Una sombra tan solo seras

Mostrando entradas con la etiqueta Cunqueiro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cunqueiro. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de septiembre de 2023

 

                         PERFUMES   Y   VIENTOS

Un fresco viento que me da en la cara me recuerda que en sus lomos llega cabalgando el otoño, el tiempo de la vendimia y las hojas secas. Desde ahora mi paisaje sentimental, el que veo desde mi ventana, ira virando al cárdeno y la fresca brisa se ira convirtiendo en vendaval (el ventus validus latino que soplaba sobre los artículos del maestro Cunqueiro) Necesitamos un viento fuerte que barra las hojas y la memoria, que se lleve los malos recuerdos a otro rumbo de la rosa de los vientos. A veces se nos olvida airear las cabezas, abrir sus portillos (los que solo nosotros conocemos) para limpiar ese cuarto cerrado que es bueno que huela a lo que huele el tiempo: a racima fresca, a cosecha de frutos maduros. El interior de la cabeza debería oler a manzanas secas que es olor agradable y melancólico. El otoño es la epoca de recoger; tanto los frutos como las ideas. Pero conviene asegurarse de que las ideas que extiendes a secar sobre esos viejos periódicos en ese altillo mágico de nuestras cabezas no tengan gusano. El otoño es también la promesa del invierno, de los copos de nieve de la memoria, copos irreales que caen eternamente en la interna bola de nieve de nuestras cabezas cuando la agitamos. Alguien dijo que la vida es eso que ocurre mientras tú haces planes. Hace ya mucho tiempo que el único plan que tengo es levantarme a ver amanecer (alguna ventaja tenía que tener el insomnio) Ver como la luz va pasando del tenue azul oscuro al incierto resplandor que va abriendo el telón del día. Siempre veo el mismo espectáculo con el León Dormido de fondo y el Ebro pasando (que es lo suyo) y siempre es diferente. Se diría que la naturaleza se esmera en ir metiendo morcillas en su parlamento teatral para que no nos aburramos. La naturaleza es un actor con muchas tablas y yo un ingrato que nunca aplaudo estos espectáculos gratuitos que me da. Creo que fue Santiago Rusiñol el que se iba con sus amigos a ver amanecer (o atardecer tanto da) y aplaudían o silbaban según como les pareciese la obra. También fue el primer catalán que vendió duros a cuatro pesetas y no se los compraba nadie, los payeses se paraban en el puesto examinaban las monedas y se iban sonriendo y meneando la cabeza. Los duros eran auténticos y entonces (hablamos de 1900) con un duro se comía espléndidamente. Hoy día, tanto en Cataluña como en el resto de España los duros son falsos y sin embargo su precio ha subido de forma vertiginosa y creo que ya andan por las ocho pesetas y además la gente hace cola para comprarlos, ignoran que toda moneda que no sea de oro pertenece a la pecunia fantastica por ser, solo, una convencion entre los hombres. Estos cambios traen los tiempos y yo los voy registrando en mis papelines que aspiran más que a ser una crónica política, a ser una crónica sentimental, un hilo para que tiren de él los desocupados del futuro y se fijen en las personas más que en los datos. Falta mucho perfume a pomarada seca cuando se leen las páginas de la historia. La historia se ha convertido en ese cuarto cerrado que huele a moho, a páginas húmedas y pis de ratones y ese es el olor del desconsuelo y del olvido. Hay que limpiar el olfato y el gusto con un trago de vino, de tinto joven y oscuro, que espume un poco por los bordes y deje un recuerdo de cerezas en el paladar. Y me imagino soplando suavemente esa leve espuma (eterea como la espuma de los dias) al maestro Cunqueiro, o al maestro Berceo en el su portaleio. ¡Quien pudiera estar con un jarro de vino pisado en lagar, sentado cabe las tumbas de los siete infantes! viendo como el vendaval mueve las hojas de las hayas y las copas de los pinos mientras alguien te lee alguna cantiga de amigo, de las de Alfonso X que son menos presbiteriales que las del maestro Gonzalo, o quizá el romance de los siete infantes de Lara. Nunca sabremos si los sarcófagos del portaleio son los suyos, pero lo importante es que allí está enterrada su memoria y su historia para siempre. Es buen sitio para escuchar leyendas del romancero y para emborracharse un poco con ese vino ideal de los poetas que tiene una ligera aguja, y después meter los pies en el cristal helado del arroyo Cárdenas que nos espabilara y nos lavará de toda culpa. Hay que librarse del estruendo, de los duros falsos y de los auténticos, de las memorias que no nos interesan. Es tiempo de oler a bosque y a setas, tiempo de ver las nubes, tiempo de recogerse dentro de uno y de husmear los bálsamos de la memoria, de leer algo que tenga escrito más de siete u ocho siglos, de leer algún papelin que desafíe al tiempo, de olvidarse de la actualidad. Que pasen buen día.

