Una sombra tan solo seras

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lunes, 15 de mayo de 2023

 

                                    EL   BUEN   PAÑO

En el arca se vendía el buen paño cuando en el siglo XVII recogió el maestro Gonzalo Correas este refrán en su: Vocabulario de refranes y frase proverbiales. Es, con seguridad, mucho más antiguo y se suele olvidar citarlo por completo pues el refrán entero es: El buen paño en el arca se vende, más el malo verse quiere. No requiere la frase mucha más explicación, pues todos sabemos que desde que un hombre invento el comercio, otro hombre se dedicó a vender los productos averiados que producía esta actividad mercantil ya que la mercancía chachi se vendía sola. En efecto, en los lejanos tiempos de la edad de oro que nunca existió, solo los vendedores de aceite de serpiente, mantas que encogían en el primer lavado y corredores de acciones y otros timos piramidales necesitaban vocear su producto, pregonar su engañabobos. Con el tiempo se consideraron excesivos los estragos que esta actividad publicitaria ejercía en las ilusiones de los imbéciles y la justicia empezó a tomar cartas en el asunto, de manera que si en un anuncio se afirmaba que un reloj era sumergible a 50 metros y después se le oxidaba a Vd. en un par de días por fregar los platos con él se tenía derecho, como mínimo, a la devolución del dinero. La publicidad así se fue tentando la ropa y abusando del sobreentendido y la frase ambigua, ya que el folleto anunciante se empezó a considerar una especie de contrato donde lo que se ofrecía tenía que tener una conexión con la realidad. Llegamos así a esos fantásticos anuncios que venden prismáticos que permiten ver hasta donde alcance su vista, y pantalones que le acompañaran en todo momento y zapatos que prometen resistir cinco millones de pasos. A este punto quería llegar yo para preguntarme ¿Por qué la realidad se anula y el contrato social se suspende cuando hablamos de promesas electorales? ¿Por qué estos señores pueden prometernos el oro y el moro (también lo recoge el maestro Gonzalo) por escrito y/o de viva voz y después reírse de la candidez de quien se lo ha creído y les ha votado? ¿Por qué nunca ningún juez ha osado (ni osara) meter mano en esta rama de la literatura fantástica? Vd. puede acudir al juzgado de guardia con una página de periódico donde se prometía la rentabilidad del 15% de las acciones de una empresa inexistente, pero pruebe Vd. a que le admitan a trámite alguna de las desvergüenzas que nos están buzoneando esta campaña electoral y vera como le echan a la calle. Para los tontos como yo, esto constituye un misterio más de los que intento explicarme escribiendo estos papelines, y pensando he llegado a la conclusión de que la política es un acto de fe y una hermana menor de ese otro timo que lleva miles de años organizado con gran éxito; Las religiones,  efectivamente estas farsas para paletos llevan siglos extendiendo albaranes para el más allá, pero solo es comprobable como en el más acá van acumulando tesorería. Y a lo mejor si los políticos no les cobran impuestos a los diversos popes y estos no les lanzan excomuniones tridentinas por sus trolas, es porque entre bomberos no se pisan la manguera. Me han echado al buzón fotos de un político logroñés montado en bici cuando a mí me consta que va en Vespa y/o en coche oficial, prometen otros sacar agua de donde no la hay como si fuesen hechiceros Navajos bailando la danza de la lluvia, el de más allá se suelta con proteger a los niños de los rayos UVA como si fuesen guiris borrachos dormidos al sol de Benidorm, otro nos promete llenar los pueblos olvidando decir a la gente desmemoriada que si se despoblaron fue porque la vida allí era, y sigue siendo, de una monotonía insoportable y están vacíos de todo aliciente y servicios, y eso no lo va a arreglar que pongan Wifi. Los que no tenemos nada que heredar veremos disminuido ese impuesto, los ciegos verán y los muertos se levantaran de sus tumbas. Ya sabemos todos que en este país los muertos son fundamentales en cualquier elección; bien para votar como si Sagasta siguiese siendo presidente de gobierno, bien para volver a acostarse donde no estorben como  el fundador de  Falange, y no sé qué seria del hombre de palo Feijoo sin los muertos de ETA en estas elecciones, porque a lo mejor tendría que hablar de pensiones, de vivienda o de porque van a gobernar con los herederos de Falange (Vox) allí donde sea posible. Estos desvergonzados mercachifles se ríen de nosotros sin pudor y habrá que sacar la conclusión de que nos lo merecemos, y que tanta falta de escrúpulos se debe a que no los tienen y a que esperan timarnos como a isidros recién llegados a la capital.  Estamos en campaña electoral y el barón de Munchausen vuela sobre nuestras cabezas montado en un dron echándole una carrera al ladrón de Bagdad que va en alfombra voladora. La realidad queda temporalmente abolida y otra vez, en mi scriptorium, se echara a llorar un ratito sobre mi hombro. ¡Pasen y vean! a la mujer barbuda, que es un hombre sin afeitar, y al hombre de dos cabezas cada una de las cuales promete una cosa distinta compartiendo las dos el mismo estómago. Es tiempo de maravillas y de promesas electorales que se agostaran con el sol del verano. Que pasen un buen día.

martes, 14 de mayo de 2019

GATO POR LIEBRE (19/4/19)




-         Es, el de los libros de cocina, una faceta más no solo de la gastronomía, como resulta obvio, sino de  la cultura de un pueblo. En ellos se pueden rastrear usos curiosos, recetas y manjares, ya olvidados.

