A LA SOMBRA DE LAS
PALMERAS
A raíz
de mi papelin de ayer he intercambiado opiniones con algunos amigos acerca del
futuro del transporte en nuestras ciudades y he llegado a la conclusión de que
existe un relato que como la leyenda
negra es en parte verdad y en parte falsedad interesada.
Falacia
Nº1- Los carriles bici son algo impuesto por Europa.
Lo
que impone Europa es una determinada calidad del aire en el casco urbano de las
ciudades que sobrepasen los 100.000 habitantes, pero esto se puede conseguir
mucho mejor, de forma más eficaz y más inclusiva (si amigos hay muchas personas
que por su edad o por otros muchos problemas NO pueden andar en bici)
fomentando el transporte público. Una red de pequeños autobuses eléctricos cuya
frecuencia de parada sea mayor que la actual, y cuyo precio sea 0 o simbólico
(el transporte municipal es un servicio no un negocio) cumpliría estos parámetros
sin necesidad de destruir la ciudad.
Media
verdad Nº2- Es más ecológico que el coche
Primero,
lo MÁS ecológico es andar. Si amigos, con nuestras dos patitas podemos seguir
con una revolución ecológica que ya empezó Lucy en el valle de Afar hace tres
millones de años; y segundo si estamos vendiendo a la gente que los coches eléctricos
no contaminan y son el futuro… ¿Por qué los quitamos de las ciudades? Aquí hay
que decir alto y claro que el coche eléctrico tal y como está planteado hoy día
es un timo. Y si no cómprense Vds. uno e intenten ir y volver a Madrid en el día
(cosa que puedo hacer con mi modesto utilitario y que no hago porque es mejor y
más barato el autobús)
Y aquí
entraríamos en la tercera media verdad de este relato interesado para yupis veganos
con pasta. El coche se va a quedar (como cuando se inventó) para la gente bien, entiéndase con pastizara. No solo
es mucho más caro si no que exige tener un garaje con enchufe y eso no está al
alcance de todos, aunque si al de algunos alcaldes.
También
aquí es necesario decir que ese famoso informe europeo (del cual solo se citan
las partes que interesan al relato
guachi) acaba recomendando que: donde sea posible, los ciclistas deben convivir
en los carriles normales con el resto de vehículos de la vía porque así se
consigue que las bicis tengan un efecto real en la reducción del tráfico rodado, y porque aumentando la frecuencia del transporte urbano (como queda dicho) no
es necesario este gasto ridículo.
No
quiero ser exhaustivo, ni extender este papelin más de lo conveniente. Solo
pretendo dejar constancia de que hay otro relato,
otra forma de ver las cosas que se nos hurta de forma interesada para
vendernos humo “ecológico” Un gran crucero (el Mediterráneo está lleno y no
digamos el Caribe) tiene una huella de carbono superior a 12.000 automóviles.
Si, ya sé que de momento en Logroño no atraca ninguno, y gracias a que vamos a
echar a este alucinado que ejerce de alcalde no le va a dar tiempo a hacer el
Ebro navegable. Ventajas de la democracia. Solo quiero que vean Vds. que este
supuesto ahorro verde de los
carrilitos es el chocolate del loro. Y ya por ultimo señalar que los 20 barcos
mercantes más grandes del mundo contaminan como 1.000 millones de automóviles
(he comprobado la cifra en diversas fuentes porque a mí también me parecía exagerada)
De manera que además de mi humor ácido de ayer ya tienen Vds. datos de hoy, y
mientras tanto nos siguen plantando palmeras (que mañana habrá que arrancar) y
gastando nuestro dinero en pijadas. Si amigos este es otro descubrimiento para
quien no lo sepa; el dinero de Europa es TAMBIEN nuestro y no llueve del cielo
y se puede gastar con menos soberbia y más inteligencia. Que pasen Vds. un buen día
y cuidado cuando sople mucho viento. Pueden caer cocos y las urgencias de
Logroño están como están.
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