Una sombra tan solo seras

Mostrando entradas con la etiqueta Borges. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Borges. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de agosto de 2022

 

     PEQUEÑO ENSAYO ACERCA DE PORQUE HAY QUE IR A LAS COMIDAS

-La filosofía es dama que aunque poco remilgada (la parieron unos cuantos griegos semidesnudos y salió indemne) siempre se ha mostrado algo esquiva conmigo y pienso que a lo mejor es porque hoy la tienen secuestrada señores muy listos y de posibles (osea lejos de mis posibilidades) pero también puede ser que haciendo honor a su nombre que es: amor a la sabiduría se refugie donde es apreciada, y esto bien puede ser en el seno de una tertulia, vistos los desprecios y humillaciones que le han venido propinando los diversos ministros de educación de todo signo. Y bien puede suceder que esta señorita (sigue libre y soltera) acuda a refugiarse de vez en cuando entre nosotros ya que al menos no la maltratamos. Decía Baroja que él estaba en su gloria no escribiendo novelas sino en una grata sobremesa, y que una de las formas simpáticas de la gloria era el ser aceptado entre gente amable, inteligente y cordial. Luego viene que cada cual va con su novela pero no todo el mundo se da cuenta de eso y son revelaciones que tampoco sirven de mucho ni a todos le  son útiles, porque ¿a quién se la cuentas? Hoy la gente sale del paso contándole la novela de su vida a nadie (como Ulises) es decir a las redes sociales. Ya Ulises fue nadie para sobrevivir en la gruta de Polifemo como nos dejó dicho Homero, pero esa lección no la queremos ver ninguno por el empeño que hay en la humanidad de que a algo habremos venido aquí, y solo cuando ya no hay remedio nos damos cuenta de que tan solo hemos venido a vivir y se nos ha pasado el rato en otras cosas. Esto puede ser un trago amargo para algunos, pero para los que estamos convencidos de nuestra insignificancia no pasa de ser una manifestación de la melancolía, que se puede curar con una comida con los amigos (es decir la gloria) y dos tragos de la última cosecha (de lo nuevo diría Don Francisco, y sus viejas cenizas siguen nadando la agua fría). Ortega y Gasset que fue un buen filósofo, un gran intelectual pero un literato  tramposo y algo estirado, dijo aquello de que los esfuerzos inútiles conducen a la melancolía, que es frase con truco; porque cuando se tiene un cierto grado de inteligencia (él la tenía superlativa) se ha de admitir que todo esfuerzo es baldío, y se le olvidó que melancólicos ya venimos todos de fábrica, pero que es cosa sin mayor importancia y como he dicho de fácil remedio siempre que uno tenga aun un poco de calor en el corazón, y por eso hay que hacerle una higa a la melancolía y acudir siempre a comer, a charlar y a beber con un amigo. Porque ya lo dijo Borges: “Si para todo hay termino y hay tasa / y última vez y nunca más y olvido / ¿Quién nos dirá de quién, en esta casa, / sin saberlo, nos hemos despedido?”

Este final de verano está siendo sorprendente con las comidas de amigos aquí en Ezcaray y uno vuelve a caer en la cuenta de que veinte años es una vida y no son nada, y nos recuerda de paso que lo único fijo en esta vida es la sorpresa y que lo inesperado nos asalta en cualquier parte y el destino va jugando con el número de comensales y es el azar el que pone y quita la mesa y por eso hay que acudir siempre, ya que el número de invitaciones no sabemos cuál será y  es preciso apurarlas porque el destino (como Ortega) es tramposo y nunca nos revela si en esa comida vamos a ser Ulises o los pretendientes de Penélope o nos tocara ser Pantagruel o Sancho intentando comer (inútilmente) en su ínsula Barataria. Y únicamente en una comida se puede sublimar aquella formula antigua: “Primum vivere, deinde philosophare” puesto que podemos hacer las dos cosas a un tiempo y con acomodo. Para estas pequeñas y humildes cosas sirve la amistad, que es como un escudo ante la adversidad y como un pasatiempo no banal y nunca resuelto, y tampoco conviene pedirle más de lo que da que ya es mucho; porque detiene el tiempo y lo hace más amable y ahuyenta el olvido e incluso estimula la digestión y la inteligencia o como dicen los italianos “L´amore fa passare il tempo” y lo digo porque la fórmula de la amistad es el amor pasado por la filosofía o la filosofía tamizada por l´amore como Vds. gusten. Y aquí termino por donde he empezado, y para hacerme perdonar mis tostones y en homenaje a su paciencia y amistad, al champan de la próxima invito yo.