viernes, 5 de agosto de 2022

 

                                          CACERIAS, LEYES Y SOMBRAS

-Me dicen que suavice el estilo pero el estilo es el hombre y lo mío es la aspereza pasada por la compasión, si la compasión no se me nota muchas veces es porque suelo hablar de política y de políticos; y el que usa de la compasión hablando de políticos es porque está cobrando de algún fondo de reptiles o de algún momio de los que se instituyen por aquí solo con ese objeto (que los que escriben dejen de joder) alguno puede salir (y sale) diciendo que él no cobra ¡Pues mucho peor! Tontolaba. Eso es que te dejaron fuera de la fiesta y lo que estas intentando es entrar en nómina. O llevarte las sobras, que hay mucho menesteroso.

El político te ve como un animalillo a cazar y deglutir (tu voto) y una vez cobrada la pieza y repartidas las pechugas y los muslos con los amigotes ya no interesas hasta la siguiente cacería, dentro de cuatro años, o los que toquen según el servicio cinegético que se encarga de estas cosas (guarderías montaraces los parlamentos). Por tanto es muy justo que cuando uno escribe acerca de ellos la compasión se la guarde en el bolsillo, que queda poca y es muy necesaria para las avecicas del cielo y toda esa pequeña fauna con sarna que nos dedicamos a sobrevivir sin mamandurrias y rascándonos nosotros solos. Ósea que uno ve un político y actúa a la recíproca, lo ve como una pieza a abatir y eso se llama justicia (poética o no díganlo otros) y hago como Cunqueiro que decía que le gustaban mucho los animalitos pero que la compasión el se la dejaba en la puerta de la cocina. Lo más gracioso es que cuando le metes una cornada o un tarisco a un político se te queda mirando con cara adolorida como diciendo ¡eso no vale! ¡Joder que risa! Que Manolete mate al toro es arte pero cuando pasa al contrario por lo visto se llama tragedia, como uno además de una edad tiene un criterio, me descojono y saco la puntilla de jifero para que el político no sufra, que tampoco hay necesidad, y encima es un sacrifico de poco provecho pues sus carnes acostumbran a ser incomestibles y agrias porque la legislación envenena la sangre.

