Una sombra tan solo seras

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lunes, 4 de noviembre de 2019

Dineros y saberes



-Dejó escrito Julio Camba que Josep Pla fue el catalán más fino e inteligente de sus tiempos; un falso cazurro (como Baroja) que hacía observaciones exactas desde debajo de su boina. Pla, que fue muy viajado, cuando llegó por primera vez a Nueva York y vio de noche todas las luces de los rascacielos encendidas; pregunto: ¿Y esto, quién lo paga? Ósea que no hace falta ser Dashiell Hammett, un detective payés también lo primero que hace es seguir la pista del dinero. Es oportuno el recuerdo de este catalán que, a lo que se ve, quizá sigue siendo hoy el catalán más inteligente, y ya sabemos que en este país el estar muerto no es inconveniente mayor para seguir impartiendo lecciones. Ayer hubo un dizque debate entre los primeros espadas de la política que tuve el buen gusto de no ver (bastante renqueante anda ya mi insultada inteligencia) todo referido a unas nuevas elecciones con las mismas perspectivas, en las que aún no tengo claro si votaré ni a quien, vistos los resultados de la anterior convocatoria. Al menos esa ventaja le llevamos a Pla, sabemos quién va a pagar esto; Vd. y yo. Ojeando la prensa me entero de que el debate lo han ganado todos (me ahorre verlo porque ya lo sabía) Y es que todos son unos chicos magníficos que el día 11 van a estar como ahora mismo y a ver lo que hacen ¿Repetir elecciones? Creo que entonces rodarían cabezas de verdad. De momento seguiremos pagando el dispendio de iluminación y ya lo podemos aprovechar para Navidad; periodo evangélico y familiar en el que vaticino que nos comeremos el turrón en funciones y nuestros contertulios del no visto debate de ayer seguirán sin ponerse de acuerdo en quien trincha el cordero y quien quiere costillas y no te lleves todas las patatas que es lo mejor. Paciencia y barajar, mientras estos chicos tan brillantes se ponen de acuerdo, los demás andamos muy ocupados en sobrevivir y a estas repartijas de las que no nos llegaran ni las migas no debemos prestarles más atención de la debida. A lo mejor dadas sus evidentes carencias intelectuales, deberían prescindir del ego y juntarse todos a ver si entre varios hacen uno. Se lo dijo a Giner de los Ríos un campesino al que venía a aleccionar en una de sus misiones pedagógicas: “Don Francisco, todo lo sabemos entre todos” De momento un olvidado campesino castellano y un escritor catalán, ambos muertos; ponen más seso en estas elecciones que nuestros muy vivos políticos. Entre el cambio de horario y el día de la marmota que vivimos, estamos desconcertados y padecemos visiones retrospectivas; no sabemos si volveremos a votar el domingo ni por qué. Sabemos quién pagará esta espumosa Navidad que se avecina, ósea que sí; algo sabemos entre todos.

jueves, 19 de septiembre de 2019

Sistema educativo




-Hay un rancio estilo periodístico que consiste en “hinchar telegramas” es una cosa un poco del siglo pasado, ya desfasada (¿Quién pone hoy día un telegrama?) y que con las moderneces de internet ha quedado por completo desterrada. Yo en este papel intento justamente lo contrario; desinflar la vejiga de perro de la actualidad hasta reducirla a menos de un folio. Quizá porque no dé yo más de sí, quizá porque la atención del lector hoy día no vaya mucho más allá de la cuartilla. Espigar la realidad e intentar dignificar un poco tanta ramplonería como nos rodea quitándole ruido, reduciéndola a anécdota; es tarea más pesada de lo que aparenta e intento aligerarla con viejas historietas que siempre son nuevas pues el mundo no cambia. Cuenta Pla que enchufismo fue palabra acuñada al principio de la II República con Azaña. El concepto es antiguo y la novedad estribaba en que al reparto de prebendas y embajadas acudía gente como Julio Camba (Pla dixit). De esta circunstancia sacaba Pla la conclusión de que una revolución es un cambio de personal. Esto efectivamente es así; y aun pudo haber ido un poco más lejos y concluir que unas elecciones se reducen a una serie de ceses y nombramientos. Pla, como Baroja, era un fino bisturí que al igual que el vasco posaba de paleto, es decir se camuflaban bajo la boina porque sabían que a un cazurro se le perdona que acierte creyendo que es fruto de la casualidad; si se hubiesen dado cuenta de que eran observadores exactos no se lo habrían tolerado. No sabía este lince camuflado de payés hasta qué punto iba a acertar identificando al enchufismo. Hoy día que todo es eléctrico o no es, Pla quedaría maravillado de los adelantos que la electricidad del enchufe ha provocado en gentes que no saben hacer la o con un canuto y se lo están llevando muerto, o al menos de los significativos apuntes que esta circunstancia (la de ser enchufado) obra en sus cuentas corrientes. Cuenta también acerca del sistema educativo de un amigo suyo con cinco hijos; y yo no puedo menos que contarlo aquí, porque (ya lo vio Pla) su amigo era un adelantado a su tiempo. “A mis hijos les hago aprender idiomas porque conviene que sepan pedir dinero a la mayor cantidad de gente posible. Y como ejercicio práctico reúno a los cinco en casa y tiro un duro al aire, si llega al suelo los pongo a pan y agua y no los dejo salir” Preguntado por Pla si alguna vez llegó a castigarlos, la respuesta es; “Nunca, su agilidad es pasmosa” Dejo aquí la idea pues como programa educativo me parece fantástico y decididamente superior a la ESO. Hay que quedarse en lo positivo y visto cómo funciona este país estudiar es una rémora que solo te puede llevar a un trabajo mal pagado. Lo dicho: Idiomas y agilidad.

 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...