martes, 16 de julio de 2019

Sudamericanos




-Como la actualidad moderna acaba por aplastar al que la sigue. Hoy me voy a tomar un respiro y voy a quemar algún libro en mi tertulia, no sin antes recomendárselo a Vds. Releo antes de entregarlo a la hoguera (porque me lo sé de memoria por juveniles ardores) el “Adán Buenosayres” novela de Leopoldo Marechal, un desconocido martinfierrista que puso las bases de la novela del Boom sudamericano; como supo reconocer Julio Cortázar (creo que en “La vuelta al día en ochenta mundos” o quizá en “Último Round” ambos son libros que no quemaré porque nunca se acaban de leer). El Adán es la epopeya de un hombre corriente durante un día en la ciudad de Buenos Aires (y ahí se terminan las semejanzas con el “Ulises”) Adán nos presenta a su barrio, retrata a su círculo de amigos literatos martinfierristas y después hace un viaje metafísico al infierno, a la ciudad de Cacodelphia, precedido por uno de las mejores escenas cómicas en castellano, a juicio de Cortázar; la del velorio del pisador de barro Juan Robles y la descripción del malevaje que acude a la fiesta del velorio. Es novela por la que no pasan los años (1931) y que recomiendo a Vds. Borges, al que solo le gustaba reconocer sus influencias anglosajonas; le debe no poco. Pero este nuevo Homero era un malevo que había cambiado el facón por la espada de las sagas vikingas y al único compadrito al que le dejo subir a su drakar fue a Bioy. Acompañaré al Adán en la hoguera con los relatos detectivescos de Bustos Domecq y de Isidro Parodi, escritos en comandita por estos dos cuchilleros que trasladaron el tango (que siempre ha sido poesía lunfarda que se baila) a la literatura, con resultados que seguimos saboreando. Creo muy posible (y difícilmente demostrable) que, “El libro del cielo y del infierno” también creación de ambos, haya bebido en parte del descenso a los infiernos del Adán; ese Dante criollo. Despidámonos sin nostalgia, mientras arde la pira; con “Los Compadritos Muertos” de Borges.

Siguen apuntalando la recova  / Del Paseo de Julio, sombras vanas
En eterno altercado con hermanas  / Sombras o con el hambre, esa otra loba.
Cuando el último sol es amarillo / En la frontera de los arrabales,
Vuelven a su crepúsculo, fatales / Y muertos, a su puta y su cuchillo.
Perduran en apócrifas historias, / En un modo de andar, en el rasguido
De una cuerda, en un rostro, en un silbido, / En pobres cosas y en oscuras glorias.
En el íntimo patio de la parra / Cuando un tango embravece la guitarra.

viernes, 12 de julio de 2019

Tlön, Uqbar, Orbis Tertius



-Como recordarán es el título de un cuento de Borges en el que generaciones de ocultos adeptos van editando una enciclopedia entera (40 volúmenes) de un país que no existe. El colofón del maravilloso cuento es la posibilidad cierta de que la tierra pronto se convertirá en Tlön. Estos vericuetos mentales de Borges, con un guiño (que a él le encantaría) se encarnan en la realidad. Y así me es dado descubrir la Viquipedia, que es una de las maneras  que tiene la realidad de imitar a la ficción. La forma de construir una Cataluña virtual mediante una enciclopedia virtual. Uno de sus principales redactores será Pierre Menard, autor del Quijote, para que el universo mental de este argentino inteligente y socarrón se apodere y se solape a la realidad. Resulta que como en la Cataluña “física”, en la enciclopédica hay guerra editorial sobre los contenidos de los artículos, que son los previsibles. Con paciencia y habilidad estos nuevos frailes de scriptorium van miniando su códice de la Cataluña inventada; en la cual van borrando los hechos que molestan al padre Prior, y cuando San Jordi mata al dragón solo hay que ir cambiándole la cara al santo en cada nueva cita electoral y poner un poco más de pan de oro (que siempre es poco) posi vosté un tres per cent més, per caritat; la cara del dragón siempre es la misma, el mal en esta enciclopedia es España. Mientras tanto, el redactor habla en catalán con su tostadora (dixit) que supongo que no obedecerá comandos de voz no independentistas; y dentro de poco conectara con una comisaría de los Mossos cuando oiga castellano. Cuando el mundo sea Tlön vendrán a quemarme el Espasa, donde se recogen versiones falsas de la realidad; y por eso ya lo voy quemando yo por las noches en mi tertulia de muertos, hoja a hoja que no hay prisa. Por lo demás me parece ventajoso este universo impostado; ahí, Cataluña puede sin obstáculos adquirir la plena independencia e incluso puede ganarle a Francia una pequeña guerra y anexionarse el Rosellón; que ya está bien de que el Canigó este en otro país. Es lo bueno que tienen estos universos enciclopédicos, que el límite es la imaginación. Lo malo es que la realidad no se deja colonizar tan fácilmente y más de la mitad de los catalanes no lee esa enciclopedia ni acude al Canigó en busca del fuego sagrado; aunque supongo que en el mundo de Tlön basta con imaginar y escribir que esa mitad no existe.

 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...