Una sombra tan solo seras

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martes, 20 de junio de 2023

 

                                           ABRACADABRA

Nunca son inocentes las palabras, y esto es porque no somos inocentes los que las pronunciamos. Las palabras siempre han tenido la pretensión de influir sobre la realidad, de modificarla. Esto se llama magia simpática o religión (depende de quién pronuncie las palabras) Es una antigua pretensión de la humanidad la fantasía de que al pronunciar Abracadabra desaparezca el problema. A raíz de este truco de niños chicos las religiones llevan unos milenios facturando (las palabras mágicas no se pronuncian gratis) Como sabemos los que estamos en el secreto, Dios hace tiempo que se cogió vacaciones, un poco por estrés y un poco por perdernos de vista. Los políticos intuyeron que en esa ausencia se creaba un nicho de mercado, una oportunidad comercial y desde entonces juegan con las palabras, en vez de cambiar la realidad cambian su nombre y con ese valioso activo se presentan a las elecciones; si les afeas o te ríes de ese truco infantil te miran esquinado y comprendes que jamás vas a ser concejal de nada o asesor pensionado, queda pues la abultada nomina publica fuera del alcance de los burlones, de los que hacemos pedorretas ante cualquier discurso político. Los políticos, como los niños, se toman muy en serio sus juegos; los niños porque no han descubierto aun la diferencia entre juego y realidad (algunos no la descubrirán nunca y se quedaran en poetas) y los políticos porque de ese juego depende el que a fin de mes sigan cayendo a la saca los monises. Ahora andan a la greña por el tema de llamar violencia de género o intrafamiliar a lo que desde Caín y Abel ha sido violencia sin apellidos. Yo no creo que por llamarle de una forma o de otra vaya a desaparecer el problema (ya saben, Abracadabra) y pienso que lo que hay que hacer es endurecer las penas y proteger bien a las víctimas, pero diciendo obviedades como yo no se llega a político ni se asalta el reino de los cielos. Así, basta que una parte rebautice un antiguo problema para que la otra parte insista a su vez en el cambio de nombre, de santo y seña (igual paso con lo del sí es sí) el resultado siempre es el mismo; cuando se despiertan el dinosaurio sigue ahí, y aunque a lo mejor ya se llama de otra forma sigue ocupando toda la habitacion. La historia de la violencia es la historia de la humanidad y me temo que eso es lo que no va a cambiar, los políticos lo saben perfectamente, al igual que saben que diciendo verdades de Perogrullo se van a tener que quedar como yo: escribiendo papelines gratuitos y para esta gente no facturar es morir un poco. Quiere decirse que la violencia no se resuelve con leyes (aunque sean necesarias) si no con educación, pero ningún político está dispuesto a invertir en algo que dará resultados cuando el ya no esté en el escaño (todo lo que ocurra fuera del hemiciclo no tiene un valor real para ellos). La cultura es siempre la hermana pobre de la política desde que se inventó este negocio de cobrar por mentir o más bien por prometer y no cumplir,  y es tal el desprecio (larvado y de dientes para fuera) que tienen los políticos por la cultura, que desde Canalejas no se ha vuelto a ver a uno parado en el escaparate de una librería. Hay pues que proteger a la víctima y trincar al agresor y llámese esto como se quiera. El que piensa sobre estos temas, ya sabe que ni la pena de muerte, ni después la más civilizada cárcel han conseguido ni conseguirán erradicar la violencia, porque el ser humano es violento o no es. Para que cambie, para alumbrar una nueva humanidad es imprescindible la educación, generaciones de educación. Mientras tanto los políticos manosean sus viejos grimorios de magia y van cambiando los nombres de las cosas, agitan sus varitas mágicas pero la política es una peli de Harry Potter y todas las magias son efectos especiales, aun asi hay que reconocer que hay un hechizo que les lleva funcionando muchos siglos a estos sacristanes, y es el de la piedra filosofal, que les transforma en moneda contante el flujo de verborrea. No son inocentes las palabras, pero tampoco mágicas, porque hay gente que hemos comprobado que la magia solo funciona en las películas, en la ficción. El problema es que no tenemos tiempo ni paciencia para esperar los resultados de la educación y que estos infantilismos siguen fascinando a los niños de menos de cinco años (los que aún no tienen móvil) y a los votantes, que a pesar de tener conexión a internet tienen su mismo despejo y encima han perdido la inocencia. Vox está jugando con las palabras, pero el votante no debe  confundir  la magia con el trile o con el timo de la estampita, son todos trucos (viejos) para engañar papanatas y en todos te soplan la cartera, pero unos llevan al talego y otros al congreso de los diputados, claro que si la magia funcionase sería cuestión de usarla para cambiar algunos escaños por celdas no exentas de comodidades. Aquí me quedo, musitando hechizos y dibujando pentaculos, a ver si crecen las rejas en las ventanas que dan a la Carrera de San Jerónimo.

