Una sombra tan solo seras

Mostrando entradas con la etiqueta políticos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta políticos. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de agosto de 2022

 

                                          CACERIAS, LEYES Y SOMBRAS

-Me dicen que suavice el estilo pero el estilo es el hombre y lo mío es la aspereza pasada por la compasión, si la compasión no se me nota muchas veces es porque suelo hablar de política y de políticos; y el que usa de la compasión hablando de políticos es porque está cobrando de algún fondo de reptiles o de algún momio de los que se instituyen por aquí solo con ese objeto (que los que escriben dejen de joder) alguno puede salir (y sale) diciendo que él no cobra ¡Pues mucho peor! Tontolaba. Eso es que te dejaron fuera de la fiesta y lo que estas intentando es entrar en nómina. O llevarte las sobras, que hay mucho menesteroso.

El político te ve como un animalillo a cazar y deglutir (tu voto) y una vez cobrada la pieza y repartidas las pechugas y los muslos con los amigotes ya no interesas hasta la siguiente cacería, dentro de cuatro años, o los que toquen según el servicio cinegético que se encarga de estas cosas (guarderías montaraces los parlamentos). Por tanto es muy justo que cuando uno escribe acerca de ellos la compasión se la guarde en el bolsillo, que queda poca y es muy necesaria para las avecicas del cielo y toda esa pequeña fauna con sarna que nos dedicamos a sobrevivir sin mamandurrias y rascándonos nosotros solos. Ósea que uno ve un político y actúa a la recíproca, lo ve como una pieza a abatir y eso se llama justicia (poética o no díganlo otros) y hago como Cunqueiro que decía que le gustaban mucho los animalitos pero que la compasión el se la dejaba en la puerta de la cocina. Lo más gracioso es que cuando le metes una cornada o un tarisco a un político se te queda mirando con cara adolorida como diciendo ¡eso no vale! ¡Joder que risa! Que Manolete mate al toro es arte pero cuando pasa al contrario por lo visto se llama tragedia, como uno además de una edad tiene un criterio, me descojono y saco la puntilla de jifero para que el político no sufra, que tampoco hay necesidad, y encima es un sacrifico de poco provecho pues sus carnes acostumbran a ser incomestibles y agrias porque la legislación envenena la sangre.

A la política, como a la vida, se viene ya llorado de casa y sabiendo que te van a freír a tiros por la espesura. No cabe la ingenuidad (o la maldad) de esas gentes que intentan convencerte de que hay reglas ¡mentira! Te sueltan lo de que hay leyes de caza para que asomes el morro confiado y meterte el tiro en el brazuelo para no estropear la cuerna y el trofeo. Así están las cosas y si alguien intenta convencerles de lo contrario, de que ya estamos en un siglo civilizado, que son cosas del pasado. Una de dos: o es la tonta del bote que no se entera (o no quiere enterarse) o es un artero que lleva la gumía escondida (es palabra árabe gumiya –la de la manga- y es de forma encorvada para que entre mejor) Yo por eso uso mucho de mi sombra que es un detente bala contra políticos y los que les llevan las realas y les levantan las piezas (que ellos no se mueven del puesto) Le tiran a la sombra en vez de al bulto y tu dejas algunos pelos en la gatera pero sobrevives hasta la siguiente temporada cinegética. Encima como ya me se el truco, cuando me cuelguen a desangrar pienso tener (ya tengo) la carne acre, de tal forma que no valdré ni para chorizos y me tendrán que dejar en el monte para que siga el ciclo natural, que mis filetes si podrán ser comidos con provecho por los otros bichos y criaturas del monte y al final la osamenta se aprovechara también para abono y para que crie insectos que se comerán los pajarillos y vuelta a empezar. Y mientras tanto no solo tengo una recortada, sino que la llevo con posta lobera y cuando me cruzo con uno de estos cazadores le sonrío, y mientras se me fija en la escopeta (que dispara pero que la uso mucho de espejuelo) nota una humedad que le escurre por la pierna y se da cuenta que le he metido un navajazo en la femoral o por detrás en las suprarrenales (eso sí, sin perder la sonrisa) y se me mueren con los ojos abiertos y con esa mirada y esa expresión que digo de: ¡eso no vale! Y resulta que el que me enseñaste que aquí vale todo fuiste tú. Que pasen buen día y ya saben el camuflaje es una ciencia y la compasión una sabiduría que se aplica a las bestezuelas inocentes.

 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...