A la política, como a la vida, se viene ya llorado de casa y sabiendo que te van a freír a tiros por la espesura. No cabe la ingenuidad (o la maldad) de esas gentes que intentan convencerte de que hay reglas ¡mentira! Te sueltan lo de que hay leyes de caza para que asomes el morro confiado y meterte el tiro en el brazuelo para no estropear la cuerna y el trofeo. Así están las cosas y si alguien intenta convencerles de lo contrario, de que ya estamos en un siglo civilizado, que son cosas del pasado. Una de dos: o es la tonta del bote que no se entera (o no quiere enterarse) o es un artero que lleva la gumía escondida (es palabra árabe gumiya –la de la manga- y es de forma encorvada para que entre mejor) Yo por eso uso mucho de mi sombra que es un detente bala contra políticos y los que les llevan las realas y les levantan las piezas (que ellos no se mueven del puesto) Le tiran a la sombra en vez de al bulto y tu dejas algunos pelos en la gatera pero sobrevives hasta la siguiente temporada cinegética. Encima como ya me se el truco, cuando me cuelguen a desangrar pienso tener (ya tengo) la carne acre, de tal forma que no valdré ni para chorizos y me tendrán que dejar en el monte para que siga el ciclo natural, que mis filetes si podrán ser comidos con provecho por los otros bichos y criaturas del monte y al final la osamenta se aprovechara también para abono y para que crie insectos que se comerán los pajarillos y vuelta a empezar. Y mientras tanto no solo tengo una recortada, sino que la llevo con posta lobera y cuando me cruzo con uno de estos cazadores le sonrío, y mientras se me fija en la escopeta (que dispara pero que la uso mucho de espejuelo) nota una humedad que le escurre por la pierna y se da cuenta que le he metido un navajazo en la femoral o por detrás en las suprarrenales (eso sí, sin perder la sonrisa) y se me mueren con los ojos abiertos y con esa mirada y esa expresión que digo de: ¡eso no vale! Y resulta que el que me enseñaste que aquí vale todo fuiste tú. Que pasen buen día y ya saben el camuflaje es una ciencia y la compasión una sabiduría que se aplica a las bestezuelas inocentes.

viernes, 11 de octubre de 2019

La humillación de Canossa


-Ya saben los que me leen que me gusta hacer comparaciones de orden histórico entre el tiempo que vivimos y el pasado. Lo hago por pereza; como la historia es un silabario que se repite solo hay que hurgar un poco mas atrás y el articulo esta hecho. Pero a veces me cambian los personajes en mitad de la obra y tengo que adaptar el guion. Creo que hace un par de días juzgue mal al prior de la abadía del Valle de los Caídos situándolo en un digamos entorno, falangista- monje Shao-Lin. Pero resulta que no. Lo que tenemos es un abad carlista y tridentino. Un fraile trabucaire que solo está dispuesto a abrir las puertas de su Canossa particular si el mismo papa viene a pedírselo haciendo penitencia en la nieve. Y es que en el seno de la iglesia estas cosas no se perdonan, se apuntan en los márgenes de un cantoral para que el pleito pase de una generación a otra, las ofensas se heredan con el cargo de abad, y son estos miríficos abades de la condición de quedarse suspensos por el canto de un pajarillo y vuelven 400 años después y nadie los ha echado en falta porque siempre hay uno mandando que es el mismo. La cosa se pone pues interesante ¿Rezara la congregación en pleno por la conversión del papa? ¿Se avecina un nuevo cisma?, ¿Viene ya el anticristo? Los partidarios de Nostradamus se frotan las manos y ya están descifrando cuartetas pues según todas las profecías este papa es el último y después nos espera la bestia del apocalipsis. Tenemos pues un prior de horca y pendón como esos que se inventaba Cunqueiro, abades cañoneros que aprendían ciencia artillera con el Biringuccio que figuraba en su biblioteca, y hundían flotas piratas desde las almenas de la torre abacial. Volvemos al renacimiento y habrá que ver los movimientos de la galera papal y donde atraca y si la conferencia episcopal manda a la batalla las galeras de la religión, las de los duros caballeros Malteses que ni contaban con el papa ni falta. Se esperan grandes cosas de este abad y ya veo al obispo de Roma solicitando, humilde, paso franco para la nave del pescador. Pero este es un fraile condottiero y tiene detrás a la congregación atrincherada tras las sillas del coro y si te atizan con un misal de tapas duras con bisagras y broche, vas listo. Ósea que la humillación de Canossa está a punto de volver cambiando un poco los puestos y arrojando al sucesor de Pedro a la nieve; y luego dirán que la historia es aburrida y lo que pasa es que estamos siempre leyendo el mismo periódico, y aunque esté en pergamino, si no le miras la fecha es pura actualidad. Al abad le diría que cuidado con un porteño, que tiran de facón muy bien; no se llega a obispo romano sin saber mover la filosa como un compadrito. Y a Vds. les digo que dejamos así al abad y al papa, pendientes, con las armas en alto; como quedaron D. Quijote y el vizcaíno en su pendencia por falta de los papeles de Cide Hamete, que prometemos buscar y publicar aquí mismo. Nunca se ha parecido tanto ser archivero a ser periodista de investigación.

