-Pues ya hemos votado. Como siempre los míos
han perdido, ya saben Vds. que los míos soy yo más algún colega muerto y una
voluntad de estilo osea, nada. Una
vez identificados los perdedores (eso era fácil, ya digo) tendremos que ver
quién ha ganado y no es tan fácil como parece. Aquí, en este país si no puedes
pisar a nadie con la bota, es que no has ganado. La victoria si no sabe un poco
a sangre parece casi como un empate. Como siempre todos se alegran y dicen que
han ganado los suyos, pero a los desclasados nos seguirán ignorando otros
cuatro años (nos llevan ignorando desde el asesinato de Prim) uno ya está hecho
y tiene el pescao vendido, es decir la raspa. Vendrán los intercambios de
cromos en el patio del colegio, al álbum de la democracia siempre le faltan
cromos y yo era el que me quedaba con los repes. Leo que vuelve a salir en los
papeles aquello de Celia Gámez de: ya
hemos pasao; que también es un cromo repe (aunque ellos no lo saben). Lo
interesante, lo que importaba en el patio del colegio siempre pasaba cuando el
profe no miraba y ahí seguimos; en el recreo.
No sabemos si volverá la guardia
mora, pero de momento ha vuelto Celia Gámez, que creo que está muerta pero no
estoy seguro (tengo dicho que este es un país muy de sacar a pasear los
muertos). Aquí no hay mucha costumbre de pactar, que para algunos es cosa de
maricones (por lo de la bota/fetiche y el regusto a sangre/victoria) y como me
entretengo leyendo historia y cosas, siempre me pongo en lo peor (es la putada
de ser leído, ya no te puede caber duda de que el ser humano es un cabrón).
No
sabía que la Gámez todavía tenía público, se habrán muerto aplaudiendo en un
palco y aun no se han enterado (en este país pasa) o a lo mejor están tan vivos
como ella. En cualquier caso con todo mi cariño, el de un desclasado que se
pasea con una raspa (¡Por Dios, qué vergüenza!) recupero una poesía de uno de
mis fascistas favoritos (Agustín de Foxá) que él, dedicó a la Gámez:
Tú, que naciste en las
porteñas hampas / y del amor conoces los
oficios,
hermosa zorra de las anchas
pampas / que enamoras marqueses pontificios.
Tú, que cantas esos tangos
con ojeras / repletos de memeces
argentinas,
y hablando con duquesas
tortilleras / confundes las Meninas con
mininas.
Los prognatas toreros que
complicas / por ti se tornan en babosos toros;
vas al teatro con señoras
ricas, / y estrenas obras con
cretinos coros
escritas para ti por los
maricas / que sueñan con los culos de los moros.
No sé si estos moros (los de los culos) son los
de la guardia mora. Se lo preguntare a Foxá que algunas noches viene a charlar
y fumarse un puro.