Una sombra tan solo seras

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jueves, 23 de marzo de 2023

 

                           ASTRONOMIAS

Algunos de mis lectores, y sin embargo amigos, me reprochaban en el papelin de ayer una cierta crueldad. Es esto fruto, sin duda, de que no supe explicarme mejor y paso a intentarlo.

Somos los humanos rocas errantes por el espacio que venimos de lo profundo y acabaremos estrellándonos en algún planeta; quien sembrándolo de aminoácidos que darán lugar a nuevos microbios (y de ahí vaya Vd. a saber) quien, despedazándose en alguna llanura polvorienta y mostrando que lo único que tenía en su interior era hielo estelar. Viene esto a intentar explicar que todos, como cuerpos celestes, tenemos una trayectoria: parabólica algunos, otros elíptica y los más plana. Pero, como toda trayectoria se puede predecir, y va de algún sitio a alguna parte. Bien, tomando al señor Tamames como cuerpo cenital a observar les digo que Copérnico se habría dado al vino y Galileo a la descripción de los escarabajos; osea, la tierra seguiría siendo plana. Lo de este señor no es orbita, es grafica con dientes de sierra porque: “ha recorrido su amor toda la escala social. El, a los palacio subió y a las cabañas bajó y en todas partes dejó memoria amarga de sí”. No se estaba criticando su edad (que es algo inevitable y fuera tontería hacerlo) si no su nomadismo etéreo. Esta estrella de cinco puntas ha pasado de alumbrar la Plaza Roja de Moscú a ser el lucero que guiaba a los Reyes (magos o no). Y mireuste, todos hemos cambiado de camisa con frecuencia pero por motivos de higiene, y este caballero lo que se pone son camisas hawaianas para llamar la atención como un jubileta en Benidorm. Este planeta ramoniano ha estado siempre al sol que más calienta. Cuando dice que Franco lo metió en la cárcel, omite decir que se pasó por allí a saludar y se fue rápido porque olía. Se quiere decir que uno ha conocido a rojos de verdad, a gente de la CNT que tuvo que estar años en cuelgamuros construyendo la guarida del bicho y murieron de viejos cagándose en Dios y en el patas cortas y con su orgullo intacto. Don Ramón no era/es de izquierdas, es gauche divine que es otra cosa (como era el cura Aguirre) yo respeto las canas pero no mucho a los que se las tiñen para fingir. Y todo esto me hace volver a la feliz transición, donde yo era un chaval y recuerdo, muy bien, que en Logroño toda la izquierda cabíamos en un autobús; vino la democracia y los cuatro tontos que íbamos en el bus nos quedamos pasmaos viendo aquella multitud de izquierdistas de toda la vida que aparecieron de repente y fueron además los que pillaron cacho (ya Vds. me entienden) De ahí viene mi escepticismo y los ácidos que segrego y lo que me descojono de todo, que me estoy poniendo gordo de tanto reirme. El señor Tamames, como cuerpo celeste tapa su cara oscura, que es donde a nadie nos da el sol, e incluso finge no tenerla y de ahí mi critica sideral. Él, se cree glorioso cometa; y yo, lo califico de Objeto Volante No Identificado, y le digo que se equivocó de programa y de presentador. Se fue con Abascal y tenía que haber hablado con Iker Jiménez que le hubiese hecho un “Cuarto Milenio” solo para él. Y vuelvo a repetir que la edad no está reñida con la dignidad si no que hay gente que pretende ser Peter Pan for ever. Y que este fenómeno astronómico además de ser prescindible nos costó una pasta que se difumino en el éter. Y este viejo profesor se presenta como economista y dice que ha escrito un tratado, pero los que estamos en el secreto sabemos que es Moriarty y lo que ha escrito es la “Dinámica de un asteroide” que, como el propio Sherlock nos revela: “es obra que asciende a tales alturas técnicas en matemáticas puras que se dice que no hay científico en el mundo capaz de criticarla” Pues bien, aquí hay uno que si no es capaz de criticar la obra (que tambien) si lo es de calar a su autor como a un melon de Villaconejos. Porque la escribió para despistar y porque uno lleva encima muchas horas de autobús y detecto a un carterista en cuanto se sube a la guagua, y esta es habilidad que me quedo de aquellos tiempos clandestinos, en los que de una ojeada había que detectar al “secreta”  y aun hoy día no se me escapa ni uno. Y como tengo el pescado vendido, eso me permite una libertad de espíritu que para sí la quisiera este cometa fugaz, que lo que pretende es deslumbrar con su paso y que los astrónomos hablen de él. Y no tengo nada contra la vanidad geriátrica, que yo también tengo puesto que escribo (y de paso les digo porque abuela no tengo, que muchos columnistas de periódicos de tirada nacional quisieran tener mi soltura para los días de fiesta) pero mi cerebro me lo pago yo y el de este caballero se paga a escote entre todos. ¡Ay amigos, la trayectoria de un asteroide! siempre la trayectoria.

