Una sombra tan solo seras

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martes, 1 de octubre de 2019

Para un ensayo sobre la transición



-Oigo a los popes de la transición cantar sus bondades y resignar sus sienes al peso de más coronas y veo sus pechos donde ya no cabe una condecoración más y me aplico a la tarea de liberarles de tantos kilos laudatorios inmerecidos y que pueden comprometer su salud lumbar. Fue todo exquisitamente absurdo pero regulado; como esos relatos de Chesterton llenos de ruedecillas y volantes de inercia que parecen girar en la nada, hasta que en la última página se acoplan por el arte del relojero y dan unas campanadas desusadamente graves para un artefacto tan pequeño. Una repetición de bolsillo que suena como el Big Ben. Solo que el reloj del inglés va en punto y este sigue atrasando. Se fundó todo en que tú olvidas mis fusilamientos y yo te dejo votar. Funcionó porque de repente se multiplicaron las ubres y a la gente, que somos ingenuos, le hacía mucha ilusión ver a nuevos mamoncetes atetados al presupuesto y equivocadamente los identificaban como propios. Veían como levantaban el puño y cantaban La Internacional y no se daban cuenta de que tenían tan poca vergüenza como los estraperlistas hampones, que cantaban el Cara al Sol por los mismos motivos alimenticios. Unos y otros, con sus trinos, lo que trataban es de camuflar la campanilla metálica de su caja registradora que parecía la de un comercio en rebajas (yo cante A las Barricadas, pero allí los únicos maravedises los poníamos los afiliados; luego me cambio la voz y deje de cantar cuando nos legalizaron). Hace ya tiempo (por poner un límite y centrarnos; desde Cánovas y Sagasta) que los partidos políticos se representan a sí mismos; la democracia y los votos los encumbran, pero una vez en el sillón se hace muy duro que la chusma que te ha aupado te despeñe. Demasiadas cosas se dejaron para luego, se pasó de puntillas sobre algunos problemas que ya se arreglarían mañana. Estamos en pasado mañana y el reloj sigue descompuesto. La gente, que políticamente era analfabeta, ignoraba que la esencia del poder es perpetuarse, que una vez subidos a las almenas estos hidalgos de horca y pendón no estaban dispuestos a perder sus diezmos. Sobre este inmenso malentendido se basó todo, y como es lógico esa base se tambalea. Hasta ahora van salvando sus muebles otorgando mamandurrias de todo tipo a los engranajes que se van oxidando. Los emboscan en: (Asesorías, Institutos, Consultorías, Comisiones, Embajadas, Secretarías, Etc…) lo que sea; pero, es de los nuestros y no lo vamos a dejar a la intemperie, no sea que un hidalgo tenga que trabajar que es un mal ejemplo para la nación y manda un mensaje equivocado ¡A ver si se piensan esos sarnosos que todos somos iguales! Negaran mi razonamiento, igual que yo niego su buena fe (el que la tuvo salió de aquello y se buscó los garbanzos por su cuenta) Pero acabo de hacer un retrato de la transición exacto y molesto; para que los que no estuvieron allí, no se dejen torear por tanto discurso vacío y tanta vanagloria, para que levanten los delicados gobelinos y vean lo que hay debajo de tanto tapiz histórico; un tapial de viejos adobes con salpicaduras resecas que ya no se sabe si son de mierda o de sangre.

 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...