ser responsable de la seguridad) y Herreros de Tejada se suben a la famosa berlina (ósea dos cameranos: uno de Torrecilla y otro de Lumbreras) a hablar algo con Prim, quizá a comentar alguna cosa sobre la cena masónica que había esa noche en la fonda de las 4 naciones y se bajan inmediatamente recordando algo urgente; entonces se suben los ayudantes de Prim que ya se iban a pie; este es un episodio que desde luego hoy investigaría la guardia civil. Digo que lo investigaría hoy, porque en la época el responsable de gobernación cambia a las parejas de guardias civiles y todo el dispositivo de seguridad alrededor del congreso y además les debe proporcionar anteojeras, porque después preguntados en el sumario (los guardias civiles) reconocen que oyeron unos tiros y vieron alejarse a un coche al galope (y no lo siguen ni hacen nada) Los demás vigilantes al mismo tenor. Sagasta jamás da explicaciones de lo que sucedió esa noche, en que las calles alrededor del congreso parecían  recodos de Sierra Morena llenos de retacos y gentes del bronce. Se puede señalar también que había al menos dos facciones masónicas que se llevaban a matar  pero Prim pertenecía a las dos y hay que tener en cuenta que prácticamente todos los políticos de la época lo eran. La masonería de esa época no era todo fraternidad y compases y mandiles. Eso ya lo vemos volviendo a leer a Galdós y a Baroja cuando escriben de ellos; inventan diálogos pero no circunstancias ni hechos. Al final tanto la conexión masónica como la que intentaba implicar a los republicanos y a Paul y Angulo se caen de la historia.

 Aquí es importante señalar que el gobierno con Serrano y D. Práxedes a la cabeza miente desde el primer momento; con esos famosos tres días que tardo en morir Prim repletos de frases históricas. Se ha demostrado en la autopsia que se hizo en 2012 que eso fue imposible y que fue posiblemente rematado con una estrangulación a lazo en su casa seguramente al poco de que lo trajesen a ella sin poder hablar debido a sus heridas. Ósea que Sagasta o mintió como un bellaco o no se enteraba. El, el viejo zorro, el gran muñidor, que pudo ser y fue muchas cosas menos tonto. Tampoco se hace ninguna cura ni autopsia, ni después se persigue a los autores identificados en el sumario y  todo esto en gran parte es dejación de D. Práxedes e instrucciones impartidas a los fiscales. Dicho esto ¿disminuye algo el personaje de Sagasta por haber estado al tanto de una conjura en la que estaban implicados muchos más políticos en Madrid? Pues yo creo que no, y lo cierto es que a partir de ahí ya no se apea de los cargos más importantes de la nación  alternando la presidencia del consejo de ministros con los demás políticos a los que por pucherazo les tocaba. ¿Influirían todas estas circunstancias en su abandono de la masonería en 1885? Es posible. Faltan cosas por investigar y el interés por hacerlo es nulo. Como dije hoy sería considerado “persona de interés”, aunque hoy como ayer pasaría lo mismo. Entonces no fue molestado ni por la prensa (excepto la satírica) ni por los jueces; como le pasaba a nuestro Borbón favorito hasta hace poco, que solo le criticaba “El Jueves” y como eso no es prensa seria… pues nada. Hay que decir también que seguimos con los Borbones a cuestas gracias en gran parte a este vistoso asesinato. ¿Qué prueba todo esto? Pues apenas nada, excepto que él quiera seguir teniendo fe en sus santos particulares, más vale que siga encendiendo candelillas y besando estampitas y no enrede con la peana. La fe y los santos son cosa muy efímera y delicada, que además siglos después siguen cabreando a la gente, sobre todo si se montan una fundación que es como un beaterío laico o una máquina de emitir hagiografía, como si no hubiese turiferarios suficientes manejando el incensario. Es lastima grande que los de Reus no hayan creado una fundación Prim, ya que ellos están en otro tema y su personaje no es muy nacionalista que digamos; si no la cosa iba ser de alquilar balcones.  Esto es lo que tengo comprobado cuando intento hablar del tema con riojanos que normalmente lo único que conocen de Sagasta es lo del puente y lo de la estatua. Y aquí conviene recordar que, sin desdoro de los escultores, las estatuas solo sirven para que caguen las palomas. Por eso digo que es como un santo que no se cuestiona, se le reza y punto, y veo que ofusca mucho lo del apellido “liberal” que tal parece que la modernidad la hubiese traído a España Sagasta. Me resulta curioso y aleccionador que un cacique tan funesto para la historia de España (como los demás políticos de la época), siga teniendo detrás una fundación que lo jalee y lo vista de domingo y lo saque a pasear, y que estén dispuestos hasta a conectarlo con la “antigua nobleza” del solar de Valdeosera, que ya demostró Ernesto Reinares Martínez en su libro “Hidalgos, Pecheros y Malhechores feudales en Cameros” que era una autentica estafa; y como veo que cuentan y no acaban con toisones de oro y otras dignidades y títulos; les mandaría “El Tizón de la Nobleza Española” que ocupa poco en PDF, más temo que no lo habrían de apreciar (el libro de Reinares está claro que tampoco les interesa). Hay más: que cada espartano lleva su zorro que lo devora, y al de estos señores se le ve el rabo que es esponjoso y flordelisado. A mí, como riojano me molesta que con mis impuestos se sostenga una fundación de ese pelo (política al fin y al cabo), aunque ahí está también la fundación Francisco Franco y la Juan March y otras tantas y nadie dice nada. También puede tener que ver con que algunos municipios tienen muy pocos recursos turísticos de los que tirar. Pero si  la España vaciada la queremos llenar con medias verdades y con políticos equívocos a la larga vamos jodidos. Insisto en que fue un personaje fundamental en su siglo y en la política, (para bien y para mal) Se comenta o mas bien se insinúa en paginas de la fundación lo adelantado que fue por vivir con una mujer un montón de años sin casarse. Y aquí ya no sabe uno si reír o llorar. Hablan de las “liberalas riojanas” (sic) aunque es claro que en la España moderna cualquier héroe ha de ser “feminista” o no ser; y esto aunque el feminismo haya que encajarlo con una palanqueta. Y menos mal que no le puso un piso a una cupletista porque si no ya hubiese sido un culmen del Me too. Pasan hoy día estas cosas con el feminismo y con la historia, que hay mucha mercancía averiada y por ejemplo, hay una riojana pionera en conducir porque su papa le compro el automóvil, es decir que pudo ser mi bisabuela o la de Vd. pero no éramos de posibles. Y también figura como ilustre educadora Mª Teresa Gil de Garate a la que tuve el disgusto de padecer en persona y no les cuento aquí porque la cosa da para otro artículo; y así vamos. También me dan ganas de enviarles a la fundación la obrita de teatro “Sagasta Tenorio” Drama Infernal, dedicado a D. Práxedes hijo de la gran….tierra de los pimientos morrones, cuyos parientes monopolizan todos los destinos de España. Pero me digo que en una fundación tan informada y tan seria ya la tendrán (y como saben Vds. hay otras cuantas obras más, esta es solo un ejemplo). Yo les animaría a imitar lo que hace el PNV con Sabino Arana, que lo tienen cuidadosamente guardado en un armario. Es decir que a algunos santos es mejor no sacarlos en procesión porque puede caer pedrisco y joder la viña. Y al final es lo que pasa con las fundaciones dedicadas a políticos. El caso es que en uno de los periodos más convulsos de la historia de España D. Práxedes, que estaba en todos los fregados, nunca rompió un plato ni se manchó la levita (y aquí cabría hablar de la forma tan torpe en cómo se perdieron las colonias). Desde luego si la historia sirve para estas componendas, más valdría ponerle dinamita al famoso puente y seguir cruzando el Ebro a nado. Ahora creo comprender a que viene la sutilísima sonrisa de D. Práxedes en el famoso cuadro de Casado del Alisal; es la sonrisa de quien se bajó oportunamente de esa berlina, pero también es el delicado rictus de quien sabe que hay una berlina esperándonos a todos. Bueno a mis amigos de Torrecilla de Cameros, ya los veré cuando pueda, que a lo mejor entre tanto incienso no veo ni el cruce.

