HUMOR E
ICEBERGS
He
tenido unos días cerrado el chiringuito, no por falta de material, que me queda
mucho vino, (añejo y del peleón) ni por falta de público, que aunque no es
excesivo como es tasca muy pequeña se llena volando. El motivo es que estaba
haciendo nada y pasándolo a limpio por las tardes. Que les parecerá a Vds.
tarea fácil pero yo les aseguro que para estar mirando al horizonte durante más
de veinte años sin sentimiento de culpa y tomando vermús con los amigos, no
vale cualquiera. Hay que ser muy curtido y saber aguantarse las ganas. Como les
digo el chiscón es muy pequeño pero se me llena el suelo de columnas a medio
hacer y por pereza no tengo escoba; pero hay que dar salida al género y quitar
las cabezas de gamba que enseguida huelen. Parece que hemos sobrevivido a otra
semana santa, que a mí siempre me han provocado perplejidad; en efecto cuanto más
disminuye el catolicismo (asómense Vds. cualquier domingo a una misa y verán de
que hablo) más aumentan los cofrades, los capillitas y los que lo dan todo por
su virgen y su cristo y, (seguramente) para compensar les dan una mierda a sus congéneres.
Tiene que ser un consuelo muy grande pasarse una vida robando, pagando sueldos
de asco, mangoneando las vidas y haciendas de los demás y luego ponerse un
carrapuchete del Ku-Klux-Klan y largarse al cielo vestido y calzado. A los que
no nos sale hacer el hijoputa aquí en la tierra, sin embargo, no nos quedara más
remedio que irnos al infierno, esto se llama lógica eclesiástica o cristiana
(yo no lo sé) y no parece chocar con ningún escollo en el razonamiento
deductivo de esta gente. Pero eso mismo les paso a otras construcciones humanas
(p. ej. El Titanic) que nunca, en su soberbia, esperan chocar con ningún
escollo. Osea que ya nos veremos más adelante todos flotando en aguas de Terranova
y ya advierto que con el sayón y la coroza se nada muy mal. Cada uno le pedirá auxilio
a su virgen favorita que como hemos visto esta semana de gloria, son las vírgenes
presencias celestiales que actúan coincidiendo con precisas fronteras autonómicas;
así hemos visto que en Andalucía exigían perdón por reírse de la virgen del Rocío
que solo hace milagros de Despeñaperros para abajo. Cuando Boadella se rio, en
el programa de Gurruchaga, de La Moreneta de Jordi Pujol y del Barça; fueron sin embargo los catalanes los que
pusieron el grito en el cielo. Y es que hoy día todo el mundo exige perdón a
los demás (será también por estas fechas tan señaladas) y así es como se
entiende el humor. Yo me puedo descojonar de ti pero como te atrevas a reírte de
mí te mando a unos sicarios. Así es hoy el humor, la devoción y el cristianismo
(o cualquier otra religión y si no ríase Vd. de Mahoma) Es necesario decir que
el humor se ha perdido, que solo nos atrevemos a reírnos en privado con un
grupo de amigos probados y esto ocurre gracias a tanta libertad como
disfrutamos. Decía ayer Elvira Lindo (a la que admiro) en El País, que hay nostálgicos
de una libertad que nos permitía, en los 80, burlarnos de maricones, mujeres, sidosos y
acentos gitanos y llamaba a esa gente nostálgicos de pacotilla. Lo decía y se
equivocaba. Primero, le diría que tendría que haber escogido un poco mejor a
sus amistades, en mi cuadrilla había mujeres (una de ellas bollera) dos
maricones, un gitano y tres sidosos (que se fueron a nadar a Terranova) y nos reíamos
unos de otros y todos de todo. Y es que ignora esta señora, como ignoran los fervorosos
cofrades de las vírgenes, que el humor no conoce límites, que no se puede
compartimentar o ya no es humor. ¿Por qué puedo hacer un chiste sobre Franco y
no sobre un gitano? Por ahí empieza lo malo, por ahí se cuela la censura. Y
tengo que decir que existe una fina línea entre el humor y la humillación que
todos sabemos dónde está y nos pasa como a San Agustín con el tiempo “Si nadie me lo pregunta, lo sé; pero si
quiero explicárselo al que me lo pregunta, no lo sé” Y aquí todos saben de qué
estoy hablando aunque por lo visto conviene callar. Créanme, si quieren, cuando
un juez tiene que dictaminar de que se puede reír Vd. y de qué no, la hemos
jodido pero bien, eso se llama censura y si Vd. no sabe reconocerla o (mucho
peor) si está de acuerdo con eso; lo que lleva Vd. dentro es un pequeño
fascista que requerirá para manifestarse de la gestación subrogada, pero que al
final será alumbrado y vendrá al mundo haciendo el saludo romano o acaso con el
puñito cerrado, tanto da, pero en vez de llorar lo que hará es preguntar a la
comadrona que donde está el aceite de ricino. Si hay un chiste que no le gusta,
en vez de correr a buscar un policía lance Vd. otro más bestia y al final ríanse
el uno del otro, que a eso hemos venido a este puñetero mundo; bueno a eso he
venido yo, otros parece que están aquí para fiscalizar las risas y exigir
perdones que ellos no están dispuestos a dar. Bueno, les dejo que tengo que ir
a reírme un poco (de 9 a 11 y luego otro rato por las tardes), y no se molesten en aprender a nadar que el Carpathia suele
llegar tarde y al final de la historia lo torpedean, mismamente como si fuese
un chiste.
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