Una sombra tan solo seras

lunes, 25 de julio de 2022

 

                                     ADVERSUS PEREGRINATIO

En el año 1444 de la hégira (pero Ala sabe más) Un oscuro monje riojano que no había recibido las ordenes, pero era muy suelto de pluma en el scriptorium. Nos dejó esta perseguida obra: El “Adversus Peregrinatio” Que se podría traducir por: En contra de las peregrinaciones, pero también, En contra de los peregrinos, que el latín tenia esas riquezas. Este tratado herético permaneció muchos siglos oculto en la biblioteca de San Millán, erróneamente clasificado como una hagiografía, vida de oscuros santos que no interesaban a los monjes. Pero ya D. Marcelino Menéndez Pelayo lo descubre y lo denuncia en 1884 como una impostura en su “Historia de los Heterodoxos Españoles” El libro, delata, en un latín ya muy corrompido y que exige de numerosas glosas (o anotaciones en los márgenes) Que Santiago el mayor, teniendo cosas más importantes que hacer después de muerto, huyo con una bella siriaca a la ciudad de Éfeso, donde recortándose la barba y restregando su cuerpo con perfumes para no ser conocido; vivió muchos años vendiendo altramuces y especiería para morcillas en compañía de esta sulamita (vale tanto como “la mansa” o “la pacífica”) que así la bautizo el, porque nunca le pidió un vestido nuevo, ni llevarla de crucero a Chipre. Se sostiene así, en este tratado luciferino que no hay el tal entierro en Santiago de Compostela, y aun peor, que si lo hay es el de Prisciliano (primer hereje decapitado por la iglesia en Tréveris) y que consta fue traído por sus discípulos a enterrar por esos lares. En su día hubo una gran discusión teológica al respecto, ya que el campeón de la ortodoxia, por entonces Fraga Iribarne obispo de Mondoñedo, escribió (o lo más seguro ordeno escribir) la famosa refutación “Vagus magna inventio est” que la riqueza de esta lengua, ya ida de nuestras escolanías, nos permite traducir como: “El Turismo es un Gran Invento”.

En esta fabulosa discusión teológica y blasfema fueron arrojados ambos libros a las llamas por ver cuál era verdadero, y solo subsistió el del obispo mindoniense (hay quien dice que por estar muy manoseado por los peregrinos que usaban crema de factor 50 que impregno sus páginas). Desde entonces, mana el rio de criaturas semidesnudas y menesterosas que recorre el país, pordioseando y bebiendo botellines de agua (contra los que ya advierte el libro hereje que recomienda el vino) pues se calcula, que dejan en el país un maravedí cada treinta leguas (unos 140Kms.), que es una cantidad apenas suficiente para comprar piretrinas, lejías y otros productos antisépticos, necesarios para remover la mugre e insectos que esta masa de poco piadosos y escasamente higiénicos transeúntes deja a su paso por el camino de las estrellas.

Como habrán adivinado desde el principio el año 1444 de la hégira es este mismo en el que estamos, El oscuro monje soy yo, que desde entonces vivo emparedado tras una disimulada pared del scriptorium y desde aquí lanzo mis hojas al viento, para que el resto de los hermanos de mi perseguida y maldita orden intenten expandir la herejía, "Itinere exigua ad pecuniae” que podríamos traducir como: Viaja poco y con dinero. Sé que nada conseguiré, pero la fe es eso: tanto es peregrinar a un lugar inexistente, como intentar convencer a la gente de la verdad. Y ya les aviso a Vds. que una vez que estuvo Fray Moncho Alpuente en mi scriptorium me revelo que se le había aparecido Dios en los asientos de atrás del coche de línea “La Sepulvedana” en el trayecto Segovia-Madrid, que es el que solía usar; y que era un labriego con boina, de edad mediana y cara de pocos amigos pero que contaba chistes muy buenos y que le dijo que tenía pensado arrasar todo con fuego divino, azufre y pimentón picante (esto último por joder) y Moncho le pregunto: ¿Señor, y si hubiese un hombre justo?  (Alguien que no anduviese jodiendo por los caminos quería decir) Y como él (Moncho) tenía mucho que hacer. Me dijo que me emparedase yo. Y en eso ando, es decir me estoy quieto. Y nada más tengo que contar por hoy. Pero si notan que huele fuertemente a pimentón, yo les aconsejo que no salgan a la calle con un pulpo a feira, métanse debajo de una mesa o dintel.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 PAPELIN    SENTIMENTAL Y UNA OPERA RIOJANA Hace tiempo que no me hago una lista de la compra y será porque estoy muy sensible y no me gus...