Una sombra tan solo seras

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sábado, 3 de agosto de 2019

El grito de Antonio




-Todos los días, a las 8 de la mañana Antonio acude puntual a su trabajo en la ciudad de la justicia de Barcelona. El trabajo de este hombre consiste (armado de un botellín de agua y sus pulmones) en pasarse la mañana gritando contra los jueces y el sistema judicial, que ya lo ha detenido 17 veces por perturbar los tímpanos de sus señorías con consignas incendiarias e inaceptables como; “jueces y fiscales sois unos cerdos, no trabajáis y protegéis a Pujol” sus señorías han dictaminado que Antonio posee un derecho de libertad de expresión indiscutible pero que debe ejercerlo donde no le oiga nadie; o al menos donde no lo oigan ellos. Le sugiero a esta vox clamantis in deserto (que tiene todas mis simpatías) que pruebe a gritar en la cumbre del Tibidabo, que le va a dar igual y se va a ahorrar una pasta en multas. Antonio es uno más de los españoles sobrehipotecados por los bancos que ha perdido el piso de sus padres, a otros les ha pasado con las energías renovables o con acciones de Bankia y otros chiringuitos; da igual, para todos estos afectados el estado se llama Andana. A sus señorías no les molesta que les digan que la justicia de este país es una birria, ellos lo saben mejor que nadie; les molesta que se lo recuerden bajo la ventana. Les recuerdo yo a ellos, que las rondas, serenatas y cencerradas unas veces deseadas y otras no, forman parte de la cultura del país a la que ellos deberían contribuir un poco más, saliendo de vez en cuando al balcón y arrojando un clavel a Antonio que ya que no tiene justicia tendría perfume y adorno. Ahora que lo dice Antonio a mí también me parece curioso que D. Corleone siga cultivando tomates en su masía de L´Empordá como si nada fuese con él; mi curiosidad tampoco me lleva mucho más allá, ya que con lo mal que duermo solo me faltaba compartir la cama con una cabeza de caballo. Antonio le grita al sistema y el sistema le dice que traslade su libertad de expresión a otra parte, vaya este pequeño grito mío a hacer compañía al de Antonio, el desierto se va a llenar de gente gritando.

 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...