ASTRONOMIAS
Algunos
de mis lectores, y sin embargo amigos, me reprochaban en el papelin de ayer una
cierta crueldad. Es esto fruto, sin duda, de que no supe explicarme mejor y
paso a intentarlo.
Somos
los humanos rocas errantes por el espacio que venimos de lo profundo y
acabaremos estrellándonos en algún planeta; quien sembrándolo de aminoácidos
que darán lugar a nuevos microbios (y de ahí vaya Vd. a saber) quien,
despedazándose en alguna llanura polvorienta y mostrando que lo único que tenía
en su interior era hielo estelar. Viene esto a intentar explicar que todos,
como cuerpos celestes, tenemos una trayectoria: parabólica algunos, otros
elíptica y los más plana. Pero, como toda trayectoria se puede predecir, y va
de algún sitio a alguna parte. Bien, tomando al señor Tamames como cuerpo
cenital a observar les digo que Copérnico se habría dado al vino y Galileo a la
descripción de los escarabajos; osea, la tierra seguiría siendo plana. Lo de
este señor no es orbita, es grafica con dientes de sierra porque: “ha recorrido su amor toda la escala social.
El, a los palacio subió y a las cabañas bajó y en todas partes dejó memoria
amarga de sí”. No se estaba
criticando su edad (que es algo inevitable y fuera tontería hacerlo) si no su nomadismo
etéreo. Esta estrella de cinco puntas ha pasado de alumbrar la Plaza Roja de
Moscú a ser el lucero que guiaba a los Reyes (magos o no). Y mireuste, todos
hemos cambiado de camisa con frecuencia pero por motivos de higiene, y este
caballero lo que se pone son camisas hawaianas para llamar la atención como un
jubileta en Benidorm. Este planeta ramoniano ha estado siempre al sol que más
calienta. Cuando dice que Franco lo metió en la cárcel, omite decir que se pasó
por allí a saludar y se fue rápido porque olía. Se quiere decir que uno ha
conocido a rojos de verdad, a gente de la CNT que tuvo que estar años en
cuelgamuros construyendo la guarida del bicho y murieron de viejos cagándose
en Dios y en el patas cortas y con su orgullo intacto. Don Ramón no era/es de
izquierdas, es gauche divine que es
otra cosa (como era el cura Aguirre) yo respeto las canas pero no mucho a los que se las tiñen para
fingir. Y todo esto me hace volver a la
feliz transición, donde yo era un chaval y recuerdo, muy bien, que en Logroño
toda la izquierda cabíamos en un autobús; vino la democracia y los cuatro
tontos que íbamos en el bus nos quedamos pasmaos viendo aquella multitud de
izquierdistas de toda la vida que aparecieron de repente y fueron además los
que pillaron cacho (ya Vds. me entienden) De ahí viene mi escepticismo y los ácidos
que segrego y lo que me descojono de todo, que me estoy poniendo gordo de tanto reirme. El señor Tamames, como cuerpo
celeste tapa su cara oscura, que es donde a nadie nos da el sol, e incluso
finge no tenerla y de ahí mi critica sideral. Él, se cree glorioso cometa; y
yo, lo califico de Objeto Volante No Identificado, y le
digo que se equivocó de programa y de presentador. Se fue con Abascal y tenía
que haber hablado con Iker Jiménez que le hubiese hecho un “Cuarto Milenio” solo
para él. Y vuelvo a repetir que la edad no está reñida con la dignidad si no
que hay gente que pretende ser Peter Pan for
ever. Y que este fenómeno astronómico además de ser prescindible nos costó
una pasta que se difumino en el éter. Y este viejo profesor se presenta como
economista y dice que ha escrito un tratado, pero los que estamos en el secreto
sabemos que es Moriarty y lo que ha escrito es la “Dinámica de un asteroide” que, como el propio Sherlock nos revela:
“es obra que asciende a tales alturas
técnicas en matemáticas puras que se dice que no hay científico en el mundo
capaz de criticarla” Pues bien, aquí hay uno que si no es capaz de criticar
la obra (que tambien) si lo es de calar a su autor como a un melon de Villaconejos. Porque la escribió para
despistar y porque uno lleva encima muchas horas de autobús y detecto a un
carterista en cuanto se sube a la guagua, y esta es habilidad que me quedo de aquellos
tiempos clandestinos, en los que de una ojeada había que detectar al “secreta” y aun hoy día no se me escapa ni uno. Y como
tengo el pescado vendido, eso me permite una libertad de espíritu que para sí
la quisiera este cometa fugaz, que lo que pretende es deslumbrar con su paso y que
los astrónomos hablen de él. Y no tengo nada contra la vanidad geriátrica, que
yo también tengo puesto que escribo (y de paso les digo porque abuela no tengo,
que muchos columnistas de periódicos de tirada nacional quisieran tener mi
soltura para los días de fiesta) pero mi cerebro me lo pago yo y el de este
caballero se paga a escote entre todos. ¡Ay amigos, la trayectoria de un
asteroide! siempre la trayectoria.
Totalmente de acuerdo. Estoy disfrutando con tus últimos papelines. Un abrazo.
ResponderEliminarEmilio