domingo, 11 de septiembre de 2022

 

                                          COPLAS

-“Se diga lo que se diga / que bonito es un entierro / con sus caballitos blancos / y sus caballitos negros / con su cajita de pino / y su muertecito dentro…”  “Trincando el de la manguilla / trincando el Ayuntamiento, trincando el sepulturero / y esperando pa trincar / Hacienda a los herederos”. Estos versos (que conocían bien todas nuestras madres) sirvan de introducción desenfadada a tanta pompa y boato como se está desatando en este entierro real al que ya se imaginan que me estoy refiriendo. Así como esta ancianita me resultaba simpática viva, ya de muerta me está resultando un poco opresiva, pero eso es algo que pasa con todas las momias: La de Lenin, la de Franco y la de Ramsés porque por momentos parece que en vez de una marcha de pompa y circunstancia de Elgar va a sonar Aida mientras entierran a un faraón. Y  es que las momias del poder siempre resultan incomodas y les pasan cosas; la de Colon no se sabe muy bien donde está, la de Goya sin cabeza, la de Evita Perón de piso en piso por Madrid, la del bosquimano del museo Darder haciendo viajes póstumos, la de Prim molestando con hipótesis, la de Don Pelayo jugando al mus por las tardes con Abascal… Y ahora la de Isabel II que por lo visto va a ir viajando para darse un último paseo por sus chateâus, de castillo almenado a fortaleza gótica y díganme Vds. si no debería ir en el tren de  Harry Potter, con lo  que estos ingleses cuidan la puesta en escena, y lo del tren debiera ser en atención a Kipling y al imperio y porque queda más señorial que pasear a las momias en helicóptero como hacemos nosotros que no vamos a aprender nunca, no hay más que ver: el ataúd lo iban a llevar sus guardabosques que es como de Blancanieves y cuando te llevan a enterrar tus guardabosques o tus eunucos es que has sido alguien en la vida. Mas a mi lo que me hace reflexionar es ver a medio mundo pendiente de esta nonada, de este desfile que se diferenciara de los de Barnum & Bailey en los colores en la velocidad y en la música porque por lo demás es un espectáculo destinado a lo mismo, a impresionar y a que compres la entrada, que no en vano la familia real inglesa es un activo ósea que hace caja y negocio para el país (y no voy a establecer comparaciones facilonas). Así que no está uno capacitado para entenderlo todo, ni mucho menos, y se me escapa a que pueda deberse este fervor por la muerte de una de las personas más ricas del mundo en gentes que no tienen ni donde caerse muertos, y debe ser sin duda que la gente aplaude lo que le pongan y da un poco igual si es una boda o un entierro mientras sea gratis y se pueda llevar a los niños.  No alcanzo a comprender el morbo de estas situaciones, pero sé que si no hubiesen quitado la momia de Franco todavía habría gente haciendo cola; que es lo que paso con la de Lenin que no la quitaron a tiempo y la cola aun dura porque atravesaba el telón de acero, y traigo la reflexión a estos papelines por compartir mi desconcierto con otros semejantes que gusten más de los atardeceres que del espectáculo de miles de personas grabándose unas a otras con un móvil mientras pasa una momia camino de su pirámide. Nos vamos a dedicar a ver como desfila la delgada línea roja, pero los espectadores son la misma gente que va a ver desfilar a La Legión y seguro que los mismos que vinieron al entierro de ladi Di, y si no es la misma gente que fue a ver el desfile de la Victoria es porque ya se han muerto, aunque algunos no se han enterao y siguen allí con el brazo en alto y eso es por los aires tan finos y tan de derechas que bajan de la sierra madrileña, que conservan muy bien los difuntos y los jamones. Y como he empezado con una copla termino con otra que me gusta más que tanto gaitero con faldillas como vamos a ver y oír, y se la dedico de paso a Javier Marías que (el siempre tan caballero) ha ido a hacerle compañía a su graciosa majestad con menos ruido y con certeza con más mérito (eso nunca lo diría el que era un hidalgo español pero muy british), por eso ya lo digo yo y creo que esta copla, por eso mismo, también le gustaría: “En los velorios se advierte / cuando alguien muere ¡Que cosas! / Que no lloramos al muerto / si no nuestra propia suerte”.

    https://youtu.be/RsdWKxrf2XE

Aquí les dejo el enlace de estas coplas de la ronda de Motilleja, sabias, modestas, casi senequistas.

 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...