martes, 6 de agosto de 2019

Cárceles y presos




-¿Se acuerdan Vds. de lo de las tarjetas Black? Seguro que si por que está aun fresco en la memoria. Hoy se publica que de los 15 que fueron a la cárcel; 11, solo van ya a dormir de lunes a jueves. Están confinados todos además, en un módulo de respeto; se conoce que instituciones penitenciarias o alguien ha pensado con correcto criterio que no es buena idea mezclar a los choros de mil euros con los que van a trincar en limusina y con chofer, no sea que vayan a aprender unos de otros. El talego es como la vida, también hay clases y medio patio no se habla con el otro medio. Claro que a algunos por allí apenas les ven el pelo, le ha pasado también al hijo del Sr. Pujol y eso que en la masía de papa siempre ha visto orear embutidos catalanes; jamás chorizos, que es vianda propia de botiflers y charnegos. Enseguida te salen con lo de la peligrosidad social que es una cosa muy subjetiva, a jueces y políticos les produce mucha alarma el sirlar del tirón. Al resto de españolitos (que tampoco somos partidarios del tirón ni del butrón) sin embargo la alarma social nos la producen estos robos de guante blanco y estos pases por el talego como quien va de visita. Pero la peligrosidad es otra cosa que va por barrios;  y el barrio donde vivimos Vd. y yo es “Barrio Sésamo” para los que manejan el cotarro, un lugar ficticio; como ficticia es la cárcel donde los encierran a ellos (si toca). El gran Cunqueiro me dice en mi tertulia, que él hubiese hecho un artículo largo y finamente irónico comparando a estos visitantes ocasionales de la cárcel con su condottiero profesional de las fugas; Fanto Fantini della Gherardesca; en cuya “Vida y fugas…” se explica que la cárcel es más que nada una cosa mental. D. Álvaro  se toma un ribeiro y enciende un Ducados y dice que pasa, que ahora sus artículos son mentales y no piensa escribirlos. Lo escribo yo (con mucha menos gracia) pero soy el que han dejado de guardia este verano como explique y esto es lo que hay. Al fin y al cabo el dinero también es una cosa mental (todos coincidimos en darle determinado valor a un papelito) y por robar una cosa mental no te van a meter a una cárcel física. La otra gente del talego (con ellos si me trato) me lo dicen de otra manera. “¡Si yo de aquí no me voy a llevar náa!, ¡Si cuando me muera aquí se queda tóo!, ¡Si yo lo único que hago es cambiar las cosas de sitio!” A mí me crean menos alarma social y me caen más simpáticos.

martes, 14 de mayo de 2019

GATO POR LIEBRE (19/4/19)




-         Es, el de los libros de cocina, una faceta más no solo de la gastronomía, como resulta obvio, sino de  la cultura de un pueblo. En ellos se pueden rastrear usos curiosos, recetas y manjares, ya olvidados.

