LA VIDA
DE CHARLY
Muchos
de Vds. recordaran la película La Vida de
Brian y su maravilloso final. Bien, yo estoy aquí para desvelarles algunas
claves de la misma poco conocidas por el público, excepto para algunos elegidos
como yo que estamos en todas (yo soy el crucificado que esta al fondo a la
derecha) Sé que tienen Vds. en mente al escuadrón de liberación del Frente del
Pueblo Judaico; llegan, dominan la situación, y cuando van a salvar a Brian (y
de paso a mi) descubrimos que es un escuadrón suicida que allí mismo ejecutan
sus propósitos. Bueno jure no decir esto a nadie, pero estoy ya un poco mayor y
tengo que ir contando lo que se. Amigos, ese frente aguerrido es la izquierda
española que siempre que alcanza el poder procede al ritual del seppuku, acaso
porque de éxito también se muere o quizá
porque así lo llevan estampado en su código genético, yo no lo sé, pero siempre
he sabido con quien me juego los cuartos, y la prueba de que soy tonto (si es
que hiciera falta alguna para algo tan evidente) es que les sigo votando. Así
que cuando el productor de la peli me consultó yo le sugerí contratar a estos
muchachos, que eran una comisión de diputados del PSOE que hubo que disfrazar
deprisa y corriendo para que no fueran reconocidos. Como en las películas es
todo de atrezo, resucitaron a tiempo para regalarle la presidencia a la derecha
ansarina y cuando hubo necesidad
volvieron a actuar en favor de Eme Punto Rajoy. Según creo ahora mismo se están
poniendo en forma para las próximas elecciones, con la inestimable ayuda del
coro de mujeres con barbas (que son feministas españolas) y aquí tienen Vds.
revelado otro misterio de la peli. Puede que intenten apedrearme por revelar el
secreto, pero como ya estoy crucificado no me importa mucho. Además George
Harrison aún se acuerda de mí y todas las navidades me mandaba una postal y un
pudin de pasas. Ahora forma parte de mi
cuadrilla de amigos muertos y nos reímos bastante con un punto de tristeza, más
que nada porque hoy no se podría filmar esa película ni poniendo toda la
pastizara que él puso, y quizá más que por impedimentos de la derecha y/o
arzobispales, por el susodicho alegre escuadrón suicida y sus colegas las
mujeres que alquilan barbas. Se me dirá que la película es una sátira, muy bien,
pregunten Vds. ¿Qué es una sátira? a la alegre muchachada de la izquierda y les
responderán que reírse de los otros,
osea creen saber lo que es el humor y desconocen que este empieza cuando uno es
capaz de ridiculizarse a sí mismo; y ahí empiezan también la lucidez y la
chaladura (mírenme). Prueben, prueben a mofarse de estas alegres comadres y de
estos audaces y avanzados diputadillos.
Yo hice la prueba y aquí sigo, en la cruz (silbando la alegre cancioncilla eso
sí) y todo por formular la famosa pregunta. Muy bien, pero además de la
sanidad, la medicina, la educación, el vino, el orden público, las cañerías,
las carreteras, los acueductos y la salud pública, ¿Qué han hecho los romanos
por nosotros?” Pues el problema es
que ya nadie sabe quiénes son los romanos, o bien que todos se creen romanos. Y mientras: la sanidad, la educación y etc… se van por las cloacas (que también
hicieron los romanos) Bien amigos, veremos que sucede en las próximas elecciones, pero yo por si acaso no me bajo de la cruz que ya estoy acostumbrado y además
conozco al que alquila las barbas, es de la izquierda y se está forrando sin
darme una mísera comisión. Así que ya
saben, silben conmigo Always Look
on the Bright Side of Life (Mira siempre el lado Bueno de la vida) y
espero que no les pase como a mí, que por estar crucificado a lo mejor no puedo
ir a votar, no obstante me han dicho que si dejo de silbar y de descojonarme de
ellos, de ellas y de elles, puede que me suelten una mano para depositar mi
papeleta; para lo de las heridas de los clavos tengo cita previa para el verano
próximo, y también les digo que desde mi elevada posición en la cruz veo que el
Frente del Pueblo Judaico viene en bicicleta por unos carriles que han
construido los romanos, con lo cual esta vez es posible que no les dé tiempo ni
a suicidarse. ¡Ah! y tampoco me vais a convencer con el señuelo de que estoy
muy mayor pa la cruz y que me vais a meter en una residencia para judíos
mayores de edad. Aunque también las han construido los romanos sé que las
gestiona el tío que vende las barbas.