Una sombra tan solo seras

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miércoles, 10 de julio de 2019

Las Manadas y el Porno



-Leo en varios artículos un análisis de las recientes violaciones en “manada” vinculándolas directamente con la pornografía y apuntando que es una violencia novedosa, vinculada directamente con su expansión y consumo a raíz de la globalización de internet. No estoy de acuerdo. Para empezar no hemos inventado nada; la violencia nació con la humanidad y desde que constituimos sociedades venimos usando la violación en manada como arma de guerra y disuasión contra las mujeres y la humanidad. Violaban los romanos (en las huertas solía haber carteles advirtiendo al furtivo de las consecuencias de robar fruta, que eran las que Vds. se imaginan), violaban sin reparo en la edad media y el renacimiento y Fajardo; en la “Carajicomedia” (1506) ya recoge como cosa de gracia los “botines”: María de Eredia… le fue dado un abominable botín de más de cuarenta personas, que casi por muerta la dexaron” y cuenta alguna que otra broma más del mismo tipo que les ahorro. Por las mismas fechas el divino Pedro Aretino nos da noticias también de la delicada costumbre de dar un Trenton a las damas que no se portaban bien. Consistía en que se ponían treinta en fila y lo demás ya se lo imaginan Vds. Quiere decirse con todo esto que tan espantosa práctica convive con nosotros desde siempre, y recuerdo ahora un estremecedor reportaje a los inicios de la guerra civil del periodista Thompson Whitaker a El Mizzian. El periodista ve como El Mizzian lleva a una caseta a dos jóvenes ni de veinte años recién capturadas (una con un carnet sindical, la otra ni eso), mientras la compañía de cuarenta moros grita de júbilo y va formando una fila y El Mizzian (que llegará a Capitán General con Franco, entonces era coronel) le tranquiliza: “¡Oh!,  no vivirán más de cuatro horas”  No olvidemos que este sujeto acabó sus días como embajador de Marruecos en España. No, la pornografía no tiene que ver a mi juicio nada con estas barbaridades que existen desde siempre. Es muy de ahora echar la culpa al síntoma pero los enfermos somos nosotros. Lo cómodo es prohibir cosas (no se engañen todo esto apunta a prohibir) pero el mal está dentro, en la educación y en la sensibilidad, y sí cosas que eran consideradas bromas graciosísimas ahora nos revuelven el estómago, algo llevamos ganado. Pero dejemos en paz a la honrada industria del porno que paga sus impuestos y centrémonos algo más en una educación, cuyo modelo tenemos en los países nórdicos con sociedades igualitarias desde la guardería y que consumen porno regularmente (sin consecuencias deleznables); como Vd. ve películas de Hollywood y no se pone a continuación a hacer de justiciero por las calles con un Colt. Pero como siempre iremos a lo fácil y llamativo (como el juez del otro día quitando fotos de chicas de los camiones). Por hacer un chiste; el porno, lo tiene jodido.

 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...