Una sombra tan solo seras

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sábado, 9 de septiembre de 2023

 

                                         HIPOCRESIA

Cada día escribo menos debido a que me siento como una voz que clama en el desierto y a mí el calor me sienta muy mal. No he escrito acerca del famoso beso por no parecer que defiendo a un patán. La gran pregunta (que al parecer pocos se hacen) es: ¿Cómo un gañan de este pelaje puede llegar a ser el director de una federación deportiva que mueve millones? Si escarban Vds. un poco en el resto de federaciones comprenderán muchas cosas y se darán cuenta de que la famosa transición al igual que en la judicatura y en otros importantes estamentos nunca tuvo lugar en el deporte ni se la espera. Dicho esto, diré también que NO me gustan los linchamientos, si alguien comete un crimen (así sea el de asesinato) se le juzga con todas las garantías y si resulta culpable se le ahorca con verdugo profesional y todas las garantías procesales. No creo que el feminismo progrese por arrastrar delincuentes por las calles y recuerdo a estas airadas mujeres que actos así no dan, si no quitan la razón (o parte de ella) a las víctimas. Aún estoy esperando las disculpas del movimiento Me too acerca del caso Woody Allen. Las graves acusaciones se dirimieron en sede judicial con todos los pronunciamientos favorables para el señor Allen, pero el vociferante movimiento siguió a lo suyo y las pelis de este señor siguen censuradas en muchos sitios de forma cobarde (porque nadie tiene los ovarios de decir que es una censura) simplemente no existen. El señor Allen muy consciente de cómo funciona el mundo ahora, se ha sentado a tocar el clarinete para no cansarse mientras espera las disculpas. Tenemos también el nuevo caso de los jovencitos en celo de la Universidad de La Rioja que, como todo el ganado actual, tienen la berrea por WatsApp. La zafiedad es evidente y no es muy esperanzador que los implicados sean futuros educadores. Dicho esto, el que a los 18 años no haya dicho chorradas parecidas será porque no ha vivido y yo lo lamento por el (o por ella). También diré, en mi ignorancia, que hay una gran distancia entre un chiste zafio y la realidad, pues aquí nadie parece distinguir que no es lo mismo decir (de forma privada) le rompería las bragas que hacerlo realmente y así lo distinguía el código penal castigando de forma ejemplar el segundo comportamiento (que me parece de perlas y más les tenía que caer) e ignorando el primero. Lo he dicho aquí muchas veces: NO se puede censurar un chiste privado por grosero que sea. El humor es grosero con frecuencia porque cumple una función; que te rías de la zafiedad. Yo lo que veo es que vamos camino del Gran Hermano de Orwell, y les recuerdo que un mundo políticamente correcto es un mundo profundamente aburrido. A mí no me preocupa que los/las que no estén de acuerdo conmigo me deseen los siete males y la lapidación, a mí lo que me preocupa es que empiecen a caer piedras de verdad y me descalabren. No digo que apruebe estas conductas que voy mencionando, digo que la reacción no me parece sana y desde luego NO es el camino para cambiar la realidad. En el fondo del alma del ser humano siempre ha de latir la rebeldía y siempre ha de haber un punto (inevitable) de maldad; todos la tenemos y lo importante es contenerla para que se quede ahí, en el terreno fantástico de nuestros oscuros deseos que jamás deben salir a la luz. Si se encuentran Vds. con un individuo/individua que diga no tener esas pulsiones para poder asi criticarlas en los demas, les aconsejo que salgan corriendo; él/ella probablemente no lo saben pero son talibanes o peor aún, rancios inquisidores que ya no juzgan los hechos si no las intenciones, y que andan buscando un auto de fe donde dar suelta (precisamente) a esas oscuras pasiones que deben quedar en el interior del ser humano. Ayer mismo soltamos un par de gracietas toscas un amigo y yo para echar dos risas, observé alarmado que ambos echamos una rápida y disimulada mirada a nuestro alrededor por si había algún sicofante a la escucha; parecía que estábamos 1960 contando un chiste de Franco. Está claro que la sociedad va cambiando pero es igualmente innegable que el alma del ser humano sigue siendo la misma. No han conseguido cambiar su esencia ni religiones, ni sistemas filosóficos, ni dictaduras. No lo conseguirá tampoco está averiada ideología de lo políticamente correcto que ahora está de moda. Lo que es necesario, por tanto, es llegar a un compromiso de convivencia. Hay que dejar de oír las voces de los/las que se indignan en los medios porque viven de ello (y espléndidamente) hay que empezar a oír al sentido común que nos dice que sin un acuerdo entre hombres y mujeres, entre realidad y deseo la humanidad se habría extinguido hace tiempo. Si Vd. no ha contado nunca un chiste grosero o cruel, si nunca le ha deseado (in pectore) la muerte a nadie, si nunca ha fantaseado con meterla (o que te la metan) antes o después de romper unas bragas o unos calzoncillos (si es que aún se usan tales adminículos)  Tengo para Vd. un diagnóstico: ¡Mentiroso/a!

