Una sombra tan solo seras

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martes, 30 de mayo de 2023

 

                             LAS   LEYES  VISTAS  CON LAS  GAFAS  UN  ACRATA

Me pregunta un amigo si no creo haber desbarrado atribuyendo gran parte del fracaso de la izquierda al tsunami de reglamentos con sus correspondientes multas que nos llueve encima desde el cambio de siglo. Le respondo: NO, en absoluto. Le contesto desde mi anarquismo irredento, pero eso ya lo tienen en cuenta mis lectores porque no escribo para tontos y por eso me leen cuatro gatos (como yo mismo ¡MIAU!) Es cierto que posiblemente gracias a algunas de estas prohibiciones sigan vivas muchas personas (entre ellas yo) pero la pregunta es ¿Merece la pena? Entre los diez mandamientos (o si lo prefieren el código de Hammurabi) que eran escuetos y abarcables y la selva judiciaria y legislativa moderna algo ha perdido el hombre y han sido la cordura y la libertad. Teniendo en cuenta que algún día todo esto ya no será ni siquiera un sueño porque el que soñaba se ha muerto, vuelvo a preguntar ¿Para qué? ¿Nos salva de algo tanta prohibición? La respuesta es que no, ni siquiera de nosotros mismos. ¿Se podía evitar la muerte de ese gañan (o la mía tanto da) que fumaba como una chimenea e iba a 150? NO, tan solo a lo más, se ha podido retrasar. Si ponemos esa vida en la balanza del juicio final y en el otro platillo las libertades que nos ha costado que ese ganso (o yo) hayamos vivido unos años más  este sueño que todos acabaremos olvidando, ya les digo yo que acabamos perdiendo todos, hasta el muerto. Gracias a la triquiñuela legal, a la falsa ficción de orden que nos ofrecen las leyes; la gente que se puede pagar un bufete prestigioso vive tan campante y se salta todas las que puede, y mientras Vd. y yo nos vamos pasando el porro que nos hemos liado con nuestros recuerdos, con las ultimas hojas de libertad secas que nos quedaban; y eso que ya ni fumamos, es por recordar como olía la primavera cuando existía. Nuestra civilización se ha convertido en no sostenible ante nuestros propios ojos pero poca gente, por lo visto, ha caído en la cuenta de que no solo es insostenible de forma energética o ecológica; si no también legislativa, convivencial y cotidiana. A nadie parece importarle ya que cientos de cámaras nos graben cada día, que estemos fiscalizados desde que salimos de la cama. Nos hemos mentido  a nosotros mismos diciéndonos que es por nuestro bien porque si no no podríamos mirarnos al espejo por las mañanas, pero el espejo no es un sustituto de la verdad, la verdad siempre nos la dice un poeta, en este caso Gil de Biedma: Que la vida iba en serio / uno lo empieza a comprender más tarde / -como todos los jóvenes yo vine / a llevarme la vida por delante. / Dejar huella quería / y marcharme entre aplausos / -envejecer, morir, eran tan solo / las dimensiones del teatro. / Pero ha pasado el tiempo / y la verdad desagradable asoma: / envejecer, morir, / es el único argumento de la obra. Mientras tanto aquí seguimos, enredados en la telaraña de las leyes y ni siquiera hay ya una araña que necesite comer, es aún mucho peor; es simplemente un residuo de crueldad gratuita, una costumbre de matar moscas que le queda al poder que ya come cosas más exquisitas, pero que no quiere oír zumbidos cuando se echa la siesta. Con nosotros se extinguirá la última generación que pudo degustar las últimas migajas de libertad que entonces nos parecieron insuficientes y ya son quiméricas. Los que vengan ni habrán oído hablar de ellas, solo algún especialista en historia leerá lo disparatados que eran sus abuelos mientras sonríe y mueve levemente la cabeza, para él será un mundo tan fantástico y remoto como lo son para nosotros ahora los felices 20 del pasado siglo. Así que esta es mi respuesta: el exceso de leyes seca el alma, el cerebro y las ganas de disfrutar para sustituirlas por una seguridad que es bochornosamente falsa. Ese es mi diagnóstico, esa es la bomba que le ha explotado a la izquierda en los morros, lo gracioso es que ni los mismos que la han armado son conscientes de ello, pues hay mucha gente que no ha votado exactamente al PP si no contra la izquierda. La izquierda, como es costumbre, sigue sin quererse enterar de nada y ahora mismo España está llena de gobiernos salientes reunidos en asamblea extraordinaria preguntándose ¿Por qué? y dando a esta pregunta todo tipo de repuestas: absurdas, cobardes, fantásticas… todos señalando al enemigo exterior (como hacia Franco por cierto) y sin nadie capaz de señalarse a sí mismo, porque la ignorancia se debe acompañar de la impermeabilidad absoluta a la autocrítica, de la soberbia de tener razones aunque se ignore lo que es la razón, y sin esos mimbres no podríamos construir un político (ni de derechas ni de izquierdas). No hay paraísos perdidos ni edades de oro, pero sí libertades conculcadas y pisoteadas la menor de las cuales no es la intimidad, un concepto que ya no existe, vivimos en un mundo donde ya nadie pregunta aquello de: ¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano?  pues dan por descontado que lo son, un mundo de malsines y policías vocacionales en busca de infractores. Lo pagaran nuestros nietos, lo pagara la humanidad, lo estamos pagando nosotros.

