VIVA LA
PEPA
Hay
un cierto relato de la transición que me importa aclarar/me porque sigue suscitando
muchos equívocos. Es verdad que al rey emérito lo eligió Franco y es igualmente
cierto que eso no lo invalida, al igual que es necesario reconocer que jugo un
gran papel en aquel momento de la transición y (acaso) en el del golpe de estado. Pero esto último
seguramente no lo acabaremos de saber hasta que la CIA abra sus archivos dentro
de unos años, y menciono a la CIA porque estoy bien seguro de que los archivos
españoles (en el caso de que se abran algún día) estarán debidamente expurgados
de toda ignominia (en eso de no dejar pistas por escrito somos superiores).
Pero al igual que estoy dispuesto a reconocer el papel positivo del emérito en
el pasado, digo y afirmo que un servidor se ha portado bien durante más de 60
años y que eso no me da derecho a robar ahora o a obtener la tarjeta del
Monopoly que dice: “Salga de la cárcel
gratis. Puede guardarse esta tarjeta hasta que se necesite o se venda” que
es la tarjeta que ahora exhibe el emérito ignorando que su turno de tirar los
dados ya pasó y sabiendo que en este país como mucho le van a meter en La Cárcel de Papel de “La Codorniz”.
Este relato, además, no exime a los Borbones de sus muchas responsabilidades
históricas. Tampoco quiero ignorar que
cada quien es hijo de sus obras, y no se pueden pedir responsabilidades al rey
actual por lo que hizo su padre o su abuelo (que cada palo aguante su vela). Ni
deja de ser cierto que los Borbones (como dinastía, como familia) no han hecho
otra cosa que joder a este país (y aquí el verbo joder no es una metáfora pues
además de robarnos se han follado todo lo que se movía) Además, no veo el por
qué, si hemos conseguido que la esclavitud deje de ser una condición heredada,
tenga que serlo la jefatura del estado. Y es que más que una dinastía parecen
una enfermedad genética que le ha salido al ADN de este país, y eso hoy día se
puede curar sin entrar a quirofano, votando.
Todo
esto es una introducción, trabajosa, para explicar que yo me siento republicano
por motivos sólidos y no por capricho. Pero… ¡ojo! republicano de 1812, no de la segunda república que,
sintiendo mucho decirlo, la cago pero a base de bien (suponiéndole a Azaña
buena voluntad, la II Republica murió en Casas Viejas y fue enterrada en
Asturias). Y es preciso reivindicarla (la primera república) por muchas y
buenas razones. Es la primera constitución moderna del mundo (y no la de
los yanquis aunque en número ordinal la nuestra sea la tercera) y esto hay que
decirlo sin complejos, es la primera donde aparece el concepto de Nación como sujeto de la soberanía, y
este concepto se extiende a todos los territorios de la monarquía sin
distinción, es decir también a las futuras republicas sudamericanas. El
enunciado dice “Españoles de ambos
hemisferios” porque no eran consideradas colonias si no provincias de
ultramar. Después, estas “republiquetas” alumbraron
constituciones muy inferiores en modernidad y en derechos. Como no quiero
extender mucho este papelin recomiendo a quien lo dude la lectura del
imprescindible libro: “Malditos
Libertadores – Historia del subdesarrollo latinoamericano” de Augusto
Zamora, exembajador de Nicaragua en España y profesor de derecho internacional
(de verdad esclarecedor) y libro que tendría que ser de texto en nuestras
escuelas (ya sé que saco mucho este libro en estos papeles, pero hay que
reivindicar todos los días el sentido común)
De
los 350 diputados de esas cortes de Cádiz, ¡97! Eran miembros del clero y
además casi todos liberales, algo impensable ni siquiera hoy día (y excuso el
explicarles a Vds. porque) Se alumbra entonces el concepto de liberal, detrás del cual se
atrincheraron después, injustificadamente, sinvergüenzas como Sagasta, que
usaron el término “liberal” como Jordi Pujol uso la bandera de Cataluña, para
esconderse detrás y diluir responsabilidades. Recuerdo aquí que, Ansar (ese presidente proteico e
iluminado que padecimos) también se definía como “liberal”.
La
desamortización de Mendizábal y la de Madoz (tan necesarias ambas aunque
después se malograran) no hubieran sido posibles sin esta constitución, que es
la que ampara y sostiene durante todo el XIX a los liberales (a los auténticos)
contra todos los intentos de la reacción (léase carlismo, entonces llamados
serviles y despues facciosos) Aquí se alumbra la libertad de prensa y se abolen los
señoríos y la inquisición (salimos jurídicamente de la edad media) Por eso la
lucha desde entonces hasta la guerra civil es, en realidad, contra esa
constitución, contra su espíritu. Por eso y por muchos motivos que no caben en
este papelin, esa es mi república y ese es mi sueño de libertad (que como todos
los sueños se quedara como el de Segismundo, encadenado, pero este sin un Calderón
que lo saque de prisiones) Este sueño es lo que sostuvo a los herederos de los
caballeritos de Azcoitia contra los sucesores del infame Sabino Arana. Este sueño
es el que Ayuso convierte en pesadilla y chiste malo cuando habla de libertad y miente a boca llena. Este
es el germen de casi todas las libertades actuales (cuidadosamente ninguneado y
ocultado) Ahí, esta de verdad el principio de nuestra cacareada y pomposa
transición. Me dirá alguno que en la Pepa
no se daba ningún derecho a las mujeres, pero es que entonces eso era
impensable ni en esta ni en ninguna otra nación, y además estoy convencido que
después fue posible gracias a este germen, a este primer grito de libertad. Y
lo mismo podrían decirme que consagraba a la religión católica como única,
prohibiendo cualquier otra confesión… y no como ahora, que hay libertad
religiosa pero tengo que pagar con mis impuestos (quiera o no) a los curanganos
y obispillos que me insultan, y tenemos que sufrir a los sacristanescos Abogados
Cristianos (o cretinos que viene de la misma raiz) que son otro sindicato del crimen, osea un gran adelanto
democrático. El relato moderno subestima esta constitución porque conviene
decir que la pólvora y la rueda han sido descubiertas por los “padres de la constitución” (osea Fraga, Roca, Peces-Barba et alía… en
conjunción con el Borbonato) Que cada uno opine por sí mismo. Yo, cuando me lo
cuentan me limito a descojonarme, y cuando preguntas a los sucesores de estos padres de la patria sobre la posibilidad
de la Republica, contestan con sesudos argumentos que se pueden resumir en el
refrán “El miedo guarda la viña”…
Osea un razonamiento democrático que te rilas. Decían en aquellos tiempos de la
transicion los fachas y sus comparsas que: “No
estábamos preparados para la democracia” Y al parecer continuamos en
minoría de edad, y me gustaría recordar a estos cenizos paternalistas que este
sufrido pueblo siempre ha sido muy superior a sus dirigentes. No negare que en
su día yo vote la constitución actual (y no me arrepiento) pero también un día
me divorcie y la vida siguió su curso, y extrajimos al bicho de Cuelgamuros y
los planetas siguieron girando (falta desinfectar aquello). Pues si algo nos
enseña la historia, es que las cosas que son para toda la vida suelen ser las
primeras que se van por el desagüe. Por
todos estos motivos y por muchos más que
aquí no caben… ¡Abajo los Borbones! (y señalar que son otros los tiempos y ya
no hay guillotina, bastaría con mandar un motorista para agradecer los
servicios prestados) Y… ¡Viva la Pepa!
PD.
Disculpen que hoy me haya salido más largo el papelin.