Una sombra tan solo seras

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viernes, 19 de mayo de 2023

 

                                 LA   GUERRA   Y   LA   PAZ

Todas las guerras son justas y todas las guerras son santas, y lo son para todas las partes en litigio. Esto no es una contradicción si no una ficción necesaria para mantener este movimiento bursátil que es hoy cualquier conflicto. Si no fuese por esta ficción (y por los crédulos que se la tragan) no se podría enviar a hombres (normalmente jóvenes y no del todo idiotas) a morir, como no se les podría convencer si se les enviase a luchar por subidas accionariales. Nadie iría a morir (ni a sacrificarse) por una guerra injusta  ni por unos puntos de subida del índice Dow Jones; es preciso hablarles de banderas y de gloria, que para eso se inventaron estas ficciones fantasmagóricas, estos señuelos. Lo que más asombra es que este mecanismo siga funcionando, que la gente se lo trague. Es necesario que haya una guerra en algún sitio, una guerra económica (el resaltado en negrita es porque todas lo son) En su día cumplió muy bien el papel la guerra del Golfo y ahora lo hace la de Ucrania. También hace unos años cumplió ese papel La crisis, la del 2008 la de Zapatero, ya que al fin y al cabo la política; es la continuación de la guerra por otros medios, que esto es en realidad lo que quiso decir Von Clausewitz pero no se atrevió, porque un Junker prusiano como él engordaba en el caldo de cultivo de la guerra y la paz era como un antibiótico fatal. Esto no es descubrimiento mío, sino algo tan viejo como la humanidad, es decir como la guerra. Y conviene recordar que no existen indignados gobiernos ni malherida justicia; hay accionistas que esperan cobrar y a eso se reduce todo. Es tan oportuna esta guerra como lo fue la crisis que nos tragamos, y hay que caer en la cuenta que para la gente que promueve estos negocios ni existe la guerra ni existe la crisis, eso son realidades que solo deben afrontar quienes están llamados a morir o a agachar la cabeza cuando les dicen que les van a bajar el sueldo. Me ha recordado todo esto un poemita de Pere Quart: ¡Que Dios nos dé un buen sol / y guerra en Sebastopol! Creo que resume a la perfección lo que yo estoy intentando decir de forma más trabajosa. Viene muy bien la guerra y así se puede justificar cualquier subida de precios, cualquier bajada de prestaciones. Algo aprende el poder siempre de cualquier revolución; sea la francesa, sea la zapatista (la de Emiliano) y es a amenazar con el coco de quitarte lo poco que tienes en aras de un bien mayor. La humanidad es una olla a presión y la guerra y la crisis las válvulas por donde se suelta el vapor que impide que estalle el guiso. Cuando por fin se abre la tapadera, los precios que habían subido por la coyuntura se quedan dónde están, las prestaciones que habían disminuido por esa causa  jamás se recuperan, y nuestra conciencia crítica se enfanga un poco más con cada nueva cocción que, además, hace que el guisote sea un poco más indigesto. He caído en estas reflexiones archisabidas por ver de quitarme un rato de la política y resulta que todo es político. Pero es esto como la cita previa, que el COVID es ya solo un mal recuerdo, pero todo lo que recorta gastos y atención viene para quedarse, y como tengo dicho vamos perdiendo y ellos van ganando y esto ocurre desde las cavernas, y por eso nunca hay que perderse un glorioso amanecer ni tampoco hay que dejar de cagarse todos los días en su puta madre, que es un fármaco muy bueno para la memoria, para recordar que los grandes ladrones son los que dirigen a la policía y es en vano denunciarlos; y ambas cosas hay que tomárselas como un gozo y un triunfo de la vida sobre las tinieblas y sobre la rapiña y nunca demasiado en serio a pesar de que la gente no muere en broma. La guerra lleva siglos escondiéndose detrás de la religión o camuflándose detrás de diversas ideologías (el futurismo dijo que era la única higiene del mundo) pero la verdad es más pedestre y resulta que, como la crisis, son columnas en un libro de contabilidad que nunca nos enseñan. El que verdades tan evidentes necesiten ser recordadas (por mí el primero y de ahí el papelin) es una muestra más de que bien les funciona el invento, de cuan fácil resulta conducir al rebaño con la promesa de que tras la próxima colina el pasto es más verde, pero lo único que espera a las ovejas es el esquileo y una fábrica de chuletas. Recordemos pues, que cuando hablen de guerra y de crisis van a por tu cartera y les da igual tu ideología porque el dinero no tiene ideología, su unico proposito es multiplicarse como una plaga y le da igual matar al huesped porque lo que nunca tiene un virus es moral. La claridad siempre es útil para el pobre e inconveniente para el rico que ya nace vacunado contra estas epidemias, tu mueres y el engorda. Ya dijo Homero que el hierro por si solo atrae al hombre, pero olvidó mencionar el sustancioso peaje que cobraba Troya por pasar los Dardanelos. En el fondo es una pena que las mil naves no zarpasen por los bellos ojos de Helena; no fue el cruel hierro ni la inmortal belleza si no el codicioso oro, que diría Borges. Hace ya 4000 años que no tenemos remedio.

 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...