Una sombra tan solo seras

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martes, 17 de septiembre de 2019

Ubú rey




-Vuelvo a ojear uno de los libros que no quemaré en mi hoguera privada por actual  e imprescindible. Hablo del viejo “Pére Ubú hablo de Ubú rey, una obra totalmente adelantada a su tiempo y relegada por incómoda para el poder del que es una sátira despiadada y divertida. Esta obra de más de cien años (1896) cada vez es más actual. Alfred Jarry, patafísico insigne retrata en una pequeña obra de teatro toda la cobardía y vileza del ser humano cuando los acontecimientos (o los votos) lo sitúan por encima de los demás. Este encumbramiento es ficticio por completo ya que no está “au-dessus de la mêle” sino que mete las manos hasta el codo en la Mierdra patafísica; al señor de las phinanzas sólo le importa su panza; dios ante el que no vacila sacrificar lealtades, familia o amistades. Después de 123 años sigue siendo el más exacto retrato de un político (o de un rey) moderno; a mí en concreto me recuerda muy vivamente a la clase de políticos de infantería que tenemos en este país; los concejales. Enseguida salta alguno poniendo la venda antes de la herida pero de nada sirve, yo también conozco concejales decentes, pero la sátira no se aplica sobre gentes honradas sino sobre los excesos de los que no lo son. Concejal es la clase de tropa de los partidos políticos de este país, donde empiezan a hacerse a las armas y donde se expurga a los que no están dispuestos a comerle el nardo (o el chichi) a su jefe de filas sin preguntar y tragando. Eso lo han copiado de la iglesia; si por desgracia les sale algún cura decente lo mandan a misiones a convertir negritos y la vida sigue igual como en la canción. La regeneración de la política debería empezar por ahí, por los cimientos de la política municipal; porque es ahí donde se hace la selección, donde se observa si cumple con la piedra fundacional de la política que es (ya lo dejé dicho) “Al amigo el culo, al enemigo por el culo y al indiferente la legislación vigente”. Ahí se resume el corto manual de estrategia que necesita un político de por aquí. Esto provoca que la gente decente que se acerca a la política lo haga por despiste o por ingenuidad y lo deje por asco invencible o aburrimiento. Debería ser obligatoria la lectura de este libro en la educación política que es completamente inexistente. Yo, que soy partidario de los excesos; internaría a la mitad (me estare quedando corto) de los concejalillos de este país en centros de reeducación donde puedan (y deban) hacer rotondas en el desierto sin perjudicar al erario público a la estética y a la razón. Mas ¿Quién puede hacer trabajar al señor de las Phinanzas ? Ni el propio Jarry lo consiguió y no lo lograran los votos que nuevamente habrá que emitir. Ubú cabalga sobre España; que no me espere.

 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...