-Fotos, fotos, fotos. Miles de fotos, miles de
imágenes que son tantas que ya no quieren decir nada. Nuestras caras se
esconden en un bosque de rostros para pasar desapercibidas. De mi bisabuelo se
conservan la foto de la mili (cazadores de África Nº 3) y la de la boda; no
juzgó conveniente exponerse más al deslumbre y los peligros del magnesio. Yo
mismo desde que vine al mundo hasta los 50 tacos no conservo arriba de cuarenta
o cincuenta fotos. Hoy a cualquier yonky de los selfies con eso le llega hasta
la hora del almuerzo. Eso sin contar las fotos que nos toman mientras andamos
por la calle desde cientos de cámaras que enfocan a todo quisque, y añadiendo
las de alguno de esos trastos que nos orbitan y pasan cada
100 minutos sobre nuestras cabezas
registrando si hoy nos hemos peinado. ¿A dónde va esa astronómica cantidad de
imágenes que generamos? (a pesar nuestro, casi siempre). Parece que los chinos
le sacan mucho partido a esto con la vaina del reconocimiento facial. Pero no
hagan Vds. demasiado caso, porque desde Fumanchu todas las perfidias se las
adjudicamos a los orientales (pillan a desmano y es más cómodo). No solo nos
identifican en un plas, sino que ya hasta nos diagnostican y muy pronto sabrán
si tenemos una enfermedad antes que nosotros y que nuestro médico. Como siempre,
nos dirán que es para nuestro bien. Es muy curioso que los gobiernos se
preocupen tanto de nuestro bienestar; yo llevo más de un decalustro haciéndolo
(ocupándome del mío) y no levanto cabeza; a lo mejor si me hubiese desentendido
y lo hubiera dejado en las sabias manos de nuestros gobernantes me hubiese ido
mejor. Pero para alguien como yo, el mejor de los gobiernos no pasa de ser el
tirano de Siracusa. ¿A dónde irá ese enorme cúmulo de imágenes cuando ya no
estemos? Como la experiencia nos dice que aquí no se tira nada a lo que se le
pueda sacar rentas; me temo lo peor. Los Papúes, los esquimales y otras tribus
antiguas y prudentes rápidamente
supieron que aquel artefacto que portaba el bwana robaba el alma y no se
dejaban. Hemos perdido esas sabidurías y como siempre (las fotos) servirán para
lo peor. No solo nos robaran el alma sino que intentaran hacer algo turbio y desastroso
con ella. Desde aquí lo dejo dicho; que cuando me incineren le den también al
reset; pero llamar a Google es como llamar a algún muerto de los que hacen
tertulia conmigo (no cogen el aparato, desde aquí lo aviso) osea que; como nos
volveremos a ver en la eternidad digital ¡Sonrían por favor!
Una sombra tan solo seras
Mostrando entradas con la etiqueta fotos Google. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fotos Google. Mostrar todas las entradas
domingo, 23 de junio de 2019
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
PAPELIN SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...
-
PAPELIN SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...
-
- BREVE HISTORIA DE LA RIOJA - - 1 Del Jurasico al paleolítico: - Escasos son los datos que poseemos de este periodo más bien ab...
-
LA SONRISA DE PRAXEDES La verdad es lo que es, Y sigue siendo verdad Aunque se piense al revés. (A. Machado) ...