No he podido resumir más aquí una investigación tan extensa y que da para un libro. Si alguien está interesado en leer más que acuda a: “El asesinato del general Prim, estudio del sumario incoado” de la editorial: Foro para el estudio de la historia militar de España. Aquí blanco sobre negro y en letras de imprenta encontraran Vds. el nombre de Sagasta, y a “Matar a Prim” de Francisco Pérez Abellán. También: ¿Por qué asesinaron a Prim? De José Andrés Rueda Vicente. Y las revistas y periódicos de la época que se pueden bajar o leer en BN. Y por favor  dejen en paz los libros de Pedrol Rius, que saco lo que le convenía a él del sumario y lo que no “se le perdió” y  en sus libros se han basado muchos de los que han escrito después del tema. Pedrol escribió e hizo sus “investigaciones” cuando Franco nombra sucesor y lo hace para alejar toda sospecha de los Borbones. Asimismo, Pedrol advierte (sic) que el sumario es ¡todavía! una bomba política. Y desaparecen más folios, y acaba como senador nombrado a dedo por el rey. Así de largos son algunos crímenes. Y a los que han escrito sesudos libros acerca dé, y en torno á Sagasta, como “Entre Olózaga y Sagasta: retorica, Prensa y poder” y otros más que aparecen en la fundación; decirles que en nada invalidan sus conclusiones el hecho de que Sagasta fuese indudable cómplice de un asesinato (no se puede saber ya y tampoco yo lo creo que fuese el directo responsable, pero de que estaba al tanto no puede caber duda). Todos los demás libros que he consultado al igual que este, están armados alrededor de lo que significo Sagasta, no en torno a lo que fue en verdad. Y por favor no olviden nunca que todos los bonitos discursos de Sagasta en el parlamento son como los de ahora; meros juegos florales muy bien construidos, auténticas piezas de oratoria pero vacíos de significado y que ya aburrían a las ovejas cameranas. No intenten con el barro de un mortal (además político) fabricar a una criatura angelical. Eso no le salió bien ni a Dios.


PD: Si alguien tiene interés en ampliar la bibliografía (no es sitio este para aburrir con tres paginas de libros) que me pregunte.



 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...