miércoles, 22 de marzo de 2023

 

                             MAMA  QUIERO  SER  ARTISTA

Ya saben Vds. que una tarde famosa y nublada de 1898 la gente salía de los toros mientras España perdía sus últimas colonias. Mientras los siglos se iban por el desagüe la gente iba calle Alcalá abajo explicando con el canotier aquel pase de Machaquito. Ese perfume: ultramarino y cañí, de habano de Vuelta Abajo y botijo con anises, de artículos coloniales y arpillera; es el que me pareció respirar ayer escuchando (a ratos) la famosa moción de censura del antiguo señor Tamames. Gracias a que estuve viendo a la estantigua con mis amigos: Ricardo Romanos y Miguel Gallardo (dos jóvenes como yo) y así pudimos entretenernos mientras nos tomábamos un vermú con sifón y nos sabia a aperitivo de otro siglo. Contemplamos a un señor que hablaba de Gibraltar, de que las becas son pasta electoralista, de que los iberoamericanos que vienen aquí encuentran trabajo en un plas, de que las señoras deben abortar cuando él diga y no cuando ellas quieran, del Sahara español… No sé, un discurso que habría suscrito en gran parte aquel candidato a diputado en Cortes por Cuenca en el 36 que se llamaba Francisco Franco, y que luego le cogió muy bien el pulso a eso de la moción de censura y presento una de cuarenta años. Fue un discurso como con pelucón y casaca.

Ya saben Vds. que según Marx un viejo topo recorre Europa. Pues bien, ayer, tras una trayectoria errática por las madrigueras del marxismo, ese viejo topo emergió en el Congreso de los Diputados y dio un discurso. Tenía los incisivos muy desgastados de roer tanta raíz proletaria y estaba un poco deslumbrado con sus gafas de excavador por tanto foco que le apuntaba, pero estaba donde quería, llamando la atención del jardinero que además, con las nuevas leyes animalistas, en vez de ponerle un cepo le puso un atril y dos zanahorias. Daba igual, hay animales que están encantados de haberse conocido y que sobreviven aunque no se subieron al arca de Noé. Tamames era ese topo que no subió al arca, ese animal pleistocenico que ha transitado de ser carnívoro a herbívoro sin molestias aparentes. Era la momia de Lenin que se había escapado a dar un mitin, y yo creo que en vez de Solan de Cabras le ponían los ujieres formalina para que no se deshiciese mientras hablaba. A mí, me dio la impresión de que muy bien se podía haber sentado en uno de esos consejos de ministros de El Pardo (o de Meirás en verano) y podía haber dicho parecidas cosas. Todavía no sé muy bien a que vino todo aquello de ayer, pero me parece que este señor tampoco lo sabía y le daba un poco igual. Como espectáculo eran superiores los toros a este monosabio antañón que jamás fue de la clase de tropa. Un señorito que se pone las alpargatas para hablar como hizo José Antonio (el otro diputado que le discutio el escaño a Franco) podía dar el pego hace un siglo, ahora mismo ya no. Celebro que a este señor le vengan pujos de jovencito y además se aproveche de que ayer volvió a reír la primavera, pero no se ha enterado de que ya nadie la espera ni por cielo ni por tierra (acaso Sánchez Drago que se aburría en la tribuna de invitados sin nada que estuprar a mano). Mientras Tamames profetizaba desdichas como la sibila de Cumas, Abascal le sacaba brillo al correaje demostrando que los extremos se tocan pero no se hablan. Al final mis amigos y yo teníamos cosas más modernas de las que charlar y tuvimos que barrer la caspa que salía de la tele para poder seguir tomando el vermú con algo de higiene y decoro. Me decían mis colegas, que han echado los dientes en la escena, que las alegres chicas de Colsada cuando tienen varices y sotabarba (cosa que a todos nos pasará y la otra opción es aún peor) cuando no tienen piernas que enseñar; se pueden dedicar, sin desdoro, a otros menesteres escénicos y que si no eres vedette siempre hay papeles de primera dama, de vicetiple, de característica, de cómica…La geriatría no se lleva bien con la lentejuela por simples motivos de turgencia física. Pero hay gente que tiene que estar, por lo visto, siempre bajando la escalinata del escenario del Paralelo; que confunden con la del Potemkin o con la del Congreso, y hacen que los leones tengan que mirar para otro lado, que por eso están así los leones por no mirar lo que baja por la escalera (el bronce conserva pudores que la carne ha olvidado). ¿Tendrá espejo en casa este señor? Porque televisión lo dudo, a lo más una linterna mágica de carburo-acetileno. Mama, quiero ser artista, ¡Oh! mama ser protagonista… Don Ramón, para cantar eso y defenderlo hay que tener unas piernas y una trayectoria (ambas impecables) como las de Concha Velasco. Vd. no tiene ninguna de las dos cosas.

