-Leo estupefacto una de las mentiras o
estupideces que más me molestan de la
izquierda española. La salvación del patrimonio artístico del museo del Prado
por los intelectuales. Una más de todas
esas miles de pequeñas memeces que sumadas, explican por qué la guerra la
perdió la izquierda (que tenía todo a su favor) más que la ganó la derecha.
Pese a todo lo que se diga; Las Meninas, los Goyas, todas las maravillas en fin
que se han conservado, lo han sido más por una serie de afortunadas
casualidades que por la supuesta operación de salvataje en la que en realidad
los cuadros corrieron muchísimo más peligro baqueteados en un convoy militar,
por un país en guerra y siguiendo a los gobernantes al exilio como si estos
fueran faraones con su tesoro particular, que si se hubiesen quedado bien
protegidos en adecuados sótanos madrileños (los había aunque estaban “ocupados”
por comités e intelectuales) Velázquez & Ciª fueron objeto de una operación propagandística
a gran escala que es donde hay que encuadrar este rescate. El problema fue que se creó una junta o comité y la
experiencia dice que los comités siempre, pero sobre todo en la guerra, se creen obligados a hacer algo cuando son
nombrados al objeto de justificar su existencia, sueldos y prebendas. Si se
conservan estas obras no es por la desdichada intervención de los comités si no
por la intervención de la diosa fortuna, y no entiendo las medallas póstumas y
los laureles que ahora se reparten; me recuerdan un dicho hispano que nos ronda
desde la reconquista (o como se llame ahora) A moro muerto gran lanzada. La izquierda de este país siempre ha
creído que descubrir sus cagadas es darle argumentos al enemigo, cuando
taparlas es quitarle argumentos a su razón. Por eso un servidor ha sido siempre
(y seré) un izquierdista solitario; porque cuando veo a un tonto o a un imbécil
lo señalo sin preguntarle a quien vota o que carnet tiene, y así me va. Con
decir que Alberti y María Teresa León (dos miserables congénitos como personas)
estaban allí escogiendo obras: Tú te
salvas, tú no; está todo dicho. La
verdad es que en una guerra como la española, es muy guachi salir de naja comiendo
bien y sin apuros económicos (había
intelectuales de primera y de tercera) y encima quedando de salvador. Por
no hurgar en la herida no vamos a hablar de los que salían a comprar armamentos
y se gastaban el oro del banco de España en pagar putas y champán en París mientras aquí se comían los codos. La izquierda; que tiene mucha razón cuando
habla de las cunetas y otras barbaries; o pasa de puntillas cuando habla de los
intelectuales españoles en la guerra
civil o menea sin recato el incensario. Ya se retrataron ellos a la perfección en
sus publicaciones de retaguardia (nótese la negrilla) como: El Mono Azul, Democracia Artillera!!!, Nosotros, y un largo etc…
que se pueden consultar en la hemeroteca digital de la Biblioteca Nacional de
España con provecho y harto sonrojo. Creo que jamás aprenderemos
que tapar la mierda solo da lugar a que se fosilice y por tanto quede
para siempre en forma de indecente coprolito. Dicho esto no tengo ninguna
esperanza de que esto cambie. Hay cierta izquierda a la que lo que mejor se le
da es maquillar muertos. Tenemos la momia de Lenin, la de Mao, la de Zapatero…
y la de la salvación del Museo del Prado.
PD. El único intelectual que, acaso, “salvo” al Museo
del Prado, fue Mariano de Cavia que era más bien de derechas y dipsómano, con
un artículo que data de 1892 y que obligo a las autoridades a tomar medidas
contra un posible incendio. Pero esa, es otra historia.
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