Una sombra tan solo seras

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martes, 14 de mayo de 2019

Las embajadas (14/5/19)




-Alguien, algún día, tendría que hacer un estudio de porque las embajadas resultan tan atractivas para la derecha en barbecho. Como nadie quiere pisar esos jardines, (tan bonitos y con los setos tan bien recortados) pues lo hago yo. Como ya supondrán me estoy refiriendo (de pasada) al opositor venezolano (Leopoldo López) que se nos ha instalado en la embajada española en Caracas en calidad de huésped. Hago, también, una reflexión que me parece evidente. El hecho de que Maduro sea un dictador populista, no convierte a su oposición en demócratas de pata negra. Las embajadas cumplieron una misión diplomática, y a veces humanitaria, importante en el pasado; p. ej. durante la guerra incivil española salvaron a mucha gente de derechas del “paseo”, lo cual me parece muy bien. Aunque luego esas mismas embajadas se la cogieron con papel de fumar cuando vino a llamar a su puerta el rojerío (lo que me parece muy mal). De todas formas esto no va de Venezuela cuya presencia en los medios españoles me parece a todas luces excesiva; esto va de embajadas. ¿Cuál es su objeto en pleno S XXI? Con tanto medio telemático y tanto internet no se ve de qué sirvan, aparte de para que unos cuantos señores vivan de puta madre a costillas del presupuesto. Si Vd. cree que una cancillería (que ya quedó obsoleta en los sesenta con el teléfono rojo) sirve para algo más que dar opíparas comidas a minorías selectas, es que es Vd. poco viajado o vive en otro siglo. Si en el extranjero tiene Vd. que resolver algún trámite burocrático en una embajada o consulado y es (como yo) un don nadie ármese de paciencia… y de dinero. Porque va a comprobar cómo le ningunean, le miran por encima del hombro, o le dicen eso (tan español) de: Vuelva Vd. mañana (el fiambre de Larra lleva casi dos siglos esperando que le abran la ventanilla) y si está hambriento, o en una de esas checas (o Gulag) sudamericanas que llaman cárceles; intente invocar su calidad de español o de huésped (¡Ay! que me da la risa). Mas, como los esfuerzos inútiles generan melancolía, sigamos contemplando esas presentaciones de embajadores (¡Tan vistosas!) Con sus caballitos blancos y sus caballitos negros/… con su cochero borracho/ y “to” el acompañamiento. /Trincando el de la manguilla, / trincando el Ayuntamiento, /trincando el sepulturero, / y esperando pa trincar/ Hacienda a los herederos… He fusilado (¡Ay! qué verbo) estos versos de Mariano Povedano por terminar con una sonrisa, y por alejar la melancolía. Si viajan, lleven un rosario (es más útil).

 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...