 Uno de estos tratados, precisamente considerado por muchos como el texto inaugural de la cocina española; fue impreso en Logroño. Hablamos del: “Llibre del Coch”  del Mestre Robert. Más conocido como Robert o Ruperto de Nola. Este catalán, cocinero  o más bien jefe de cocina de Fernando I de Nápoles escribió este tratado en 1477; publicándose por primera vez en catalán en 1520 y traduciéndose al castellano muy poco después como: “Libro de guisados, manjares y potajes”, es publicado en Toledo en 1525 por el estelles Miguel de Eguia casado con una hija de Guillén de Brocar al que conoció en 1512 cuando se estableció en Logroño siendo, al parecer, desde esa fecha su socio y heredero. Juntos publican en 1529 (o 1525 según las fuentes) la tercera edición que se considera la definitiva, la de Logroño.
Conviene recordar que, ambos; Miguel de Eguia y Arnao Guillen de Brocar son quizá los mayores introductores de la imprenta en España amén de una auténtica potencia editorial de la época disponiendo de imprentas en Logroño, Toledo, Valladolid y Alcalá de Henares además de talleres que trabajaban para ellos, en una suerte de moderna subcontrata, en Salamanca y Burgos. La calidad de sus impresiones y sus cuidadas portadas renacentistas (véase la del libro que nos ocupa) se hizo famosa.
-         La cronología de esta edición la sitúa en los alrededores del famoso “sitio” de Logroño y en todo caso demuestra que ya se conocían sus recetas (este libro fue un auténtico best-seller de la época con numerosas reediciones) precisamente queremos destacar una de ellas por su curiosidad. Para comodidad de los lectores la transcribimos:

-         
-         

           Gato asado como se quiere comer:
El gato que este gordo tomaras. Y degollarlo as, y después de muerto cortarle la cabeza y echarla a mal porque no es para comer/que se dice que comiendo de los sesos podría perder el seso y juicio el que la comiese. Después desollarlo muy limpiamente, y abrirlo y limpiarlo bien. Y después embolverlo en un trapo de lino limpio y soterrarlo debaxo de tierra donde a de estar un día y una noche, y después sacarlo de allí y ponerlo a asar en un asador, y asarlo al fuego. Comenzándole de asar untarlo con buen ajo y aceite, y en acabadolo de untar azotarlo bien con una verdasca, y esto se a de hacer hasta que esté bien asado untándolo y azotándolo. Y desque este asado cortarlo como si fuese conejo o cabrito, y ponerlo en un plato grande, y tomar del ajo y aceite desatado con buen caldo de manera que sea bien ralo. Y échalo sobre el gato, y puedes comer del porque es muy buena vianda”.
Surgen, desde luego, interesantes cuestiones: ¿Guisarían nuestros aguerridos defensores del sitio de Logroño tan delicioso manjar?, ¿No sería más lógico recurrir al doméstico y bien cebado felino (Logroño era una prospera ciudad) antes que a los peces de incierta pesca?
Desde aquí brindo a quien corresponda la feliz ocurrencia. En aras de la verdad histórica el pez que se regala en San Bernabé debiera ser sustituido por exquisito gato asado que además de no tener colesterol es un plato mediterráneo y, por si fuera poco, alguno de los geniales chefs que padecemos en esta triste modernidad podrá deconstruirlo y modernizarlo dándonos gato por liebre por unos pocos millares de maravedises. Por cierto ¿Alguno de los políticos riojanos (por desconocimiento de la receta) habrá quizá comido de los sesos del animalito? Otra cosa que siempre me ha dado que pensar es,  porqué en España solo se han ocupado de las cosas de comer las derechas; desde Julio Camba y Plá hasta  Néstor Luján y Castroviejo y; aunque siempre intentó ser inclasificable, el gran Álvaro Cunqueiro. Como siempre no tengo más que preguntas aunque escribo más por las respuestas que por preguntar. Una de las posibles respuestas por el lado culinario; que no por el metafórico sería un refrán de la misma época recogido por el maestro Gonzalo Correas en su Vocabulario: “Gato del mes de enero, vale un carnero”.  Del otro lado (del “gato por liebre”) ya se encargan nuestros políticos de izquierdas y derechas que nos lo ponen en el menú porque no saben guisar otra cosa. Buen provecho.

 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...