¡AY QUE
RISA!
-Leo
que las redes sociales se quejan del especial de navidad de Los Morancos,
juzgan sus chistes como homofobos, machistas, racistas y algún otro adjetivo
que he olvidado piadosamente. Vaya por delante que no soy devoto de este dúo de
humoristas pero he de reconocer que más de uno de sus chistes me ha hecho reír,
y al final esto va de los límites del humor y de qué nos podemos reír. Vaya por
delante que el humor no tiene límites o de lo contrario no es humor.
Nada
envejece tanto como un chiste, que deja de hacer gracia enseguida; y a la vez
nada es más viejo que un chiste, cosa que pueden comprobar Vds. hurgando en las
colecciones de chascarrillos romanos y griegos que han llegado hasta nosotros.
Les garantizo que les sonaran todos. El humor es tan viejo como la humanidad y
se podría datar la irrupción de la humanidad misma en el momento en el que algún
homínido antecesor se rio, y no cuando uso un hueso como herramienta como quería
Kubrick; lo que pasa es que lo segundo se puede datar arqueológicamente y la
risa no. Y seguro que las primeras risas se oyeron a costa de algún jefe de la
cueva que lo era por ser más bruto que los demás. Si amigos, otra de las características
del humor es que funciona siempre contra lo establecido, contra el poder (sea político
o eclesiástico) y que al poder le molesta y le escuece, nada hay más
desprovisto de humor que un fanático, sea talibán o sea uno de los primeros
cristianos (eran igualitos). Pero estamos aquí, y en estos tiempos el humor se
apatrulla por el Twitter y ahí es donde te dicen de que te puedes reír y de que
no. Por si esto fuera poco salen leyes y sentencias condenando chistes ¿se
acuerdan de Carrero? Y todo esto me retrotrae mágicamente a mi infancia, con el
único gallego que nunca tuvo sentido del humor gobernándonos a todos los demás,
que nos pasábamos sus chistes de boca a oreja, en la intimidad, como si fuesen
un ejemplar ciclostilado de Mundo Obrero. Y bueno parece que así va a continuar
la cosa, osea que todo sigue como siempre, y por eso últimamente los colegas los
chistes graciosos de gitanos, putas y maricas me los cuentan en confianza, y
desde luego algunos han perdido gracia pero eso lo dicta la carcajada del
espectador no Twitter o el BOE. Pues eso, disfruten de este gracioso año que se
nos avecina y no dejen nunca de reírse, aunque sea por lo bajini. Y si tienen algún
chiste gracioso (yo tengo un par de ellos) no me lo manden por Wasap, ya estaremos.
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