jueves, 15 de agosto de 2019

#Me Too




-Parece que el tenor Plácido Domingo se ha convertido en lunes borrascoso por obra y gracia del movimiento #Me Too y de unas acusaciones que habrá que ver si tienen fundamento, pues me llama la atención que al contrario de lo que suele suceder se están alzando varias voces de su medio artístico defendiéndolo con contundencia. No obstante la reflexión es que todos sabemos que pase lo que pase en los tribunales (si es que el asunto llega a ellos que está por ver) la carrera artística de este señor está acabada; a partir de ahora no lo contratará ni Bildu que se está poniendo muy exquisito con las víctimas del #Me Too (las de la violencia etarra no tienen esa suerte) Vaya por delante que yo abomino hace tiempo de este tenor; no porque me metiese mano, sino porque violó al Tango; cantando “Volver” de Gardel que es una cosa delicada que hay que abordar con una voz rota y desengañada como la de Adriana Varela o Roberto Goyeneche, con un vozarrón que arrasaba con el bandoneón y con todas las esencias de lo que es el tango (flor de arrabal pero delicada) Así pues es mi rechazo más artístico que de acosador sexual, aspecto que dejo para los tribunales; repito, si llega. Mi reflexión es sobre el linchamiento mediático de ciertos movimientos, que no se limitan al mencionado y que pretenden borrar las obras de los encausados o señalados por su dedo censor. No se pueden poner imágenes de sacrificio de animales, ni como se deshuesa un pollo muerto (como ha pasado en un concurso de la tele) aunque luego la gente que protesta come en el Kentucky fried chicken. Woody Allen y tantos otros ya han sufrido la ola de intolerancia que nos recorre. A esta peña del #Me Too se les ha ido la olla y ya es hora de que alguien lo diga. Las obras de un creador son independientes, una vez salen al mundo son autónomas de su persona y no pueden compartir sus avatares judiciales. No se puede meter en la cárcel a D. Giovanni ni a Fígaro (aunque la ley actúe sobre su intérprete). El marqués de Sade fue un degenerado hasta para su tiempo, pero también uno de los mejores escritores ateos que en sus diálogos pornográficos le iba tirando cargas de profundidad al concepto de Dios y al de monarquía. Según estos nuevos Savonarolas habría que meter fuego a la mitad de la cultura de occidente, ya que por lo visto la vida del artista ha de ser impecable para poder disfrutar de su obra sin que nada incomode nuestra fina piel. ¡Cuánta imbecilidad! ¡Cuánto infantilismo! Cuanta intolerancia e ignorancia y que olímpico desconocimiento de lo que es la cultura. Catulo tenía esclavos (como toda la gente “Bien” de su tiempo), si eso te impide disfrutar de sus poemas eres más tonto de lo que pareces y desde luego el propio Catulo le habría endosado a este movimiento algún epigrama demoledor ¿Y estos censores beatos, ñoños y pacatos son uno de los movimientos sociales más importantes? Mal vamos. Que se meta en la cárcel a un abusador me parece bien, pero solo en una dictadura se censuran ideas y obras.

