Una sombra tan solo seras

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domingo, 9 de junio de 2019

La Cadena




-Resulta que el ADN es un bichejo capaz de hacerle  pasar un mal rato a cualquiera. Ya saben: “Y nunca digas; este cura no es mi padre” Se lo preguntaría a Arzalluz; pero no viene por mi tertulia de muertos. No sé si será por lo del ADN, que le amargó un poco el final de sus días de recogedor de nueces. Primero se apuntó a lo de la raza vasca con los estudios antropométricos que enseguida quedaron desfasados y que tan caros les eran también a los nazis (¿coincidencia?). Salió después en tromba con lo del Rh negativo que también quedó en nada; y cuando por fin se hizo un estudio serio a nivel europeo se descubrió que todos veníamos de Adán y Eva osea una pareja africana. ¿Tantas vueltas para lo que ya sabía la biblia? Yo colecciono paradojas. Pero al señor antedicho le acabaron de fastidiar cuando se descubrió que, menos alguna tribu lapona en Europa todos estábamos atados al pasado con la misma cadenita. Ya les digo que es mejor no enredar. En otro estudio genético anterior, por el país de Gales creo recordar, consiguieron sacar ADN de un túmulo del algún jefe antiguo que estaba cerca del castillo del lord de turno; que muy contento se prestó al estudio junto con habitantes de los alrededores; efectivamente hallaron un descendiente… como en las novelas (malas) era el criado. Es lo que tiene la puñetera cadenita; Sus eslabones (tan igualitos) han venido a fastidiar a los historiadores modernos en España al decir que en la península apenas hay mezcla de la huella genética musulmana, y les ha fastidiado aquello de la España de las tresculturas  que quedaba tan mono. Y la escuela de traductores de Toledo, y… la biblia en verso. Algo dijimos (y hay que seguir) de las mentiras y La Historia. Las cosas nunca fueron tan bonitas y la convecindad que hubo durante muchos siglos, ha resultado ser un conllevarse pero; ¡Entre tú y yo que corra el aire mocete! Tampoco es tan trágico; proyectamos nuestros deseos sobre el pasado sin tener en cuenta a los que en él vivieron y sus maneras. Sus anhelos estaban seguramente, en otro sitio que la historia nunca se podrá imaginar. Nunca podremos calzarnos del todo sus zapatos (a no ser que inventen el viaje en el tiempo). Los arqueólogos andan enfurruñados con eso. Pero la historia consiste en gruesos manuales que se van llenando de polvo para después darles mal rollo a los nietos; que les da como vergüenza tirar a la basura los libros del abuelo. Por eso hay que ir quemando la biblioteca. Lo hacía Pepe Carvalho que viene de vez en cuando y me echa una mano quemando, y se ha reído un montón cuando le he contado lo de la dichosa cadenita. Para celebrarlo nos calentamos una lata de lentejas con los dos tomos de Gibbon de la caída del imperio Romano. Al fin y al cabo ¿Qué han hecho por nosotros los romanos? Seguramente ni mezclarse. ¡Al tiempo!

 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...