Una sombra tan solo seras

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miércoles, 27 de julio de 2022

 

                                IR  CONTRA  CORRIENTE

 

Seguro que este tema ya lo habré tratado por ahí. Pero como dijo algún ensayista cuyo nombre no recuerdo: “Cada uno escriba de lo que sepa, y no más” y a ello me atengo pues siempre escribo de mí. Y estas reflexiones son por el concierto ese de la Rosalía, una chica que me cae fantástica con sus ballets y que al verla (poco) no me cabe duda de que se lo ha currado, pero que no me gusta nada porque yo soy de los Rolling y así. Aquí sale inmediatamente un señor que me dice que a él/ella le gustan las dos. Para dejar las cosas claras, lo que le pasa a Vd. es que no tiene criterio y no lo sabe. O peor, que le gusta todo: que es igual que no gustarle nada. O peor aún, que cuando su criterio no se corresponde con lo establecido se lo guarda Vd. cuidadosamente en el bolsillo no vaya a ser que le digan: que es que no se entera, que es un viejuno, etc.… Haga una prueba (sencilla no se preocupe) compare Vd. las letras de “Motomami” y de “Sympathy for the devil” Si no encuentra diferencia apreciable o cree que es mejor la primera, por favor salga inmediatamente de esta página. Está perdiendo su tiempo y el mío, ¡Ah! Y busque ayuda especializada, de la droga y del mal gusto también se sale, siempre hay gente que se está quitando.

 Y ya veremos dentro de unos años que va quedando de todo esto. A ver quien lee hoy los “Trópicos” de Miller, o los “Cuartetos” de Durrell,  ¿Y Alberti? y Miguel Ángel Asturias y “Hombres de Maíz” y… En fin, tantas cosas que en su tiempo parecían indiscutibles y que cuando tu decías que te habían aburrido, te miraban así, de esa forma… Por supuesto nadie reconocería hoy día que eran insufribles. Todo eso se ha ido hoy por el desagüe de la historia que hace unas selecciones y unas antologías inapelables ¿Quién lee a Pérez Escrich? Y a ¿Manuel Fernández y González?, y a ¿Echegaray? Y ya veremos que queda de Cela, aparte de sus primeras cosas, lo demás no se atreve a reeditarlo nadie. Ando regalando “El Don apacible” de Cholojov porque son dos tomazos y me falta sitio en las estanterías ¿Lo quiere Vd.? (Mándeme un privado) Ya saben ¿Ubí sunt?, ¿Los infantes de Aragón, que se ficieron?

 A mi lleva pasándome toda la vida. Cuando digo que mataría por un cuadro de Solana o uno de Ricardo Baroja, pero los de Picasso o los de Miro se los puede quedar Vd. Cuando dije que el señor ese que se esconde debajo de una boina, el Ibarrola, si se hubiese dedicado a pintar su comedor en vez de estropear aquel bosque tan bonito pues mucho mejor, O cuando dije en las olimpiadas aquellas: que el Coby era una mierda como el naranjito pero encima peor dibujado. Pero es lo que tiene España y el llegar tarde a todas las modernidades; que se pierde el sentido del ridículo que es una cosa que hoy estorba mucho porque no da dinero ni prestigio. Me paso también con ese montón de chatarra caído de un tráiler que finge ser una bodega, y que es una patada en mitad de los huevos del paisaje. Ese Guggenheim en miniatura. Y es que ¡Oh! Sorpresa, lo que funciona en Bilbao (y muy bien) resulta que a lo mejor no funciona en El Ciego (me pregunto si el nombre del pueblo es premonitorio). Ya lo decía Brassens (que si me gustaba) “No a la gente no gusta que, uno tenga su propia fe” que es una traducción bastante buena que hizo Paco Ibáñez. Y pasa esto en mucha parte por la monetización de todo. Si un imbécil paga un montón de millones por un cuadro, es que tiene que ser bueno. Por lo visto a nadie se le ocurre la otra opción. Que es que, simplemente tiene tanto dinero que no sabe en qué gastárselo y que para eso está ahí el avispado marchante, para decirle a Vd. (que tiene millones pero no tiene criterio) lo que le gusta y lo que no. Bueno así vamos y eso es lo que hay, con estos bueyes hay que arar. Las truchas que nadamos contra corriente nos quedamos siempre en el mismo sitio, y se nos nota en que estamos más flacas porque los mosquitos ya se lo saben, y las que van a favor de la corriente están de mejor ver y más acompañadas. Creen ir a algún sitio, y efectivamente van. ¡A la piscifactoría! No se preocupen, nos veremos todas en alguna pescadería, rodeadas de hielo picado y adornadas con unas ramitas de helecho. A mí me venderán la última (por flaca y deslustrada) o me darán al gato.

 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...