jueves, 11 de julio de 2019

La partida del cura



-Estas cosas que escribo son un intento (vano) de explicarme los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa; o puesto en lenguaje poético por Juan de Mairena lo que pasa en la calle. Ese apócrifo de Antonio Machado que nos da lecciones de poesía y periodismo en un par de frases. Veo que en las calles de San Sebastián los chicos de la gasolina (Bildu) que nunca condenaron (y siguen) el tiro en la nuca; dan la espalda a Woody Allen que viene a su ciudad a filmar una peli (osea a dejar pasta) Contando con que los tribunales neoyorquinos absolvieron al director y  que los tribunales de aquí siguen indagando crímenes no esclarecidos de los amigos de estos chicarrones, me parece una política municipal rara para alguien que viene a regar de pasta la ciudad unas semanas. Ni Juan de Mairena podría poner eso en lenguaje poético. El que uno sea, además, un director de momentos inolvidables y los otros el orfeón que anima el horror; no parece importar a nadie. Pero así funciona hoy el señalamiento, el ricino de Twitter. Además se han hecho (los de Bildu) con la presidencia de la comisión de derechos humanos en el parlamento de Guipúzcoa, que ya ocupó otro adalid de los DDHH como Josu Ternera. En este pim-pam-pum de verbena donde es lícito tirar bolas al payaso,  pero… ¡Ojito con tirármelas a mí!; encima los de Bildu posan de progres y feministas y guays ¡Que más pueden pedir! los nietos ideológicos de la partida del cura Santa Cruz, que rapaban en la plaza a las mujeres liberales y después les daban cincuenta palos. Por más vueltas que le doy a este hueso hecho de hipocresía, no consigo tragarlo y eso que este es un país de huesos; huesos en las cunetas, huesos en las trincheras del cerebro, huesos de la memoria que siguen pisoteando las partidas de curas trabucaires que solo pecan contra el Quinto (mandamiento), huesos en la garganta de unos y de otros, huesos que acabarán por atragantarnos a todos.

Resultado de imagen de cura santa cruz
Comisión de Derechos Humanos (DDHH) del parlamento de Guipúzcoa

domingo, 16 de junio de 2019

¿Debe un político confesar que consumió cocaína?




-Me encuentro el titular recién levantado y no doy crédito. La gente, por lo visto, confiesa cosas inconfesables. Mis confesiones empezaron de forma incómoda en la época escolar esquivando las manos acariciantes de un páter sobón que siempre había; (a muchos les sonará) nada preocupante, (en mi caso) porque entonces andaba yo bien de cintura y con reflejos de ardilla. Luego en la mili me explicaron que se confiesa nombre y rango y de lo demás nastis. Después algunos colegas de los que he tenido, me explicaron que en la vida real ni siquiera eso. Que ya me lo tenía dicho D. Francisco (de Quevedo) que ante corchetes y escribanos tantas letras tiene un no, como un sí. Como pueden perderse saberes tan elementales y recomendados por gente tan avisada, es algo que se me escapa. No sé de qué me extraño; si hoy día uno de los curros más importantes de la pasma, es mirar por la mañana que atracos y desfases ha subido la peña a YouTube; para irles poniendo las manillas antes de la hora de comer. Si gente así entrase en galeras en tiempo de D. Francisco, los dejarían en pelota, les darían matraca y culebra los jaques, y los pondrían a dormir con la ruana de despiojarse. Dejemos, en un mundo ordenado, que la poli haga su trabajo ya que los chicos malos parecen no saber cuál sea el suyo. A lo mejor no se lo explicaron bien en la guardería, y las criaturas, cuando llega el momento de cometer algo, pues sacan el telefonillo y lo graban y luego se lo mandan a la seño a ver que dice. Solo desde un infantilismo imbécil se contemplan hechos así. Y desde luego esta peña donde mejor están es guardaos, pero por su propia seguridad. No me preocupa que un político le dé algo a la farlopa si no se pasa, mientras la pague con su sueldo; tampoco me importa dónde la mete, siempre que no sea en nuestros traseros (salvo consentimiento expreso o anuencia) Se entiende que la gente tiene vida privada; es la pública y el manejo de los doblones lo que debe ser impecable. Todo lo demás son ganas de ruido. El que necesite confesarse que se pague un psiquiatra como hace Woody Allen y deje de enredar. Mírese en un político, con cuantos billetes sale de la gobernanza; no si los ha enrollado o que origamis ha hecho con ellos. La tontuna y la hipocresía, matan más que las drogas.

 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...