MENOS ES MAS
-Que la vida es paradoja ya lo sabía cualquiera
menos yo, que lo acabo de descubrir al darme cuenta de que puedo escribir esto
gracias a que nadie me lee. No tengo la suerte de ser una minoría, si bien hoy
día hay tantas minorías que son una mayoría y resulta que la minoría soy yo
pero como caí en la casilla de normal pues me aguanto, y si miro a mi alrededor
veo que la mayoría normal somos
cuatro y el de la guitarra, ósea una minoría, una paradoja, un anacoluto, un
dinosaurio. ¿Qué hacemos los que nunca hemos tenido que salir o entrar en
ningún armario y sin embargo hemos respetado siempre con total normalidad e
incluso indiferencia a quien lo hacía? ¿Qué hacemos los que no solo nunca hemos
pegado a una mujer sino que ni siquiera nos hemos atrevido a llevarle la
contraria? (bueno eso si lo sé, divorciarnos) ¿Qué hacemos los que siempre
hemos llamado negros a los de ese color con intenciones puramente descriptivas
desconociendo que una carta Pantone podía ser una ofensa en vez de una escala
de colores?
Si Vd. está en ese caso como yo dese por
jodido, pero hágalo sin aspavientos y en la más estricta intimidad ya que al
ser Vd. y yo la mayoría (ya he dicho que todo esto es paradoxal) las abundantes
minorías que nos rodean podrían darse por ofendidas y eso hoy día acaba si hay
suerte en un linchamiento virtual, y si
el astro no está de cara en el cuartelillo más próximo. Vendrán más años y nos
harán más tontos y quizá no quede otra que sumarse a alguna bandería de las que
corren por ahí, a cualquiera con tal de no ser sospechoso de opresión. Veo a mi
madre preguntándome desde el más allá ¿Y para esto te dieron porrazos los
grises? ¿Para qué ahora seas sospechoso
de carcundia? Si es que eres tonto hijo. Hay que reconocer que uno se hizo de
izquierdas por ligar (eso ahora ya lo sabe mi madre) pero después la justicia
se hizo una costumbre y no fui a que me lo mirasen, por otra parte además de no
ligar, los porrazos fueron muy reales. Me hallo en un mar de confusión hombre
más apenado que ninguno; además por antiguo nada me cabe en 140 caracteres
gracias a lo cual nadie me lee y puedo escribir esto, No lo duden las madres
siempre tienen razón y siempre nos damos cuenta cuando es demasiado tarde. El
que tiene un armario tiene un tesoro aunque huela a naftalina; métase Vd. o
salga tanto da pero que le vean, considere que
los dos que quedamos, los últimos de filipinas, los trompetas de Custer,
los hombres que pudimos reinar y no lo hicimos, nos tuvimos que tirar por un
puente mientras cantábamos algún aire marcial (por dar la razón al que te tira
más que nada). Desengáñese, hemos tenido la mala suerte de ser la mayoría
opresora y eso se paga. Yo por si esto lo lee alguien paso de firmar.
Cada primer lunes de mes, me percato de que, en efecto, los normales somos minoria.
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