 Uno de estos tratados, precisamente considerado por muchos como el texto inaugural de la cocina española; fue impreso en Logroño. Hablamos del: “Llibre del Coch”  del Mestre Robert. Más conocido como Robert o Ruperto de Nola. Este catalán, cocinero  o más bien jefe de cocina de Fernando I de Nápoles escribió este tratado en 1477; publicándose por primera vez en catalán en 1520 y traduciéndose al castellano muy poco después como: “Libro de guisados, manjares y potajes”, es publicado en Toledo en 1525 por el estelles Miguel de Eguia casado con una hija de Guillén de Brocar al que conoció en 1512 cuando se estableció en Logroño siendo, al parecer, desde esa fecha su socio y heredero. Juntos publican en 1529 (o 1525 según las fuentes) la tercera edición que se considera la definitiva, la de Logroño.
Conviene recordar que, ambos; Miguel de Eguia y Arnao Guillen de Brocar son quizá los mayores introductores de la imprenta en España amén de una auténtica potencia editorial de la época disponiendo de imprentas en Logroño, Toledo, Valladolid y Alcalá de Henares además de talleres que trabajaban para ellos, en una suerte de moderna subcontrata, en Salamanca y Burgos. La calidad de sus impresiones y sus cuidadas portadas renacentistas (véase la del libro que nos ocupa) se hizo famosa.
-         La cronología de esta edición la sitúa en los alrededores del famoso “sitio” de Logroño y en todo caso demuestra que ya se conocían sus recetas (este libro fue un auténtico best-seller de la época con numerosas reediciones) precisamente queremos destacar una de ellas por su curiosidad. Para comodidad de los lectores la transcribimos:

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           Gato asado como se quiere comer:
El gato que este gordo tomaras. Y degollarlo as, y después de muerto cortarle la cabeza y echarla a mal porque no es para comer/que se dice que comiendo de los sesos podría perder el seso y juicio el que la comiese. Después desollarlo muy limpiamente, y abrirlo y limpiarlo bien. Y después embolverlo en un trapo de lino limpio y soterrarlo debaxo de tierra donde a de estar un día y una noche, y después sacarlo de allí y ponerlo a asar en un asador, y asarlo al fuego. Comenzándole de asar untarlo con buen ajo y aceite, y en acabadolo de untar azotarlo bien con una verdasca, y esto se a de hacer hasta que esté bien asado untándolo y azotándolo. Y desque este asado cortarlo como si fuese conejo o cabrito, y ponerlo en un plato grande, y tomar del ajo y aceite desatado con buen caldo de manera que sea bien ralo. Y échalo sobre el gato, y puedes comer del porque es muy buena vianda”.
Surgen, desde luego, interesantes cuestiones: ¿Guisarían nuestros aguerridos defensores del sitio de Logroño tan delicioso manjar?, ¿No sería más lógico recurrir al doméstico y bien cebado felino (Logroño era una prospera ciudad) antes que a los peces de incierta pesca?
Desde aquí brindo a quien corresponda la feliz ocurrencia. En aras de la verdad histórica el pez que se regala en San Bernabé debiera ser sustituido por exquisito gato asado que además de no tener colesterol es un plato mediterráneo y, por si fuera poco, alguno de los geniales chefs que padecemos en esta triste modernidad podrá deconstruirlo y modernizarlo dándonos gato por liebre por unos pocos millares de maravedises. Por cierto ¿Alguno de los políticos riojanos (por desconocimiento de la receta) habrá quizá comido de los sesos del animalito? Otra cosa que siempre me ha dado que pensar es,  porqué en España solo se han ocupado de las cosas de comer las derechas; desde Julio Camba y Plá hasta  Néstor Luján y Castroviejo y; aunque siempre intentó ser inclasificable, el gran Álvaro Cunqueiro. Como siempre no tengo más que preguntas aunque escribo más por las respuestas que por preguntar. Una de las posibles respuestas por el lado culinario; que no por el metafórico sería un refrán de la misma época recogido por el maestro Gonzalo Correas en su Vocabulario: “Gato del mes de enero, vale un carnero”.  Del otro lado (del “gato por liebre”) ya se encargan nuestros políticos de izquierdas y derechas que nos lo ponen en el menú porque no saben guisar otra cosa. Buen provecho.

 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...