- El nuncio de su santidad se despedirá de
España después de 10 años de ejercer el cargo. Que es de ese tipo de cargos que
cuando se desempeñan medianamente bien, se despiden sin que tú sepas quien ha
pasado por el despacho. Pero este señor se ha despedido a la vaticana, usando
antiguas sabidurías latinas; se ha despedido con el tiro Parto expresión que en latín quería aludir al último flechazo que soltaban
los jinetes Partos dándose la vuelta en la silla; y se solía aplicar a quien se
va de una conversación soltando una aguzada saeta. Pues eso que monseñor Renzo
se ha despedido como de un país enemigo soltando su andanada y reconviniéndonos
(como a monacillos torpes) por: resucitar
a Franco. Osea monseñor ha estado, por lo visto; In partibus infidelium; y
ahora se va sacudiendo el polvo de sus sandalias, como sin duda merece un país
excomulgado. Si hay algo que tiene la iglesia es desde luego caridad cristiana.
Aquí hago un pequeño inciso para un inolvidable profesor que no consiguió
enseñarme latín (mea culpa) pero me enseño cosas más interesantes. Tiene un
bonito poema que se titula precisamente Caridad Cristiana; y que dice así: “Me
diste una manzana y las dos podridas”
Me refería a Ramón Irigoyen, desde este papel
un saludo profe, la poesía creo que está en su libro “Los abanicos del Caudillo”,
pero no estoy seguro y ando perezoso para consultar, de lo que sí me acuerdo es
de lo de: un poema es una pedrada.
Pues eso. ¡Buen viaje eminencia! Y al vaticano, Deo gratias por mandar un embajador, si nos llegan a mandar un Parto
nos asaetea como a San Sebastián. En este país, rumoroso de misas que
reverberan en iglesias vacías, vuelven a sonar las… Divinas Palabras.