UN ANARQUISTA BAJA
A POR CHURROS
Estoy sentado al borde de una carretera,
El chofer cambia la rueda.
No me gusta el lugar de donde vengo.
No me gusta el lugar a donde voy.
¿Porque miro el cambio de rueda
con impaciencia?
BERTOLT BRECHT
Salgo al balcón y veo a un montón de mujeres corriendo. Me froto los ojos y siguen pasando, observo que detrás no las persigue un cura, como desde mi altura (no metafórica) domino la avenida compruebo que no van siguiendo a otro; me tranquilizo. Las señoras aunque no se quieran acordar se han pasado unas décadas detrás de los curas; muchos señores también, y si se puede decir una cosa se puede la otra. Siento mucho ser un señor de antes pero las alternativas posibles eran bastante menos atractivas, a saber: 1 No ser un señor (a estas alturas de la vida me dan pereza los cambios y sé muy bien que los sujetadores valen una pasta) 2 Ser de ahora (que no me parece mal pero ocurre que siempre llego tarde y por eso soy de antes) Este señor de antes que ahora soy yo (y sé que no se les escapa la ironía) reflexiona; que antes solo corrían los toreros malos, los cobardes y la guardia civil detrás de todos. No entiendo esta fiebre moderna de correr por todo y además vestidos todos igual; parece una fuga de Alcatraz de cine mudo o una tropa de izquierdistas persiguiendo a uno que cuenta chistes indecorosos (yo). Las mujeres siempre se han reído de mí y yo de ellas y a veces al mismo tiempo. En estos menesteres hemos pasado ratos deliciosos, y seguro que a Vds. les ha ocurrido otro tanto. Alguna vez he corrido delante de los grises (pocas) y con frecuencia detrás de un sueño. Alguna vez he corrido detrás de una mujer y alguna vez una mujer ha corrido detrás de mí (otra vez pocas) Pero solo he corrido uniformado en la mili. Me parece bien que la gente corra si le hace ilusión y si se pusiesen a correr del monte del Corvo palla ya sería la hostia. A los de las procesiones y a los peñistas les digo igual, que si procesionan a tomar por el culo a mí me hacen feliz, ¡Fíjate que es fácil! No está ya Javier Marías para quejarse de estas cosas y yo (que a pesar de estar en el balcón no estoy a su altura) hago lo que puedo; mi antigregarismo, químicamente puro, me impide aguantar desfiles siquiera sean laicos; ya tengo bastante desfilado a 160 pasos por minuto como para lo que me queda de vida y un par de ellas más. A esto se le puede sumar que mi descreimiento me ha impedido tener nunca una meta, y el no ver que haya que tener que llegar a algún lado ha formado mi escepticismo contra la prisa. Yo llevo toda la vida corriendo a favor y en contra de… Lo que sucede es que como lo hago con las manos en los bolsillos y en solitario, la gente piensa que me estoy paseando y soy una célula clandestina que se está manifestando, y ahora ya lo saben Vds. todo acerca del exilio interior; que solo tiene uno que pensarlo y ya está exilado por dentro, y por eso me manifiesto a lo largo del paseo del Ebro, a veces me canso y me siento en un banco a silbar A las Barricadas y la gente no se entera, pero es que cuando silbo Yesterday tampoco y eso me pone más triste. Algunos me juzgan un viejo cascarrabias y eso me ahorra a mí el trabajo de juzgarme que es favor que me hacen los otros. Servidor sigue en lo suyo que es tomarse la vida a broma y reír lo que se pueda de todo cuanto me rodea, y si nada humano me es ajeno, es deber cívico intentar descojonarse de la humanidad: que es un todo compuesto hoy día de sensibilidades a flor de piel. La humanidad son conjuntos finitos de gitanos y maricones, de negros en patera y panchitos sin ella, de lesbianas y guardias civiles, de fachas y Pablo Iglesias, y si los juntas a todos te puedes reír del conjunto, pero si los sacas de la bolsa y te ríes de manera individual, particularizando, esa risa acaba en el juzgado. Yo no lo comprendo, pero ya saben que por un lado soy un poco corto y por otra estudie (poco una vez mas) Filosofía y ahora entiendo como cada vez se da menos esta materia, porque así evita uno caer en estas contradicciones que lo único que dan es desazón. Y si no se ríe Vd. o es del Opus o es un concejal de izquierdas que dios ha repartido la insulsez y el fanatismo de forma muy equilibrada. Pues nada, en un momento desayuno y bajo a por unos churros que las porras son ya de mal ver, y al ir y al volver de la freiduría pienso ir silbando Let it be y si no se entera nadie peor para ellos y de paso me voy a ir manifestando yo solo y si no se enteran peor para ellas.
PD: Me acaba de recriminar una amable lectora por meterme con las mujeres y no lo hago. Ademas si nunca le he quitado a una mujer la razon por el hecho de serlo no se la voy a dar sin mas por el mismo motivo. Y disculpen Vds. el desorden tipografico del principio pero el blog se me rebela y ademas de ignorante (no se como arregarlo) les tengo mucho cariño a las rebeliones