martes, 21 de marzo de 2023

 

                      HOMBRE RICO,  HOMBRE POBRE

Hablaba estos días de la pobreza y de los que se creen ricos y debo abundar en esta tautología. En efecto si me atrevo a hablar de este tabú es porque, acaso, sea yo el único pobre de España. ¿Qué estoy exagerando? Hagan Vds. como Diógenes y provistos de una linterna (mejor un led) salgan por las calles a ver si pescan uno. Si encuentran alguno será rescatándolo de las garras de los servicios sociales que tienen su propia búsqueda porque han de justificar su existencia y su sueldo. Me refiero claro está a pobres “nacionales” (aunque la pobreza no tiene nacionalidad) porque todos los pobres que voy rastreando son Rumanos, Búlgaros, o negros del África tropical (esa que ya no se puede decir ni en la canción del Cola- Cao porque alguien ha decidido que es racista) Si amigos, seguimos siendo esa nación de hidalgos que no comía pero conservaba unas migas de pan para distribuirlas por la ropa al salir de paseo. Hace un par de años la negra pobre de mi barrio se casó (yo a los pobres les doy conversación y me lo agradecen más que las monedas) y me presento a su negro que vino a buscarla a su puesto mendicante en un coche de segunda mano mejor que el mío (no se equivoquen que no es una crítica, yo me alegro) Me privo así de su conversación, que era interesante, porque era lista como el hambre que nunca paso (y también me alegro) Ya solo me quedan las pobres Rumanas enterradas en refajos; pero esas no hablan conmigo aunque si con mi señora, son más desconfiadas y no dan explicaciones. Total que ya no quedan pobres porque nadie se autodefine así (menos yo) y el adjetivo ha quedado como un insulto y por eso los servicios sociales y los políticos les llaman “personas en riesgo de exclusión social” Tamames, ya escribió sobre esto y su texto se sigue usando en las universidades españolas, y hay tienen Vds. una de las explicaciones de por qué los economistas de este país siguen sin tener ni puta idea de nada y encima creyendo que la tienen. Porque el libro saca una instantánea que hace muchos años se quedó obsoleta y se toma como el evangelio (al que tampoco le tengo ningún respeto) Es como seguir estudiando la historia de España con Marcelino Menéndez Pelayo (que hay quien lo hace ¡ojo!) Como digo, algo totalmente ridículo en un tiempo en el que las fotos de la economía las sacan desde satélites chinos y las revelan en los parqués de las bolsas de Hong-Kong o de Wall Street, pero si algo no va a faltar nunca en este país son papanatas (que son los mismos que se leyeron “El Capital” y lo confundieron con un tratado económico, siendo como el de Tamames uno político) La gente tiende a pensar que los pobres (como el infierno de Sartre) son los otros y así no hay forma de salir de la pobreza. El 90% de los españoles estamos en riesgo de exclusión (unos de la sociedad, otros de la vergüenza y todos de la realidad) Yo digo lo que veo, y si molesto es porque he encontrado una llaga (de las que simulan los pobres de Quevedo para pedir) y yo las migas, en vez de esparcírmelas por la ropa se las echo a los gorriones; que no han leído a Tamames, los pobres, y tienen muy claro que es el hambre y que es la macroeconomia. Mis padres (Dios los bendiga) como tenían varios oficios para subsistir y estaban de verdad muy ocupados, olvidaron decirme que éramos pobres y como yo no soy muy espabilado no me entere hasta bien entrada la adolescencia. Pero entonces ley a Marx y a Tamames y concluí, erróneamente, que los pobres eran los demás (o que los pobres de la tierra eramos todos). Han tenido que pasar muchos años (y varias relecturas de Quevedo y el Lazarillo) para darme cuenta de que el pobre soy yo. Ya les anticipo que vergüenza no tengo así que admito limosnas (pago por Bizum o efectivo) ni cheques, ni Bitcoins ¡Gracias! Y que Dios se lo aumente.

 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...