ROSEBUD
Ha
muerto el ciudadano Kane, que es un vampiro populista, un conde Crápula que resucita siempre y en vez de
morir del todo se va reencarnando por las linotipias y las webs, porque estos
murciélagos fantásticos se adaptan y se reproducen y los da el siglo y la generación
espontánea en el caldo de cultivo de las cloacas del estado. Así el espíritu
del magnate en las sombras pasó de William Randolph Hearst a Rupert Murdoch y
por Trump, y también alentó en Juan March e incluso en Kissinger que como buen
diablo ha llegado a los 100 años, y es que el espíritu sopla donde quiere, así
dice el evangelio. Actualmente este demonio llamado Legión que nos persigue
desde el fondo de La Biblia, habitaba en el cuerpo mortal de Berlusconi y no
sabemos si ahora el espíritu errante se alojara en algún ayatolá o en algún
telepredicador de los que abarrotan la política, quedan descartados cardenales
y otras dignidades eclesiales, pues lo de ser pensión de diablos les viene con
el cargo y no les cabe uno más, y aun por eso inventaron el exorcismo, para
desalojar okupas. Estos mamíferos de alas membranosas son intercambiables entre
sí, sobrevuelan las leyes con nocturnidad y sin rozarlas gracias a su sistema
de eco localización. Los orígenes de su fortuna nunca son claros, se cuelgan
bocabajo del árbol del poder y con su guano
abonan medios de comunicación que en sus garras se convierten en
agitprop. Dominan países enteros sin ser vistos y siempre les ronda algún
escandalo sin excluir los sexuales, ni los mafiosos. Pero a estos vampiros no
les sienta mal el ajo de la verdad y se lo comen para desayunar, y con los
crucifijos está probado que engordan y se les pone el pelo con más lustre
porque devoran todo y nada les sienta mal. Si te muerden transmiten la rabia
pero nunca el dinero que es lo que salen a comer por la noche, y una vez que lo
traen a su guarida nunca se vuelve a ver (y es probado). Escaparon a la
observación de Linneo, de Humboldt, de Mendel y de cualquier tribunal. A sus
adeptos, con el mordisco de los colmillos les inoculan la rabia, pero no mueren
de ella, si no que poseídos de la misma y salivando por el belfo asaltan
congresos tocados con plumas de indio, con turbantes de ayatola o con tricornio
de coronel. Como tengo dicho por estos papelines no le deseo la muerte a nadie
porque ella es el enemigo común de la humanidad y fuera tontería el desear lo
que nos alcanzara a todos. Así que me limitare a despedir a este señor ayudado
de la poesía que da para todo: Buen don
Guido y equipaje, / ¡buen viaje!... / El acá / y el allá, / caballero, / se ve
en tu rostro marchito, / lo infinito: / cero, cero. Si repasan Vds. la
poesía entera comprobaran que le calza al finado como un ataúd a medida. Un
poeta siempre es un visionario y este observador se fija en que toda esta tribu
gótica que he mencionado parecen siempre de la misma manada y debe ser algo del
ADN, pero como dije la especie se adapta, muta y triunfa y siempre nos caga
desde arriba. La especie también es sensible a la imbecilidad y zafiedad moderna
y la abraza con alegría, y eso es lo que va del “Rosebud” de Hearst al “Bunga-Bunga” de Berlusconi, y que
desemboca en Trump diciendo que puede coger a cualquier mujer por el potorro;
un hombre que se lleva al baño secretos de misiles en vez de una revista del
National Geographic, o un Play-Boy, o un periódico de ayer, que es lo que
hacemos todos cuando vamos a obrar, no rige bien sus cabales ni el tamaño de su soberbia. Aunque vista su
ignorancia moral y su desconocida ética lo veo muy capaz de subastar esas
famosas 80 cajas de documentos Top Secret al mejor postor. Se ve que la formas
van con el tiempo, desde el estilo de Cornelius Vanderbilt o JP Morgan (que
también pueden entrar con página propia en este cuaderno de campo) a este gañan
de Trump media un mundo entero, un mundo que era un barniz cultural que se fue
por el desagüe por innecesario para la nueva sensibilidad de estos depredadores,
que roza el cero absoluto, cuando te roban nunca es nada personal: son
negocios. Se ve que las complejas relaciones ecológicas que rigen esta selva
exigen de una cierta población de estos depredadores, al igual que de mofetas y
víboras para que el número de ratones no se dispare. Pues eso que tengan buen
día y si a tu ventana llega y una paloma asegúrense bien antes de abrir,
también son maestros en el arte del disfraz y entran diciendo que te cambies de
compañía de la luz, ellos, los señores de la oscuridad. Veremos tambien si Meloni ocupa el ataud vacio, el hueco ecologico del ultimo señor de los Carpatos. ¡Como nos gustan las novelas de miedo!
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