Una sombra tan solo seras

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sábado, 27 de julio de 2019

Pájaros y jaulas




-Europa nos prohíbe la jaula del canario; la práctica del silvestrismo (la caza de 6 especies de pájaros salvajes que trinan mejor que los criados en cautividad). A mí, que me repele el moderno buenismo animalista, confieso que cada vez que veo un pájaro en una jaula me entran ganas de soltarlo. Un pájaro que no puede volar es una aberración de la naturaleza y a mí me da, además, una congoja inexplicable y unas ganas de ejercer de Robín Hood, irresistibles ganas de soltar un preso (cual si fuese el Gobierno por semana santa) por eso procuro evitar las casas con jaula del canario, que solo me son agradables en los recuerdos de una infancia donde no solía faltar la jaula encima de la mesa camilla, al lado de la maceta de geranios y la persiana verde a medio enrollar. Quédense pues en el recuerdo y en la memoria esos trinos cautivos aunque, como siempre, se van a ir al archivo de nuestra memoria por la amenaza de multa de Bruselas. Como esto es España Vox y PP, en Andalucía, incitan a pedir nuevos permisos y se va a instar al Ministerio de Transición Ecológica a que defienda esta modalidad cinegética ante Europa. Ahora por fin me entero de para qué sirve este ministerio. En fin, que me alegro por los pájaros y lo siento por esos 40.000 españoles que han quedado en la ilegalidad; pero el que quiera saber de verdad lo que es el canto de un ave que vaya (aun de noche) a un jardín o algún lugar donde aniden ruiseñores. No hay nada más bello que escuchar esos trinos nocturnos  y misteriosos a la luz de la luna. Mientras, me gustaría abrir esas jaulas y dejar dentro una pajarita de papel como acto poético. No sería una mala performance, que trinen al aire y al sol; total para trinar cautivo basta y sobra con el nuestro, con el de este país que está que trina (no se olvide que el trino es un canto de desafío del macho a posibles competidores, a más de reclamo de la hembra) y aquí, unos trinan y otros estamos que trinamos; que no es exactamente lo mismo, pero todos creemos saber quién tiene la cabeza a pájaros y a lo mejor es la nuestra. Me despido con el romancero.

Que por mayo era por mayo,  /  cuando hace la calor,
 cuando los trigos encañan   /  y están los campos en flor;
 cuando canta la calandria   /  y responde el ruiseñor;
 cuando los enamorados   /   van a servir al amor;
 sino yo, triste, cuitado,   /   que vivo en esta prisión,
 que ni sé cuándo es de día,  /  ni cuándo las noches son,
 sino por una avecilla   /     que me cantaba al albor.
 Matómela un ballestero;  /  déle Dios mal galardón.

 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...