Una sombra tan solo seras

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viernes, 23 de agosto de 2019

Listas




-Que este es un país muy de confeccionar listas lo he dicho varias veces y lo demuestra la experiencia. Nuestra primera inscripción es en la lista del registro civil, de donde pasamos (a través de innumerables listas) hasta la lista de defunciones, que está en el mismo negociado en la estantería de al lado; en esta última también nos apuntan otros, con lo que llegamos al descubrimiento de que en la mayoría de las listas por las que vamos pasando en la vida siempre nos apuntan los demás y nuestra capacidad de manejar listas, de ser el tío del lapicero, el que apunta; se viene reduciendo a la elaboración de la lista de la compra (si vivimos solos) Por eso me asombra (soy muy ignorante) enterarme de que hay una lista para manifestarse en la Diada de Cataluña, en la que este año solo se han apuntado 37500 futuros manifestantes; con lo que los organizadores están desolados. Me parece original ¿si sales ese día y te mezclas con la manifa es como si no estuvieses? ¿O más bien será como si no te manifestases? Supongo que lo hacen por contar adictos o a lo mejor es como es como esas religiones en los que solo se salvan un determinado número de fieles y están calculando los que van a entrar en el paraíso indepe. En todo caso me alegro de la importante disminución en la lista porque demuestra que un pueblo pragmático como el catalán puede estar poniendo los pies en la tierra, y me alegro por ellos ya que con gente que no fantasea con el linaje del Cid y deja en paz un rato al tamborcillo del Bruch a lo mejor se puede hablar de sanidad, pensiones, impuestos, educación... y dejar de una puta vez las banderitas aparcadas ¡Y que alguien le quite el tambor al jodio niño, que se lo trajo el Tió de Nadal y aún no ha parado! Si no disminuimos el ruido ambiental, si no hablamos de donde están los millones de los Pujol, ni los de Bárcenas, si no limpiamos las letrinas y ponemos orden ¿Con qué autoridad moral nos van a volver a convocar a las urnas? Y hablo de todos ¿Y la pretendida renovación de Ciudadanos? Si consistía en aliarse con el PP también se podían ahorrar más convocatorias. El fantasma muy corpóreo de la abstención nos sobrevuela y el día de las elecciones, como Bartleby muchos preferirán no hacerlo y se quedaran en su casa (mirando a la pared o al televisor, lo mismo da) aunque sepamos el amargo final que le espera al escribiente. Alguien que en su vida se dignó a confeccionar una lista ni se rebajó a consultar si figuraba en alguna; quizá comprendió que nuestro destino está siempre en manos de otros y por supuesto no se molestó en decirlo. El caso es que al final no hay moraleja, en este cuento como en la vida perdemos todos y ahí estamos; esperando que Bartleby salga de su estupor coja un papel y haga la lista de un gobierno.

miércoles, 31 de julio de 2019

Melville



-Leo últimamente en varios diarios digitales artículos sobre Moby Dick a raíz de los 200 años del nacimiento de Melville. Osea que en la fumata de esta noche toca quemar Moby Dick, fantástico libro al que siempre he pensado que le sobran las descripciones cetáceas (a veces parece un artículo del Espasa) cuando emito esta opinión suelo observar caras conmiserativas de las de; este no se entera. Yo, no me doy por aludido, al Quijote también le sobran un par de novelas y no pasa nada, ahí seguirá para siempre como obra maestra. Siempre que he releído al cachalote me he saltado la parte enciclopédica y lo he disfrutado más. En cuanto a aventuras en los mares del sur me atengo a las de Jack London que las vivió y las escribió de manera tan deslumbrante como lo hizo en sus andanzas por el Yukón buscando el oro de la aventura; pero ya le llegará su hora a London (que estoy releyendo) ahora le toca a Melville, y el cachalote da su último coletazo hacia la hoguera arrastrando consigo al Pequod. De momento salvo al escribiente Bartleby, ya que no lo he releído lo suficiente (de lo contrario preferiría no escribir estas líneas, pero ya me curare) Hay una cierta literatura; London, Melville, Stevenson, Conrad, que solo es posible escribir a bordo de una goleta y cuando había que navegar tirando de brújula así en el mar como en la tierra; el GPS ha terminado con esa literatura, la ha hecho imposible o más bien improbable; y tenemos que limitarnos a degustarla como un perfume de pergaminos antiguos que nos trae un viento marino; y descorchamos, más que abrimos los libros de estos autores como si fuesen vinos viejos de la solera que más nos gusta. Hay una cierta literatura que tiene siempre veinte años y los pies descalzos aunque sus autores ya sean polvo. Y a algunos libros volvemos de vez en cuando buscando al lector que éramos cuando lo abrimos por vez primera, buscándonos fondeados en las Salomón sobre una cubierta de teca que quema al mediodía, o en el silencio desolado de una hoguera que se apaga en el gran norte; si el libro es lo suficientemente bueno, nos encontraremos, nos reconoceremos y también volveremos a tener por un rato veinte años, pocas penas y ningún pasado. Relean, rejuvenece.

 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...