GUIA
DE CAMPO PARA LA
PROXIMA BATALLA
Me
llegan más objeciones a mi teoría sobre los motivos de la derrota electoral y
yo las acepto todas de muy buena gana. Puedo expresarme de forma categórica
pero yo nunca lo he sido. Jamás he confundido mis deseos con la realidad, ni la
época que me ha tocado vivir con otras ya usadas y vividas y que por eso nos
gustan más (igual que cuando queremos ir cómodos nos ponemos unos zapatos
viejos), y estos papelines son la forma inútil pero entretenida (o a eso aspiro
y no a mas) de intentar conciliar la plúmbea realidad con mis oxidados ideales
(la memoria la hace el tiempo cuando se oxida un poco para dar una pátina de
autenticidad). El problema (por llamarle de alguna manera) es qué, como todos
los locos y los marginales, algo tengo de brujo y encima yo lo sé. A fuerza de
mirar entre los intersticios de la realidad los lunáticos vemos otras
dimensiones de lo mismo que miran los demás. Y no nos creemos más, si no menos,
porque hoy día es una disminución a los márgenes el no ver lo que los demás
contemplan. Del observador (lo dijo Einstein) depende la velocidad a la que se
desplazan los objetos en observación y
para no marearnos con el vértigo espiral de las galaxias, aquí se recetan
charlas con los amigos y vasos de Islay. La realidad se está moviendo a toda
hostia y el observador (que soy yo, que son Vds.) está ligeramente acojonado
por la magnitud del estacazo que nos podemos pegar y encima ahora con la
seguridad social a la baja y los emplastos ya no entran en la cartilla. Están muy
crecidos, están tan sobrados que ni siquiera se molestan ya en intentar
engañarnos y a mí eso me da miedo. Cuca Gamarra soltó el otro día, como
dejándolo caer, que la esperanza de vida ha aumentado y que por tanto lo lógico
sería empezar a pensar en jubilarse a los 70. Yo le diría: que si tiene ovarios
que vaya a repetir ese discurso a la
banlieue parisina, o a uno de esos pueblos de la Francia profunda donde te
miran por debajo de la boina. Pero esta chiguita sabe muy bien donde dice las
cosas, todos sabemos insultar a las ovejas. Es solo una muestra del chaparrón
de mierda que nos va a caer encima a los españoles. Los de Vox están
calladitos, igual que suele estar en silencio funebre el círculo de buitres esperando
que el cadáver deje de moverse, después todo será un remolino de plumas y de
picos, y con las leyes que tenemos vete a quitarle un hueso a un buitre. Como a
los locos y a los tontos y los niños (y elijan los demás a que bando
pertenezco, que a mí me trae al fresco) la realidad acostumbra a darnos la
razón y según el sentir popular por nuestra boca habla la verdad. Don Tancredo, expulsado de los toros reina en la política española, la autocrítica ni esta ni
se la desea y es como mentar a la bicha por debajo de Despeñaperros. El edil
(supuestamente de izquierdas) que teníamos en Logroño en una impecable muestra
de que no se ha enterado de nada nos dice que se queda a liderar la oposición
en el Ayuntamiento, con lo cual, pase lo que pase a nivel nacional, en Logroño
tenemos garantizado PP para veinte años y un día. Verdaderamente hay que ser o
muy soberbio o un completo gañan para no enterarse de las cosas. Como dije el
otro día confío en Sánchez, pero es también porque es el último bote del
Titanic. Ya están pensando en nuevas prohibiciones de fumar (parques, coches,
terrazas, balcones…) y es que hay un círculo del infierno, una oficina
satánica, que no es de derechas ni de izquierdas, donde se diseñan las
prohibiciones; allí, una legión de diablos azuzan a los políticos y covachuelistas
muertos para que vomiten sin cesar leyes que acaben por hacernos deseable el
infierno. Tengo un mal pálpito, porque está más que demostrado que aquí nadie
aprende nada pero todos son catedráticos, aunque digan su lección en un aula
vacía, la gente (como dije) es desmemoriada y a los olvidadizos hay que sumar
los desinteresados. Las elecciones van a ser justo ese puto día en el que toda
España iba a estar de vacaciones ¡Qué casualidad! y esto, en un país donde la
mitad de la población lo único que se puede permitir es un abono a la piscina
municipal en verano, un ventilador de los chinos y una semana en las fiestas
del pueblo para que te vean (aunque lleves una hora en el mismo bar con la
misma copa de vino) Va a estallar la batalla de Waterloo pero aún no sabemos
quién va a hacer de Napoleón y quien de Wellington, sabemos quién va servir de
carne de cañón (como siempre la fiel infantería), sabemos que las medallitas se
las pondrán los de siempre y que alguna de estas condecoraciones, tan vistosas
y retrecheras, las vamos a pagar las tropas de a pie durante mucho tiempo (la
de Pedro J) sabemos también que las amputaciones serán sin anestesia porque en
política no se usa ese artículo y que no habrá prisioneros. Es lo que tienen
las guerras, por lejanas que se vean siempre acaban llamando a tu puerta, y
cuando abres; los de Amazon, te han dejado un caballo gigantesco de madera que
no cabe por la puerta, está repleto de diputados a punto de arrasarte el piso
pactando y la plebe lo mete en casa. Son cosas que pasan por suprimir a los clásicos de la enseñanza, que
ya no tememos los regalos de los griegos,
las ofrendas del enemigo, porque ya nadie teme a la ignorancia (“Timeo Danaos
dona ferentes”). La realidad se repite y por eso pasamos por adivinos los
que solo somos atentos lectores.