Votaron las dos Españas (una de las cuales ha
de helarnos el corazón y no sabemos cuál) La de cerrado y sacristía está siendo
erróneamente identificada con Vox, pero es otra cosa, (él “no es eso” de
Ortega) La España del cura Santa Cruz (léase a Baroja) que no es Vox; es el
PNV. La España del general Cabrera y del Conde de España que tampoco es Vox; es
Junqueras. La España requeté; que no es la navarra del “mulo Mola” sino la de
Bildu.
El
carlismo durante el caudillato se camufló en el monte pero no desapareció, ha
estado siempre esperando su momento agazapado y cerril, fumando tagarninas en
las reboticas y jugando al dominó. Abascal se quiso disfrazar de pretendiente
al trono; pero le falta genealogía y el carlismo (sobre todo) pide papeles y
cédulas de desplazamiento. No estoy diciendo que Vox sea mejor que ellos. Lo
que estoy diciendo es que hay mucho liberal confundido disparando sobre tropas
que están en otra batalla, en otro tiempo. El muchacho este (Abascal) está en
la falcata mientras el carlismo ya está en el fusil de chispa. Esto, creo, no
lo ha señalado nadie y sin embargo es fundamental saber con quién se juega uno
los cuartos. El muchacho (Abascal) creyó echarse al monte pero estaba lleno de
emboscados. Él, no lo sabe; pero perdió
esos cuarenta diputados que dice que le faltan cuando hablo de las pensiones.
En el entretanto la rebotica sigue llena de humo espeso (conviene que no se
identifique a los jugadores) y solo se escuchan los tremendos golpes de las
fichas sobre el sufrido mármol. Los tertulianos esperan su momento camuflados
de nacionalismo.