viernes, 8 de julio de 2022

 

  LA MODERNIDAD YA ESTABA INVENTADA

 

-Me despierto y me palpo, es una costumbre de cuando suspendía ciencias naturales, una manera práctica de saber que se está vivo sin llegar a la disección (aunque algo tienen de casquería estas hojillas volanderas) Una vez comprobado y anotado (Charly 1 – Parca 0) se puede empezar otro día. No, querido lector mon semblable, mon frere esto no es un libro de autoayuda, es un ajuste de cuentas pero no una venganza con lo cual con cavar una tumba me vale, que ya tengo una edad y el azadón pesa. Como decía Gil de Biedma esto es para mis padres que no me estarán leyendo y para mi lector que no es una metáfora es que solo tengo uno. Pero no se engañen, la modernidad les ha hecho creer que un escritor debe tener lectores y es mentira, un escritor lo que tiene que hacer es escribir y de lo demás se encarga la posteridad que dentro de 200 años descubrirá que Jabois o Trapiello en realidad me copiaban a mi (aunque sin saberlo, hay que ser justos) entonces, yo que estaré tan ricamente en mi tertulia de amigos muertos diré: pues ahora joderos.

Como Vds. no tienen tiempo para leer estas maravillas también es una página de crítica literaria, muy particular eso sí porque aprovechando que no me lee nadie al que critico es al lector en hipótesis, que no ha leído el libro ni tiene intención, ya para eso es mejor no leerme a mí que es más cómodo y más culto porque no soy nadie. Toca hablar de un libro del siglo de oro que no se ha leído Pérez Reverte porque si no ya lo hubiese alatristado. El padre Pedro de León es un jesuita del XVI que se dedica a ahorcar gente (Él no es el verdugo, es el que sube al patíbulo para mandarlos derechos al cielo) El buen padre es un poco Sherlock y se mueve con soltura por la cárcel de Sevilla y por el mundillo de los jaques, así vemos que sagazmente descubre - y no pocas veces - que al que hay que tirarle de los pies es inocente. Aquí viene lo sutil; si hubiese sido franciscano hubiese escrito “El Nombre de la Rosa” pero queda dicho que es jesuita o sea practico y resolutivo y una vez que los tiene allí confesados y viaticados encuentra mejor callarse ya que irán al cielo y eso es otra muesca en el revólver del buen padre, ósea que es como bautizar negritos o chinitos: una contabilidad, una estadística ¿Se van dando cuenta de lo posmoderno del asunto? Si, lo difícil es hacer transitar al “prójimo” (las comillas mejor puestas de mi vida) las escaleras que llevan al patíbulo que resulta que son las que llevan también al cielo. Ahora todo es digital y la gente sube los escalones pensando que está en internet; en el Facebook o en el Twitter y para cuando se cosca hay tanto personal tirándole de los pies (por ayudar a bien morir) que le arrancan la cabeza.  Ósea ahora no hace falta verdugo porque hay la tira de gente piadosa que están esperando para hacerlo gratis, tampoco hacen falta corchetes porque la victima sube de propio pie y con alegría. Solo necesitamos a la víctima (Vd.) y tampoco la necesitamos mucho porque hay fila desde por la mañana y codazos y empujones como en el reparto de una herencia.

