-Mío Cid Rodrigo Díaz (ese buen campeador)
vuelve a cabalgar. Durante unos días se expondrá el códice en pergamino que
recoge sus fazañas. Al de Vivar lo
resucitó Menéndez Pidal e intentaron reanimarlo después para proyectos dispares
de regeneración nacional; Joaquín Costa
(Aquello de: “Escuela, despensa y siete llaves al sepulcro del Cid”…) y el
nacionalcatolicismo (este con más aviesas intenciones). Siempre fue controvertido, como todos los
héroes, y como todos los que vivieron a espada con muchas zonas oscuras. Se
suele obviar la incómoda verdad de lo que fue (hasta El Cantar lo ignora). Un mercenario (el mejor de su
tiempo) que puso su espada al servicio del mejor pagador (los “moros” de
Zaragoza contaron muchos años con sus servicios) Arrasó La Rioja por mandato de
quien pagaba y por botín propio a más de venganza personal contra “El crespo de Grañón” García Ordoñez;
(también llamaban a este conde “El
boquituerto”) con quien tenía cuentas atrasadas. Pero como siempre digo,
nadie sabe para quién trabaja; y si lo supiésemos nos quedaríamos en casa (salvo destierro, claro) A
consecuencia de este saqueo empezó a despuntar Logroño sobre Nájera y Alfonso
VI concedió el Fuero de Logroño; que para la época fue una especie de
“paleoautonomia” que fue copiada después por numerosos territorios de la
península para ir saliendo del feudalismo. Aplíquese a todo esto lo que conté
ayer acerca de La Historia como “fake
news” Osea; ni el Cid era tan guay ni seguramente el conde tan miserable
como lo pinta la literatura. Aunque sí parece que La Rioja quedó como si
hubiese pasado Atila (pero si no, seguramente no nos hubiesen dado la carta
puebla). Así pues disfrute el que pueda de la visión del códice en la biblioteca/cementerio
nacional donde también yacen las Glosas Emilianenses (Academia de la historia)
reclamadas con la boca pequeña (boquituerta) de anteriores gobiernos. Como Vds.
saben, no creo en exceso en lo autonómico, pero las cosas/códices están mejor
en su sitio. Iba a terminar con algo del Cantar; pero en los tiempos de
internete su lenguaje es de especialistas o de algún chiflado como yo; y
terminaré con algo más asequible (del Romancero General) que se cree en la
necesidad de justificar al Cid cuando tima a los judíos prestamistas de Burgos
y que bien puede servir de guía/lamento para estos tiempos de pactos que se
avecinan.
-¡Oh necesidad infame,
A cuantos honrados fuerzas
A que por salir de ti
Hagan mil cosas mal hechas!
Mio Cid, barba tan conplida. Sigue cabalgando a Babieca y a los siglos, indiferente a nuestras interpretaciones.