DIPLOMACIA
-Es
esta de diplomacia, palabra rimbombante y huera, nada más
pronunciarla se representa llena de plumajes y charreteras de oro; y es palabra
de la que viven embajadores, agregados, jefes de negociado, secretarias,
escoltas, choferes y lo que me dejo en el tintero a menudo con sueldos
fabulosos y prebendas fuera del alcance de quien esto escribe, y con resultados
prácticos que tienden a lo lastimero y a menudo a lo irrelevante. Funciona este
momio como el patio del colegio, quiere decirse que uno cambia cromos con otros,
a menudo con trampas, y das para que te den, hasta que llega el abusón que es
mayor que todos y se queda con los que quiere y de paso con algunas meriendas.
Es esta introducción para tratar de explicarme los últimos giros diplomáticos con ese país hermano, Marruecos. Les dejamos hacer lo
que les salga del nardo en el Sahara y de paso cabreamos a Argelia que nos
suministraba gas a precio razonable. El país hermano, a cambio, adquiere el último
programa de espionaje que solo se vende a gobiernos, al de Israel a cambio de
reconocer su soberanía, y claro lo primero que hace es espiar al gobierno
español. Ahora se han soltado con unas declaraciones en las que afirman no
tener fronteras terrestres con España, que es una forma muy delicada de decir
que Ceuta y Melilla son suyas. Nuestro gobierno ha reaccionado rápidamente y ha
montado una exposición en el museo Nacional Arqueológico de Madrid titulada “En torno a las columnas de Hércules. Las
relaciones milenarias entre España y Marruecos” Ósea, una exposición acerca
de cuándo La Mauretania y La Hispania eran provincias del imperio romano, es
decir de cuando no existían ni España ni Marruecos. Y yo, que sigo siendo aquel
niño poco espabilado en el patio del cole, me pregunto intrigado que cromos nos
ha dado el moro (de la Mauretania, ya saben) a cambio del mazo que nos ha
quitado, porque su mirada de suficiencia se ve que no ha cambiado y nos trata
como del servicio y da ¡En fin! la impresión, de que se ríe de nosotros
mientras le sostenemos respetuosamente el fez. Pero claro ¡Que sabré yo de
diplomacia! Loado sea Ala, esperaremos ilusionados e intrigados a ver con que
nos obsequia el moro. A lo mejor extiende sus aguas territoriales hasta
Covadonga que es puerto de mar, y ahora entiendo el espectáculo de Vox el
pasado finde en Madrid con el Cid, Alatriste y toda la pesca. La política se ve
que se está poniendo medieval y el mensaje es romper las urnas y hacerse
fuertes en Clavijo y esperar el milagro y el caudillo que es que esta gente podía
contratar guionistas nuevos, pero si funciona lo de siempre pa que vas a
cambiar. Mientras tanto, para que se entretengan, ( y el país hermano
trama alguna otra ocurrencia diplomática) les dejo a continuación un bonito recortable de
nuestra infancia que se pueden descargar e imprimir para regocijo de Vds. Y sus
pequeñuelos. A mandar.
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