Una sombra tan solo seras

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martes, 20 de agosto de 2019

Blanca Nieves se lo monta con los enanitos




-Se sigue considerando al porno fuente de innumerables desgracias modernas y sobretodo se le trata como a una perversión que se hubiese descubierto gracias a internet. También se habla mucho de la infancia/adolescencia que se cría con acceso al porno y de sus espantosas consecuencias. El problema existe, pero es porque siempre ha existido. La “infancia” y la “juventud” son inventos modernos. En la época romana los críos ya veían el porno en directo porque las meretrices se lo montaban debajo de cualquier puente, desde esa edad ya eran aptos para currar también, quiere decirse que la pretendida inocencia no existía, y si seguimos en el tiempo ahí tienen a Rinconete Y Cortadillo que a sus catorce años se las sabían todas y además le podían dejar a uno más limpio que una patena. Es desde hace poco más de cien años que la juventud aparece como bien a preservar, y si pensamos en el viejo refrán castellano “Cuando seas padre comerás huevo” vemos cuánto han cambiado las tornas. Hemos decidido que la inocencia es hasta cierta edad obligatoria y quizás sea eso un error. Desde luego la infancia debe ser objeto de protección pero quizá no de aislamiento en una especie de cuento de navidad del que luego la vida les obliga a aterrizar bruscamente y pienso que de ahí vienen muchas de las consecuencias indeseadas. Peter Pan se queda en el país de Nuncajamas porque ahí puede hacer lo que le salga de los mismísimos. El caso es que hemos pasado de una indeseable infancia Dickensiana; lóbrega, siniestra y cruel (y que sigue vigente en algunas partes del mundo), a un cuento empalagoso y fantástico de Disney que tampoco es inocuo aunque lo parezca. La falta de empatía por los demás de buena parte de la juventud, es porque han sido criados como príncipes de cuento y creen que en su reino de fantasía todo le es debido y les pertenece. Así educa la peña en casa a su majestad (el nene) y luego da igual que en el cole les enseñen igualitarismo o como se llame porque es una asignatura “maría” de la que pasan mientras se mandan mensajes por el móvil. No creo que el porno en si (que convive con nosotros desde las cavernas) sea culpable de los males que se le adjudican. Más bien habría que actuar en la educación, pero eso sale muy caro, es poco vistoso y va contra el relato "oficial". Sustituir los cuentos de Perrault o de Andersen que cumplian una función milenaria por los ridículos pastiches de Disney es un vano intento de prolongar las fronteras del parvulario hasta más allá de lo razonable; y lo que nos enseña la historia es que cuando despiertas al hombre de sus sueños y utopías tiene muy mal despertar y suele correr la sangre; la de verdad, no la de los dibujos animados.

sábado, 8 de junio de 2019

Cuentos y onomatopeyas




-Vuelvo sobre mis pasos, otra vez, porque soy alguien que se perdió en el desierto de la modernidad y camino en círculos y con orujo en la cantimplora. Hable ayer de la muchacha que, incapaz de ordenar su vida tiene los armarios impecables. Orden es saber dónde está cada cosa y en mi caótica casa (caótica para los demás) sé dónde está hasta un bolígrafo que deje hace veinte años en una repisa. Es, como ya tengo escrito; el pensamiento mágico, que creímos superado en el siglo de las luces. Soluciones infantiles para problemas complicados. Tener las sábanas apiladas por tamaños y colores no te va a ordenar la vida (ese desorden) te va a ordenar el ropero, y es cosa que ya practicaban nuestras abuelas y madres sin darse importancia; pero ahora caigo en que, si tu cerebro solo tiene una docena de cajones es posible que el método funcione. La vida surgió del caos y a lo único que podemos y debemos aspirar es a tener un orden interno, osea una moral, una ética; no colectiva (¡Qué horror!) sino de compromiso individual. La suprema imbecilidad es relacionar eso con la forma de doblar los calzoncillos. El lenguaje inclusivo (¡Aghhh!) no va resolver la discriminación, pero a un pensamiento vacuo le va a dejar muy tranquilo creyendo que ha hecho (está haciendo) algo importante y rompedor; pero ya Machado, nos enseñó que llevar la gabardina con lamparones no influye sobre la limpieza poética (que es la del alma). El premio Nobel (el de literatura y/o el de la Paz) nos aleccionó que un galardón es, en demasiados casos, tangencial a la calidad; Tanto por acción, como por omisión, (Borges, Cesar Vallejo, Cortázar, Kissinger, Arafat…) es decir la paz que interesa es la de los cementerios; tener los muertos bien ordenaditos cada uno es su cajón. Por eso tengo una tertulia de muertos levantiscos, que no se han resignado a la tumba (los he acogido porque en el cementerio no se puede fumar, no sea que perjudiquemos la salud de alguien). El mundo se ha vuelto una guardería infantil, donde nuestros bondadosos pedagogos nos sustraen a los peligrosos cuentos de los Grimm o de Perrault para sustituirlos por la tontuna de Disney. Desde luego para el poder es más fácil manejar un jardín de infancia que una sociedad de personas adultas, y de lo que se trata, (por todos los medios) es  de que no pasemos de la adolescencia; no vaya a ser que nos dé por pensar y les desordenemos el chiringuito. Lo que quiere el poder (en cualquier época) es que gritemos ¡Vivan las caenas!  Y mejor aún, que solo digamos ¡Beee! Yo, seguiré diciendo ¡Miau! y esta última onomatopeya denla Vds. por emitida por Don Latino (en mi tertulia los bohemios son punto fijo) desde el mismísimo Callejón del Gato.

 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...