¿Entonces cuál es el consejo? Este jesuita cometió el error de nacer en Jerez de la Frontera ya que si hubiese nacido en Azcoitia o Rentería me hubiese dado para dos artículos (por lo del árbol, las nueces y las victimas) en todo caso el consejo es que cuando vean Vds. a una multitud desocupada que está salvando a alguien tiren para otro lado por la primera calleja y desconfíen cuando alguien les convide a subir una escalera aunque sea gallego y no sepan si esta subiendo o bajando; mis amigos muertos me tienen dicho que el cielo no es para tanto y además allí los bares cierran prontísimo. Tampoco doy muchas pistas del libro porque total Vds. no se lo van a leer y cuando se lo lea Reverte todo el mundo dirá que le copie yo. Pero Arturo, en la posteridad te espero.

jueves, 30 de mayo de 2019

Los Pijos



-Todo vuelve, o es que nada se ha movido (que no es exactamente lo mismo, pero como si) Las nuevas generaciones descubren el mundo y se creen que han sido los primeros en gritar ¡Tierra! Y que les van a dar un doblón de oro o algo. Tampoco hay que tomárselo a la tremenda; es ley de vida y a nosotros nos pasó algo parecido. Sí que hay una diferencia, y es que nosotros nos echamos al mundo más leídos/resabiados e íbamos como más recelosos y a la vez más hippiosos (más sucios de cuerpo pero más limpios de alma) La suciedad de ahora es al contrario, se duchan más pero se creen que la limpieza interior es el lenguaje inclusivo, el veganismo, el animalismo y esas pijadas (de pijo): Que viste, se comporta o habla (piensa) de manera afectada manifestando buena posición social y económica, en especial cuando es joven. Creen que así van a cambiar algo. No les desanimo, porque el que desanima a todos es el tiempo, y yo/nosotros tuvimos también nuestras pijadas y ya estamos de vuelta. Ellos (los jóvenes) creen que volvemos derrotados. No lo saben aún, (pero lo aprenderán) que el que derrota es también el tiempo que pasa de nosotros (mogollón) mientras nosotros pasamos por él. Jode un poco (mucho) que para adquirir estas sabidurías tan elementales se haya tirado uno media vida peleando contra el viento, pero es lo que ahí. Como los consejos son inútiles procuro no darlos. Les tengo cariño a estos pijos (son los que pagan mi pensión; como yo pagué la de mis viejos) pero me da coraje ver como los enredan en estas luchas inútiles que no van a ningún lado. A mí me enoja, pero a la derechona, aunque se finge indignada, le encantan estos pijos tan modositos; me refiero a la derechona de verdad, la de la pastizara. Hay otra; de marquesas tronadas y un poco putas y coroneles burlangas y borrachuzos que mete mucho más ruido, (pero que ya no cuenta, son folklore y estrépito) Hay les han colado un gol a los pijos que luchan contra los segundos y dejan en paz a los que manejan el cotarro de verdad. A lo mejor piensan meter un día la cabeza en ese cofre de los doblones y se están calladitos a ver. Ya les enseñara (el tiempo también) que en ese Gotha, en ese Libro Becerro; no se puede meter la cabeza (naces ya apuntado o no sales). Pero no os desaniméis (ya digo) pijos del mundo. Eso sí, procurad dejar de tocar los huevos al personal viejuno, que andamos fatigados de lomos pero con un oído más afinado de lo que pensáis. Corregid el tiro que tenéis la artillería desviada, el enemigo está en otro sitio. Por terminar poéticamente; dejo esto (siempre con cariño) de Gil de Biedma (que también fue pijo, pero de singular puntería y oído finísimo):

No volveré a ser joven

Que la vida iba en serio / uno lo empieza a comprender más tarde                                   

como todos los jóvenes, yo vine / a llevarme la vida por delante.                                


Dejar huella quería / y marcharme entre aplausos                                  


envejecer,morir, eran tan sólo / las dimensiones del teatro.    


Pero ha pasado el tiempo / y la verdad desagradable asoma:                                  


envejecer, morir, / es el único argumento de la obra.


 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...