COPLAS
-“Se diga lo que se diga /
que bonito es un entierro / con sus caballitos blancos / y sus caballitos
negros / con su cajita de pino / y su muertecito dentro…” “Trincando el de la manguilla / trincando el
Ayuntamiento, trincando el sepulturero / y esperando pa trincar / Hacienda a
los herederos”. Estos
versos (que conocían bien todas nuestras madres) sirvan de introducción
desenfadada a tanta pompa y boato como se está desatando en este entierro real
al que ya se imaginan que me estoy refiriendo. Así como esta ancianita me
resultaba simpática viva, ya de muerta me está resultando un poco opresiva,
pero eso es algo que pasa con todas las momias: La de Lenin, la de Franco y la
de Ramsés porque por momentos parece que en vez de una marcha de pompa y
circunstancia de Elgar va a sonar Aida mientras entierran a un faraón. Y es que las momias del poder siempre resultan incomodas
y les pasan cosas; la de Colon no se sabe muy bien donde está, la de Goya sin
cabeza, la de Evita Perón de piso en piso por Madrid, la del bosquimano del
museo Darder haciendo viajes póstumos, la de Prim molestando con hipótesis, la
de Don Pelayo jugando al mus por las tardes con Abascal… Y ahora la de Isabel
II que por lo visto va a ir viajando para darse un último paseo por sus
chateâus, de castillo almenado a
fortaleza gótica y díganme Vds. si no
debería ir en el tren de Harry Potter,
con lo que estos ingleses cuidan la
puesta en escena, y lo del tren debiera ser en atención a Kipling y al imperio
y porque queda más señorial que pasear a las momias en helicóptero como hacemos
nosotros que no vamos a aprender nunca, no hay más que ver: el ataúd lo iban a
llevar sus guardabosques que es como de Blancanieves y cuando te llevan a
enterrar tus guardabosques o tus eunucos es que has sido alguien en la vida.
Mas a mi lo que me hace reflexionar es ver a medio mundo pendiente de esta
nonada, de este desfile que se diferenciara de los de Barnum & Bailey en
los colores en la velocidad y en la música porque por lo demás es un
espectáculo destinado a lo mismo, a impresionar y a que compres la entrada, que
no en vano la familia real inglesa es un activo ósea que hace caja y negocio para el país (y no voy a establecer
comparaciones facilonas). Así que no está uno capacitado para entenderlo todo,
ni mucho menos, y se me escapa a que pueda deberse este fervor por la muerte de
una de las personas más ricas del mundo en gentes que no tienen ni donde caerse
muertos, y debe ser sin duda que la gente aplaude lo que le pongan y da un poco
igual si es una boda o un entierro mientras sea gratis y se pueda llevar a los
niños. No alcanzo a comprender el morbo
de estas situaciones, pero sé que si no hubiesen quitado la momia de Franco
todavía habría gente haciendo cola; que es lo que paso con la de Lenin que no
la quitaron a tiempo y la cola aun dura porque atravesaba el telón de acero, y
traigo la reflexión a estos papelines por compartir mi desconcierto con otros
semejantes que gusten más de los atardeceres que del espectáculo de miles de
personas grabándose unas a otras con un móvil mientras pasa una momia camino de
su pirámide. Nos vamos a dedicar a ver como desfila la delgada línea roja, pero los espectadores son la misma gente que va a ver desfilar a La Legión y seguro que los mismos que
vinieron al entierro de ladi Di, y si no
es la misma gente que fue a ver el desfile de la Victoria es porque ya se han
muerto, aunque algunos no se han enterao
y siguen allí con el brazo en alto y eso es por los aires tan finos y tan de
derechas que bajan de la sierra madrileña, que conservan muy bien los difuntos y los jamones. Y como he empezado con
una copla termino con otra que me gusta más que tanto gaitero con faldillas
como vamos a ver y oír, y se la dedico de paso a Javier Marías que (el siempre
tan caballero) ha ido a hacerle compañía a su graciosa majestad con menos ruido
y con certeza con más mérito (eso nunca lo diría el que era un hidalgo español pero muy british), por
eso ya lo digo yo y creo que esta copla, por eso mismo, también le gustaría: “En los velorios se advierte / cuando
alguien muere ¡Que cosas! / Que no lloramos al muerto / si no nuestra propia
suerte”.
https://youtu.be/RsdWKxrf2XE
Aquí les dejo el enlace de estas coplas de la ronda de Motilleja, sabias, modestas, casi senequistas.
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